A los lectores:

El proyecto de Juicio Por Jurados presentado por el gobierno provincial, nos parece de suma importancia. Aunque la línea editorial -antes de que se presentara el proyecto, incluso- era, a grandes rasgos, a favor, estamos tratando de reflejar todas las opiniones en torno a un tema complejo pero que hace a la vida de las personas comunes y corrientes.
Para tal efecto, vamos a abrir el debate a los ciudadanos que, sin ser necesariamente expertos en el tema, quieran opinar.
El único requisito es que las opiniones estén fundadas, firmadas y den por descontado que alguien puede confrontarlas o tener derecho a réplica.
Los artículos de opinión deben enviarse a la dirección de mail de Noticias Entre Ríos y serán publicados, de ser aprobados, en cuanto corresponda de acuerdo a la edición de cada día.
Muchas gracias por leernos.


Los árboles en Paraná



El Arquitecto-. Según un estudio realizado en conjunto entre la municipalidad de Paraná y la Universidad Nacional de Entre Ríos, en el año 2015 existían 58.395 árboles y había unos 15.708 faltantes. Según este mismo estudio, Paraná tiene un faltante de casi el 30% en el arbolado público.

 El aporte de los árboles a la comunidad es silencioso, sin embargo, el arbolado urbano capta los contaminantes atmosféricos y mitiga los efectos del cambio climático a nivel global por la fijación de dióxido de carbono, lo que lo convierte, desde un punto de vista arquitectónico y urbano en algo fundamental. El arbolado también contribuye a reducir la contaminación acústica, regula el ciclo del agua y fomenta la biodiversidad.

Pero las ventajas de crear, mantener y aumentar el arbolado urbano de las ciudades no pasa sólo por los beneficios medioambientales sino también sociales que aumentan, a su vez, la calidad de vida y la salud de las personas. También habría que añadir los fisiológicos y psicológicos. Otro aspecto positivo, en este caso en el plano económico, en cuanto al ahorro que se consigue en climatización, al reducir las temperaturas, y sobre el sistema sanitario, al descender la incidencia de las afecciones respiratorias.

Si bien el faltante de árboles no es todavía preocupante, hay sectores de la ciudad donde su faltante se nota, sobre todo en el microcentro debido a lo pequeño de las veredas, y como si fuera poco, desde que se iniciaron los trabajos de refacción del centro comercial a cielo abierto de Calle San Martín y aledañas, sacaron las especies de palmeras para trasladarlas a otra ubicación.

Es necesario saber distinguir entre lo que es el arbolado privado del arbolado urbano. Hay mucho arbolado privado que aporta, porque la naturaleza no diferencia entre uno y otro. Parte de ese arbolado privado no se ve, porque está en patios interiores. Ahora bien, según la ordenanza 8218 aprobada en el año 2000, no se puede tocar, sin una causa fundada y una presentación formal ante la Municipalidad, es decir que ningún vecino puede tomar la decisión de erradicar su árbol sin una consulta previa a los órganos correspondientes. Lamentablemente, debido al avance descontrolado de las constructoras, muchos árboles (tanto los privados, como los que están en las veredas, han sido talados desmesuradamente).
Volviendo a la legislación municipal, hay que tener en cuenta que existe un plan de forestación donde se asigna una especie a cada zona y los momentos de plantación de cada una. Cuando uno planta un árbol se necesita  una "cazuela de plantación", que es el espacio natural libre de cemento donde el árbol respira y recibe el agua para sus raíces. Cuando la cazuela es demasiado pequeña o directamente, no está, la especie va a reaccionar llevando sus raíces a la superficie para tomar agua y respirar lo que produce la roturas de veredas o los movimientos en el suelo.
Para evitar los daños, además de la cazuela de plantación, es necesario realizar un plan de poda de raíces superficiales para evitar que el árbol crezca para abajo y no eche extensiones a los laterales.
Según los expertos, las especies que se pueden plantar son el fresno americano, el falso caoba, las catalpas, los lapachos rosados, los lapachos amarillos, el jacarandá, y no se recomienda que se planten sauces, ficus o gomeros.
Retomando la ordenanza arriba citada, es interesante resaltar que la misma establece que  "la Municipalidad de Paraná no aprobará plano alguno de edificación, refacción o modificación de edificios cuyos accesos vehiculares o cocheras sean proyectadas frente a árboles existentes. La solicitud de permiso de edificación de obra nueva, refacción o modificación, obliga al proyectista y al propietario a identificar con precisión los árboles existentes en el frente", como también dice que "el propietario frentista que elimine el paño verde, reduzca o elimine el hoyo que aloja el arbolado urbano deberá restituirlo", lamentablemente, desde que se aprobó la normativa se ha hecho muy poco para cumplir, aunque de todas maneras hay que señalar, que desde el Municipio en estos últimos años se vienen haciendo un excelente trabajo desde el Vivero Municipal.