A los lectores:

El proyecto de Juicio Por Jurados presentado por el gobierno provincial, nos parece de suma importancia. Aunque la línea editorial -antes de que se presentara el proyecto, incluso- era, a grandes rasgos, a favor, estamos tratando de reflejar todas las opiniones en torno a un tema complejo pero que hace a la vida de las personas comunes y corrientes.
Para tal efecto, vamos a abrir el debate a los ciudadanos que, sin ser necesariamente expertos en el tema, quieran opinar.
El único requisito es que las opiniones estén fundadas, firmadas y den por descontado que alguien puede confrontarlas o tener derecho a réplica.
Los artículos de opinión deben enviarse a la dirección de mail de Noticias Entre Ríos y serán publicados, de ser aprobados, en cuanto corresponda de acuerdo a la edición de cada día.
Muchas gracias por leernos.


Llegar a octubre con la lengua afuera



Osvaldo Quinteros-. La kilométrica crisis engendrada por la irresponsabilidad del macrismo en Argentina, con sus cómplices internacionales, hoy tiene un solo objetivo: llegar a octubre sin que el gobierno caiga.



Ya no hay más "club del helicóptero" que el propio gobierno, que dejará un país mucho peor a como lo encontró. Sin embargo, hoy por hoy no se pueden diseñar políticas de desarrollo y crecimiento, hasta tanto se tenga un diagnóstico serio, que solo será posible con el próximo gobierno, y se apliquen urgentes medidas para soportar la emergencia social sin caer en una corrida cambiaria y un estallido social con saqueos.

La soberbia del gobierno, que vive de ilusiones, pretende que lo que no se debate pero se piensa apenitas, es un un Plan V con María Eugenia Vidal de candidata de la Alianza Cambiemos. No es cierto. Lo que realmente están pensando, fuera del círculo de alienados que rodea al presidente Macri, es en cómo hacer para terminar el gobierno con una inflación a las puertas de la híper, un crecimiento insoportable de la miseria y la pobreza, una monumental deuda externa y un montón de problemas judiciales esperándolos a la vuelta de la esquina, porque difícilmente de ahora en más, con las políticas persecutorias que aplicaron a la oposición, la saquen gratis.

La cuenta regresiva del gobierno nacional ahonda las internas. La alianza ya está rota. Con una Carrió cada vez más delirante, una UCR despegándose del fracaso y un PRO al borde de la disolución, Cambiemos se está retirando dejando atrás un país incendiado y saqueado.
Que la oposición no sea atractiva no mejora el desempeño del oficialismo.
Los radicales, que creyeron que iban a ganar varias provincias, incluida Entre Ríos (partiendo de diagnósticos precisos pero que no tenían en cuenta que Macri iba a provocar semejante desastre) adelantaron las elecciones en las provincias que gobiernan para despegarse del PRO. Hay que ver si aún así no reciben un castigo electoral.
Por lo pronto, los tres intendentes de las capitales de la Región Centro, los más críticos del macrismo, están por perder sus intendencias como castigo por su alianza con el macrismo. Tal es la situación en la ciudad de Santa Fe con el actual intendente y candidato a gobernador, José Corral, situación que se repite con Mestre en Córdoba y con Varisco en Paraná, quien no pudo ser candidato a gobernador por una operación de narcotráfico montada dentro de la salvaje interna de Cambiemos. Las limitaciones políticas de Varisco y sus compromisos, lo llevaron a guardar silencio. Hoy paga el costo electoral tratando de remontar un escenario de los más fáciles posibles, con el peronismo fragmentado, sin un candidato agradable (el sectarismo de Bahl tampoco lo ayuda) pero que de no mediar un corte de boleta, terminará en la derrota de Cambiemos.

Al no tener dónde ir, permanecen juntos, como esos matrimonios forzados. La UCR era una confederación de caciques, el PRO nunca fue un proyecto político sino un proyecto personal y empresarial de Macri y Carrió solo sabe destruir, no construir. Ahora se dan codazos en el abismo. Sabiendo que pueden caer los tres juntos. Solo los diferencia la búsqueda del culpable perfecto.
Para Macri, la culpa la tiene Cristina. Para los radicales, la culpa la tiene Macri. Para Carrió, la culpa la tiene Dios. Pero todos coinciden en una cosa: este gobierno es un completo desastre y les conviene antes de irse, tratar de meter jueces por la ventana, aunque eso no sea garantía de nada visto lo que le pasó al kirchnerismo al otro día de dejar el poder.
El plan para llegar a octubre es bastante simple: depender de la ayuda externa y rezar.
No parece un plan convincente y no lo es. Pero ojalá funcione. Son solo 6 meses.