A los lectores:

El proyecto de Juicio Por Jurados presentado por el gobierno provincial, nos parece de suma importancia. Aunque la línea editorial -antes de que se presentara el proyecto, incluso- era, a grandes rasgos, a favor, estamos tratando de reflejar todas las opiniones en torno a un tema complejo pero que hace a la vida de las personas comunes y corrientes.
Para tal efecto, vamos a abrir el debate a los ciudadanos que, sin ser necesariamente expertos en el tema, quieran opinar.
El único requisito es que las opiniones estén fundadas, firmadas y den por descontado que alguien puede confrontarlas o tener derecho a réplica.
Los artículos de opinión deben enviarse a la dirección de mail de Noticias Entre Ríos y serán publicados, de ser aprobados, en cuanto corresponda de acuerdo a la edición de cada día.
Muchas gracias por leernos.


Las elecciones en Córdoba



Pablo Mori-. Con una baja participación, el actual gobernador, Juan Schiaretti, se alzó con un amplio triunfo sobre Cambiemos, que fue dividido. La cuarta fuerza, fue el voto en blanco.



De las 11 candidaturas a gobernador, solo tres pudieron contra el partido de los votos en blanco, que expresa un desencanto que se une a la baja participación. Los votos en blanco bordearon el 4% y hubo casi un 2 de votos anulados por el elector. Los anulados se constituyeron así en la quinta fuerza provincial.
Con 2.889.973 electores habilitados, votó el 68% del padrón, aproximadamente.
De los votos positivos, el actual gobernador Juan Schiaretti, principal referente territorial del peronismo en el país y de Alternativa Federal dentro de este movimiento, se llevó más de la mitad de los votos positivos, en un holgado triunfo que dejó muy atrás a los candidatos de Cambiemos: Mario Negri, en representación del sello de goma de Carrió y el PRO y Ramón Mestre, por la UCR.
Mestre es el actual intendente de Córdoba. La elección en su ciudad era estratégica para que la UCR retenga la ciudad más grande del país, si se considera a la Ciudad de Buenos Aires como una provincia más.
La UCR y Cambiemos en general, salieron muy mal parados en esta elección, si recordamos que en el 2015 fue clave para que Mauricio Macri se consagrara Presidente de la Nación.
Es una de las pocas provincias donde la figura presidencial no es ampliamente rechazada, sin embargo, no pudo disputar la gobernación como soñaban en Cambiemos el año pasado.
La división de Cambiemos, los delirios tóxicos de Carrió, la crisis económica, la sentida muerte de De La Sota, el autoritarismo de Rogelio Frigerio y el desastre económico nacional, rodearon este triunfo del peronismo, donde no estuvo exenta la prolija administración del gobernador que iba por su reelección .
El kirchnerismo no quiso presentar candidatos, dada su baja performance. Hizo bien: el Partido Humanista, que integra Unidad Ciudadana, apenas bordeó el 1% de los votos.

Tanto Mestre como Negri, bordearon el 15% en una ridícula interna a cielo abierto.
Por supuesto, en los próximos días, habrá repercusiones dentro del gobierno nacional -en la primera elección en una provincia grande y donde anclaban expectativas, hicieron otro papelón que se suma a la seguidilla de derrotas provinciales de Cambiemos- y en especial dentro de la UCR, donde se fortalecerán los críticos. Pero no necesariamente se impondrán en la interna partidaria a quienes quieren continuar en Cambiemos, aliados al PRO.
En tanto dentro del peronismo, Schiaretti puede, si quiere, ser el gran elector del Peronismo Federal y a la vez, o no, llegar a acuerdos con el kirchnerismo desde una posición de poder.