El ajedrez de CFK



Gerardo Pressman-. El peronismo se reordena, a través de la candidatura sorpresiva de Alberto Fernández. Lo que obliga al oficialismo nacional, a ordenarse de manera de resultar competitivos.



Una jugada política, como la producida por Cristina kirchner de anunciar quién será su compañero de fórmula encabezando esa fórmula, es única en la historia mundial. Que alguien se postule a vicepresidente y elija quién quiere que sea su candidato a presidente, es inédito.
Inmediatamente, cinco gobernadores, alejados hasta entonces del kirchnerismo, le dieron su respaldo.
El autodenominado peronismo federal no pudo sostener una opinión única, lo que quizás resulte en el principio de su fin.
Para quienes están en carrera por la gobernación, como el caso de Bordet en Entre Ríos, es aroma que invade el país, de que el peronismo recuperará el poder nacional, sin duda que le insufla otro ánimo a su electorado, el que ya lo validó en las PASO. A Cambiemos, sin embargo, los deja como meros espectadores. Sin iniciativas y viendo cómo el poder se le diluye de las manos.

Los previsibles ataques a la fórmula Fernández-Fernández, paradójicamente, los fortalecen. Al recordar las críticas de Alberto a Cristina, acentúan la sensación contraria de la que quieren instalar: que Alberto sería el chirolita de Cristina.
Es probable que en el sector más ortodoxo del kirchnerismo la noticia de que Alberto es el candidato no caiga del todo bien. Pero no tienen adónde ir. De manera que tarde o temprano, terminarán convergiendo, luego de las roscas necesarias. De todas maneras, este sector a veces resta más de lo que suma.
Por otro lado, la amplitud hacia el peronismo y hasta sectores desilusionados de Cambiemos, se muestra posible por el estilo de Alberto Fernández y el segundo plano de Cristina.
A Cambiemos se le desbarató la estrategia electoral, que estaba afincada en la polarización y la corrupción como monotemática durante la campaña.
Sin dudas, el mes que falta para las definiciones de todas las candidaturas nacionales, tendrá a los socialistas, radicales críticos, cambiemitas y peronistas federales, elucubrando cómo neutralizar esta magistral jugada de ajedrez de Cristina. 
Con lo cual, perderán un tiempo valioso para el arranque de la campaña.
Todo puede suceder, pero hoy y ahora hay que asumir que Cristina Kirchner corre con ventajas, no porque lo digan las encuestas, sino por su impresionante capacidad de dar vuelta el escenario político. Por ejemplo, al diluir la foto del comienzo de uno de los tantos juicios contra ella y otros exfuncionarios, programados justo para la campaña presidencial.

Nosotros leemos ésto: