CFK, un paso adelante del resto



Eduardo M Romero-. El fin de semana Cristina Fernández dio cuenta de la conformación de una fórmula presidencial con candidato a Presidente a Alberto Fernández, quien fuera hace algunos años su jefe de Gabinete, y la misma Cristina Fernández como candidata a Vicepresidente lo que constituyó el mayor de los hechos políticos durante estos últimos tiempos.



La sola presencia de Cristina Fernández integrando una fórmula presidencial mueve a una cuestión política de manera inevitable pero lo es más aún si ella anuncia la fórmula y ocupa el cargo de Vice, habida cuenta del caudal electoral de Cristina, y por ello ha movido a una suerte de complicadas hipótesis, tanto de los motivos de esta conformación tan extraña como asimismo de los móviles de la misma, y para complicarlo aún más la aparición de esta fórmula movió a generar también acertijos sobre las fórmulas que propondrían los demás competidores.

Lo más complejo de analizar es el motivo de esta fórmula, en primer término porque sin duda los votos no son de Alberto sino de Cristina y ésta es quien resigna su candidatura a la de Vice.
Primero debemos considerar que las mujeres mantienen una dura pelea en torno a lograr que en política tengan la participación en lugares expectantes en la conformación de listas de candidatos y éste sería un caso a la inversa donde la mujer cede a un hombre a pesar de tener un mayoritario caudal electoral.
Muchos seguidores de Cristina están hablando de un “renunciamiento histórico” generando un relato similar al de Eva Perón, a quien el PJ da cuenta de su renunciamiento a la candidatura a Vicepresidente junto a Perón a raíz de satisfacer la oposición de los grupos concentrado u “oligárquicos”.
Mientras que los opositores hablan de que Cristina busca como Vice los fueros que no tiene como Presidente y otros indican que si fuera Presidente no podría auto indultarse ante lo cual Alberto podría hacerlo.

La verdad es que tanto la comparación con Eva como la posibilidad de evaluar el indulto son posibles pero nadie puede asegurar que sean las consideradas para la conformación de la formula.

La comparación con Eva es una mística propia de los Kirchneristas que no es aceptable para quienes no son militantes del kirchnerismo y por ello tratándose de una cuestión cargada de pasión no permite un análisis fuera de ese contexto.
Lo más complejo es lo de los fueros o del indulto ya que en cuanto a los fueros sabemos que en este país la justicia no tiene tan vendado los ojos, como los tiene la alegoría de la misma, sino que observa y es más dura con quienes pierden poder, ya que vemos que nunca son presurosos y diligentes en las investigaciones de quienes detentan la Presidencia, por lo que mantener fueros es necesario para quienes pierden poder, pero no para quien gana una elección a Presidente, al menos esto es manifiesto en el desarrollo histórico de nuestro país incluyendo hasta los gobiernos de facto.

La posibilidad del indulto también es una especulación cierta pero tiene algunos componentes propios de este tipo de decisiones del Ejecutivo.
En primer término para poder indultar hace falta que exista sentencia firme y muchos pensamos que este tipo de juicios como los de corrupción demoran mucho atento a que muchas de las personas involucradas pueden plantear, nulidades, recursos, apelaciones lo que hace presumible que un periodo presidencial de cuatro años no alcance para lograr estas decisiones.
Por otra parte el indulto es un recurso que muchos no aceptan ya que debe existir condena y por ende resultar culpable de lo que se le imputa, el indulto solo exime de la condena pero no de su calidad de culpable y esto no agrada a muchos políticos.

En realidad más allá del éxito o no de la formula esto desnuda la alta capacidad de cintura política de Cristina, ya que antes que Macri anuncie su fórmula ella avanzó en consignar una y por ende marca la agenda de todo el arco político yendo un paso adelante, pero además elige a Alberto, alguien que ni remotamente formaba parte de los posibles candidatos para compartir formula con Cristina y logra además imponiéndolo como candidato a Presidente que ella se transforme en una candidata que no es candidata, como lo han sido históricamente todos los vicepresidentes, con lo cual sorprendió incluso a propios y extraños; los propios porque esperaban que designe otro de su riñón más cercano y los extraños porque nunca pensaron en Alberto y menos para Presidente.

Este impacto pone a Cristina también un paso adelante en el mismo tiempo que se inicia el juicio oral por la corrupción en Vialidad Nacional, es decir adelanta el lanzamiento de su candidatura para que ya candidata deba concurrir a un juicio oral por corrupción lo que le permitirá seguir señalando que se trata de una persecución política.

Pero a su vez causó estupor en las filas del PJ Federal o en el PJ no Kirchnerista que originaron urgentes reuniones a los fines de no quedar rezagados en estos tiempos que redoblan la opción entre Cristina y Macri.

Los Fernández ahora son dos; un hombre y una mujer; ella combativa, frontal, desafiante, que despierta odios y amores; él moderado, componedor, amigo de todas las corrientes del PJ, negociador. Como dijera la abuela son “el agua y el aceite” . Sin embargo, parece que van juntos para bronca de muchos.