¿Una solución contra los tarifazos?




Irene Ríos-. Por primera vez en la historia, en Entre Ríos se pudo producir arroz en un campo que fue regado con energía solar, producida por paneles fotovoltaicos, en una plantación de 4 hectareas puestas a disposición por un productor de San Salvador.
La energías renovables (eólica, solar, e hídrica) son fundamentales para poder sustituir la energía generada a través de restos fósiles, no solo por la baja inversión que demandan sino también por los beneficios al medio ambiente.  Los dispositivos fotovoltaicos utilizados en San Salvador se enmarcan en el plan energético a largo plazo que definió el gobernador Bordet y que incluye ademas el desarrollo del Cierre Norte Energético.



Estos dispositivos tienen un costo muy competitivo y a nivel mundial se elaboran y se comercializan no solo para aplicar a la industria, sino también en los hogares y para el entretenimiento.
La energía producía por paneles fotovoltaicos, aunque pueda ser una novedad no es algo nuevo. Ya en 1955 el interés se incrementó exponencialmente debido a las aplicaciones espaciales. La fiabilidad que mostraron propició su empleo para el resto de las misiones espaciales que llevaba adelante la Agencia Aeroespacial Estadounidense -popularmente conocido como la NASA- pero también aumentó el interés para usarlos en casas particulares.

Sin embargo, en esos tiempos -desde su descubrimiento hasta la crisis del petróleo de 1973-  los costos de producción de las celdas fotovoltaicas eran muy elevados en comparación con los combustibles derivados del petróleo. Esto condujo a la inversión en ciencia básica para entender los mecanismos que transforman la luz solar en energía eléctrica y sustituir los materiales que constituían las celdas solares por otros de costos más bajos que permitieran tener eficiencias similares o superiores a las que se tenían en ese momento. Ya mas en nuestros tiempos en el 2014 se inauguró la primera planta de energía solar a gran escala en México ubicada en La Paz, Baja California Sur. El uso de esta tecnología logró generar energía limpia, barata y suficiente para abastecer el consumo del 65% población de La Paz. Por otra parte, la industria militar y armamentista generó un prototipo de avión que es impulsado solo con celdas fotovoltaicas, conocido como Solar Impulse. El avión ligero puede volar durante el día propulsado por los paneles solares que cubren sus alas, mientras que carga las baterías que le permiten volar durante la noche.

Volviendo a Entre Ríos, los paneles fotovoltaicos para generar energía solar destinada al riego artificial de arroz fue desarrollado por expertos en la materia y con total apoyo del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria. Al respecto, Arturo Deimonáz, el productor que puso a disposición los campos para llevar adelante la experiencia sostuvo que esto va a "ser una solución para bajar los costos, que es lo que nos aflige". Además, la baja de los costos de producción, puede redundar en una baja del precio de los alimentos.
La primera experiencia se ha podido desarrollar en San Salvador gracias al aporte y asesoramiento de técnicos expertos en energías limpias quienes acondicionaron una bomba de agua para alimentándola en forma permanente a través de 24 paneles solares que fueron colocados en un tráiler especialmente preparado.
Por su parte el secretario de energía de la provincia sostuvo que la gestión de "Bordet está desarrollando una política de estado tratando de buscar soluciones de fondo a los productores, no parches. Esto es una solución posible al tema del costo de la energía eléctrica que al día de hoy sólo ha aumentado el 50% del valor final que tendrá. Estas cuatro hectáreas próximas a cosechar, según lo evalúan los profesionales del INTA de Concepción del Uruguay ingenieros agrónomos, han tenido condiciones de energía e hídrica muy buenas y producirán un grano de altísima calidad".
¿Será así?
Pronto lo sabremos.