“La apropiación de los hijos por parte de las mujeres es un retroceso en la lucha por la igualdad”



Nancy Giampaolo-.El próximo 27 de abril se realizará en Buenos Aires el Primer Foro Latinoamericano destinado a visibilizar las problemáticas de niños separados forzosamente de uno de sus progenitores, tras una separación. Entre disertantes de varios países hispanoparlantes, estará la argentina Patricia Anzoategui, abogada penal y asesora de la organización Mujeres Sanas, quien brindó a Noticias Entre Ríos detalles sobre un fenómeno que tiene a la falsa denuncia y al negocio espurio de profesionales como lamentables caballitos de batalla.


Cuando se habla de denuncias falsas hechas por mujeres contra hombres en temas como violencia de género, algunos colectivos feministas aclaran que sólo representan el 0,1 por ciento. ¿Esto es real?

No. En materia de abuso, violencia doméstica y acoso sexual, no hay estadísticas correctas porque no están elaboradas con el criterio de seguimiento de las denuncias que ingresan y cómo concluyen, pues eso daría pautas reales ante la existencia o inexistencia de delito. El Ministerio de Justicia -que debería tener estas estadísticas del delito- no se ha hecho cargo de profundizar al respecto, algo lamentable, máxime cuando crecen exponencialmente las denuncias en este ámbito. Una estadística de las denuncias que ingresan sólo refleja, en la actualidad, la impunidad por denunciar falsamente. La consecuencia de esta falta de seriedad oficial es que las denuncias falsas le quitan el espacio de protección especial que la ley quiso otorgar a las verdaderas víctimas.

¿Es verdad que la mayor parte de las falsas denuncias son hechas por mujeres?

Sí, mayormente son madres que primero hacen una denuncia de violencia de género presuntamente sufrida por ellas, consiguiendo una medida cautelar que aleja al padre de los hijos. Cuando la medida cautelar cae, hacen una nueva denuncia, esta vez por abuso infantil, ante la cual la Justicia pide pericias para el menor. Muchas veces las mismas denunciantes no permiten que el menor haga las pericias, otras veces manipulan al menor con la ayuda de psicólogos que trabajan con el exclusivo “relato de la madre”. Y hasta que se prueba que el menor no fue abusado pasa muchísimo tiempo sin contacto con el otro progenitor, sufriendo consecuencias psíquicas, algunas veces irreversibles.

Desde Mujeres Sanas se viene trabajando hace tiempo sobre el fenómeno de las denuncias falsas ¿Quiénes intervienen, además de la persona que denuncia falsamente, en esta dinámica perversa?

Abogados, psiquiatras y psicólogos que hacen que haya niños judicializados sin necesidad de estarlo y sometidos a tratamientos eternos sin haber pasado por la situación falazmente denunciada por uno de sus padres, a fin de perjudicar al otro. Son niños rehenes de un conflicto de adultos del que no tienen ninguna responsabilidad. En Mujeres Sanas, efectivamente, ayudamos a aquellos adultos que han sido víctimas de una denuncia calumniosa que impide que tengan un contacto normal con sus hijos, a recuperar ese contacto.

¿En qué queda la presunción de inocencia de acuerdo al cuadro que usted plantea?

Es en las causas penales donde el principio de inocencia cobra mayor importancia, dado que el tomar como cierta la denuncia de uno de los progenitores, sin requerir un análisis psiquiátrico y psicológico del mismo (que, por cierto, es sólo representante de los menores en las denuncias de abuso y no la víctima, y es además quien tiene por la convivencia la posibilidad concreta de manipular al niño para ser utilizado como prueba en contra del otro progenitor), termina provocando uno de los mayores “puntos ciegos” a los que se enfrenta la justicia actualmente, al que se suma el hecho de que los jueces civiles no realicen controles exhaustivos ni agilicen informes intrafamiliares que aborden toda la conflictividaa del caso.

¿Por qué la Justicia argentina permite que ONGs vinculadas a una visión particular de los problemas de género intervengan en casos de violencia familiar?

Ya he explicado que esto se ha convertido en un negocio, proliferan defensoras de los derechos de los niños que buscan un rédito público, económico o político, pues sin duda es una tendencia mundial ya que muchas ONGS son subsidiadas por los Estados.

¿Me da detalles en cuanto al Foro del 27 de abril y al tema de su ponencia?

Es un Foro Internacional presencial y en Streeming que consiste, justamente, en difundir una realidad similar que se replica en los países que forman parte de la Unión Latam. Los expositores presenciales serán la Licenciada en psicología y Doctora en Derecho Marta Valfre, el Dr Federico Berlinghieri, Juez del Tribunal de Familia Nro 1 del Departamento Judicial de Azul Provincia de Buenos Aires, y yo. En vivo participará desde España la Dra. Yobana Carril, abogada penalista, y desde México el Licenciado Victor Lenin Morales Navarro y la Licenciada Yazmín Montpellier. Habrá muchos informes de profesionales y especialistas en las diversas ramas de esta problemática. Mi ponencia analizará la conflictiva penal que se encara en las falsas denuncias de Abuso Sexual Infantil, el procedimiento en Capital Federal y en las Provincias, la deficiente investigación por carencia de recursos humanos especializados en la validación del testimonio de los niños en Cámara Gesell, y la forma en que dichos escollos pueden superarse con una adecuada interpretación de la legislación actual.

Entiendo que bregar por la tenencia compartida es una forma de pedir igualdad entre los géneros, ¿no?

Si. Es paradójico que algunos grupos que dicen ser feministas pretendan enarbolar la idea de un actual patriarcado para imponer un matriarcado, si fue tan malo el primero, por qué intentar imponer una superioridad de género jurídica. Lo único que nos hace iguales es considerarnos iguales y comportarnos como tales, sin solicitar el derecho a la exclusiva crianza de los niños, pues con estas actitudes de apropiación de los niños por parte de las mujeres, además de retroceder en la lucha por la igualdad, se crean a niños “víctimas del matriacado”, pues eliminar al padre y a la familia de éste de la vida de alguien que está creciendo sólo genera invalidez emocional.

¿Conoce el documental Borrando a papá? ¿tiene opinión al respecto?

Si lo he visto y, desde su emisión hasta la fecha, se he agrandado el problema. El documental toma un solo aspecto, relacionado con el síndrome de alienación parental (tan discutido y vapuleado por grupos feministas) cuando, en realidad, la problemática es más compleja y el camino que deberá transitarse debe conducir a analizar cada caso y cada patología en concreto. Es necesario hacer un seguimiento psicológico o psiquiátrico sostenido de quien utiliza a su hijo como objeto de prueba, no importándole la lesión psíquica que le ocasiona. Y es fundamental que la ley sancione con menos flaccidez estas conductas en las que un menor dejar de ser un sujeto de derecho a instancia del adulto que está a cargo de él.