El Juez Ríos: espionaje y chantaje



Lucas Carrasco-. Cuando estalló el show de que la droga llegó a Paraná en 2015 y la trajo Varisco, los que criticamos esta ridiculez, fuimos espiados por la SIDE por orden del Juez Leandro Ríos.



No estoy narrando una investigación.No estoy apelando a ninguna fuente. Sencillamente, a un documento público.
Cuando el Juez Federal Leandro Ríos (el "Juez Electoral", diría mi amigo Gerardo Pressman) sobreseyó al Concejal Emanuel Gainza (PRO, de buena relación con Patricia Bullrrich) con las mismas pruebas que metió preso al Concejal Pablo Hernández (UCR alfonsinista), haciendo que el concejo deliberante fuera opositor al contrario de lo votado por los paranaenses, escribió un montón de premisas citadas en un esfuerzo inusual porque no se note tanto.
También adjuntó el resultado del trabajo de inteligencia sobre los medios de comunicación que no reproducían sus operaciones de prensa y criticaban la causa. Que un juez decida hacer espionaje ilegal a la prensa independiente, no lo transforma en legal porque lo firme en secreto un juez. Sin embargo, los que lloran a leche derramada si alguien los insulta por teléfono y buscan a sus amigotes del poder judicial y ejecutivo para meter preso al puteador -¡qué almas sensibles, Dios mío!- no consideraron que el espionaje sobre la prensa independiente constituyera el mayor escándalo entrerriano desde el retorno de la democracia.Total, a ellos no les pasaba.

El informe de la SIDE descubrió que a Julián Stopello, de Entre Ríos Ahora, quien es mi amigo de la infancia cuando éramos vecinos, no lo conocía nadie en el domicilio fiscal, que además estaba abandonado, lo cual es doblemente falso. No solo todos los vecinos lo conocen sino que además esa vivienda la habita su hermano.

Sobre Noticias Entre Ríos, descubrieron que el Municipio nos había cortado la pauta en marzo del año pasado. Lo que no saben es que lo hicieron por nuestra línea editorial independiente. También descubrieron que quien se encarga de la comercialización de este sitio de política, literatura y cultura, es una jubilada docente. No se molestaron por ver si tenía todos los papeles al día. Y sí, paga todos los impuestos.

A este espionaje ilegal sobre los medios que no reproducían sus operaciones de prensa, se le agregó el chantaje.
Aunque no había ningún delito más que el que cometió el juez y la SIDE, mandaron el mamarracho del espionaje ilegal a Amilcar García, padre de una amplia red de familiares y amantes que manejan la Justicia provincial con menos seriedad que el Reino de Brunéi. García es Procurador General al servicio del poder de turno.
El Juez habrá supuesto en sus sueños húmedos que eso iba a motivarnos a reproducir sus operativos de prensa, sus decisiones electorales y lo ridículo de meter gente en los campos de concentración penitenciaria sin ninguna condena, por una causa hecha a la carta donde hay una supuesta banda de narcotraficantes sin drogas que le financia la campaña a Varisco cuando las escuchas telefónicas (las legales, por lo menos) que ampliamente difundió el Juez a los medios adictos a pesar de que regía el secreto de sumario, muestran lo contrario: que el dealer de ocasión le pide contratos de 6 mil pesos a allegados del intendente, hoy presos sin condena.

Pasó casi un año y ningún foro de lamentos, como Fopea de Daniel Santoro ni ADEPA de Etchevehere, hizo ningún lamento por la libertad de expresión, aún cuando el espionaje ilegal se hizo sobre los dueños de los medios y no sobre los periodistas (por lo menos, en ese documento público). Claro que no es lo mismo ser un propietario de un medio pequeño que tener medios que dan pérdidas sistemáticas pero les sirven a sus dueños para conseguir prebendas estatales, custodias policiales, suculentas pautas gubernamentales a testaferros y cargos políticos.

En el Poder Judicial entrerriano la familia de García no pudo encontrar ningún delito, lo cual en sí mismo y como es de público conocimiento, importa poco y nada a la hora de abrir una causa penal. Más aún, viendo la impunidad de Ríos.
¿Y por qué no armaron aún una causa, ya pasado un año?
Porque en la inteligencia ilegal no hay ningún delito y porque algunos de los blancos apuntados tienen mucho para decir. Mejor no sentarlos en el banquillo.