El Jesús de Festilindo



Lucas Carrasco-. ¿Existió Jesús? 'Hay pruebas científicas de su existencia? Y en ese caso, ¿qué aspecto tenía? ¿Era un loco suelto? ¿Lo seguían multitudes? ¿Hacía milagros?
Vamos por partes. Primero, la canción. Es de 1989, la canta un grupo que se llamaba, al igual que el programa de televisión, Festilindo. Y es una canción peculiar. Porque dice "Jesucristo, YO estoy aquí" como estribillo. El YO es el sujeto de esa oración, no Cristo ni ninguna divinidad o colectividad. Lo cual derriba el relato no solo del catolicismo, sino de las grandes religiones monoteístas. Una aclaración: por "relato" se puede tomar tanto la acepción de la Teoría Literaria como la de la Antropología, pero no la versión de la vulgata partidizada que es lisa y llanamente, una estupidez conceptual. Como "hegemonía" y otros términos bastardeados hasta el punto que cuando uno los saca de la caja de herramientas intelectuales, le da un poco de verguenza por la confusión a la que es proclive, son proclives, estas palabras vaciadas de significado. Sigamos.

¿Existió Jesús?
Hay académicos, historiadores serios, que sostienen que sí. Que hay evidencias científicas de que existió una persona, un predicador, que es más o menos el Jesús que conocemos sin la parte donde la espiritualidad pierde contacto con la realidad: sin los milagros, el semen del Espíritu Santo, la resurrección y demás.  Entre el demás hay que incorporar, para estos estudiosos, la construcción del Jesús bíblico, que fue variando a medida que iba variando la biblia y los siglos.
Quienes sostienen que Jesús existió como hombre, son minoría dentro de los historiadores científicos. La mayoría sostiene que no hay suficientes evidencias históricas para probar la existencia física de Jesús.
Eso sí, la minoría que sostiene lo contrario, se basa en pruebas que implican que Jesús no nació ni murió el día que hoy se conmemora, tampoco en el año 0 sino mucho después, que no tuvo muchos seguidores y que su prédica y posterior divulgación (en esto coinciden los historiadores escépticos) son construcciones culturales de los grandes relatos religiosos de aquella época. Y por supuesto, todos los historiadores coinciden que un judío palestino de hace 20 siglos no puede ser blanco europeo y de ojos claros. Jesús, en caso de haber existido, tendría que haber sido negro. No la negritud africana, sino la que aún se conserva entre las regiones árabes musulmanas.

Otro consenso científico es que para la época existían muchos autodenominados profetas, y que a Jesús no lo siguieron multitudes hasta mucho después de su muerte y que la construcción teórica de la iglesia fue hecha por los apóstoles que no lo conocieron a Jesús en vida.
Punto.

Vamos al espinoso y fascinante asunto de los milagros. Para abordar el tema, dejemos de lado la fe (es decir, se puede creer en lo que se quiera, mientras esa creencia se mantenga en el campo de la fe, otra cosa es abordarlo desde la esfera de lo que consideramos la realidad histórica).
Jesús, o para el caso los cientos de profetas de la época, tenía ciertas características que vuelven difícil reconstruir la historia: buena parte eran analfabetos totales o analfabetos funcionales, otros no sabían escribir y otros hablaban lenguas semitas extinguidas y sin escritura. Es muy probable que Jesús, de haber existido, haya hablado en arameo. Que no es precisamente un idioma sino una parte de las lenguas semíticas dentro de la macrofamilia afroasiática (de ahí que el Jesús blanco y de ojos claros, sea difícil de conseguir).
La crucificción, esto sí está probado científicamente, no puede hacerse de la manera en que la representan las grandes religiones. Aunque era un ritual común esa forma de tortura para delincuentes y disidentes políticos (Jesús, de haber existido, habría sido considerado como tal) la cruz debería tener una forma más bien de equis que del signo + para que el peso del cuerpo, aún con los pies atados y clavados, no se cayera. Hay que tener en cuenta que al crucificado se lo dejaba durante varios días para exhibirlo públicamente y que muera desangrado. Pero en esa posición, la de la cruz, Jesús hubiera muerto rápidamente por asfixia.
Bien. Imaginemos un mundo donde no sabemos que la tierra es redonda, donde no existe la medicina, donde la mayoría son analfabetos, donde una simple gripe conlleva el aislamiento de la comunidad -para que no se contagien- y la segura muerte, donde había más chances de que los bebes y las madres pariendo mueran a que sobrevivan, donde casi nadie del pueblo llegaba a vivir 30 años, donde una mala cosecha podía generar una hambruna y la única forma de organización social era alrededor de las creencias místicas, sean éstas organizadas en iglesias o las diversas religiones paganas o animistas.
¿Qué sucedería si una persona se desmaya -algo frecuente si no se sabe nada sobre la diabetes, la nutrición, etc- y un profeta la toca y esa persona despierta?. Se entendería que fue un milagro.¿Qué otra explicación puede haber? ¿Y qué pasaría con los epilépticos, con los enfermos que padecen trastornos parecidos a la viruela o la lepra pero que son enfermedades que el organismo humano puede curar de por sí? Las posibilidades, bien pensado, son infinitas. Sobre todo, si lo que está en juego, es la sobrevivencia. Por eso en todos los calendarios de las religiones milenarias coinciden sus festividades con los cambios de estación climática, y los rezos hablan de pedidos de elementos necesarios básicos para la supervivencia.
Si los artesanos de la época podían producir vino pero desconocían los fundamentos teóricos de la fermentación, ¿cómo explicaban su trabajo, sino encomendándose a un dios cualquiera?

Los creyentes no se hacen estas preguntas y está muy bien. Los no creyentes tampoco se hacen muchas preguntas porque la curiosidad intelectual no está de moda y la incerteza es dolorosa a veces. Pero hay otras personas que sí.
A esas personas hay que recordarles que hasta hace no mucho -y aún hoy- hay gente que ve la cara de Jesús en una nube o una mancha de humedad, que cree que un defecto de luz en una fotografía es un OVNI y que Macri no va a robar porque ya es rico. ¿Cómo no creerte, hace 2.000 años, que Jesús se fue volando al cielo, porque su papá lo mandó a matar pero ahora quiere que vuelva a casa?. Todo es cuestión de fe. Pero es cierto que hoy en día el COPNAF le sacaría a Dios la custodia de Jesús por ser un mal padre. Y a Jesús lo mandarían derechito al hospital Roballos a ver si hace el milagro no de multiplicar los panes y los peces, ese milagro es fácil, pero si sabe de verdad hacer milagros: que baje el precio del pan y los peces.