A los lectores:

El proyecto de Juicio Por Jurados presentado por el gobierno provincial, nos parece de suma importancia. Aunque la línea editorial -antes de que se presentara el proyecto, incluso- era, a grandes rasgos, a favor, estamos tratando de reflejar todas las opiniones en torno a un tema complejo pero que hace a la vida de las personas comunes y corrientes.
Para tal efecto, vamos a abrir el debate a los ciudadanos que, sin ser necesariamente expertos en el tema, quieran opinar.
El único requisito es que las opiniones estén fundadas, firmadas y den por descontado que alguien puede confrontarlas o tener derecho a réplica.
Los artículos de opinión deben enviarse a la dirección de mail de Noticias Entre Ríos y serán publicados, de ser aprobados, en cuanto corresponda de acuerdo a la edición de cada día.
Muchas gracias por leernos.


El dilema de Varisco y Bahl



Pablo Mori-. La disputa por la intendencia en la capital de Paraná tendrá seguras implicancias en el devenir de la elección provincial, pero también de cara a futuro. Por ahora, la encabezan dos contendientes de fuste y experimentados en la gestión pública, como el vicegobernador Adán Bahl, y el Intendente Sergio Varisco, que va por su reelección.
Ambos salieron parejos, casi en un empate técnico, si se miden las PASO desde los frentes que ambos ganaron internamente: Creer en Entre Ríos, de Bahl y Cambiemos, de Varisco. Ambos tuvieron campañas tranquilas, poco agresivas, para lo que es la norma en el país (no en Entre Ríos).
Bahl ganó con contundencia su interna, sin agravios públicos a sus rivales internos y externos. Pero tiene que evitar una fuga de votos peronistas que hayan ido a las otras listas, dado que no ganó en relación a Varisco por una diferencia indescontable. Lo ayudan su estilo personal, de sobriedad y respeto. Le tira en contra que armó una lista ultrasectaria. Sin embargo, el gran activo de Bahl es que esta vez irá solo en la boleta pegado con Gustavo Bordet, el actual gobernador que arrasó en las primarias con un 58%. El corte de boleta se da más en Paraná que en otras ciudades entrerrianas, pero casi nunca ha sido significativo. Además, pesan sobre Varisco causas judiciales y escándalos inexplicables que siempre lo mantienen a la defensiva.

Por el lado de Varisco, ganó bien pero por menos de lo esperado contra su rival del PRO puro, el concejal Emanuel Gainza, sobreseído en la misma causa donde está preso el concejal Pablo Hernández, con las mismas pruebas. Algo que, por ahora, no parece mellar la prometedora carrera política del joven dirigente, aún cuando el PRO se venga abajo a nivel nacional. O no esté pasando por su mejor momento.
Hay dos modos de leer la elección de Gainza. Como lo hacen interesadamente desde el Justicialismo, como una gran elección del joven concejal y un voto castigo a Varisco que no podría cesar en las elecciones generales, yendo a parar a las manos del postulante justicialista.
La otra lectura es que representó el voto del Presidente Macri. En esta segunda lectura, la derrota fue demoledora.
Pero hay que reconocer, en cualquiera de las dos lecturas extremas que se prefiera, que Gainza hizo una campaña profesional, que fue hábil y que quedó instalado. No es poco mérito.
Puede que haya un poco de ambas lecturas extremas en la elección de Gainza. Pero lo cierto es que el voto a Gainza se concentró en el electorado de clase media alta, fácilmente geolocalizable. Es un voto antiperonista y como dijimos, Bahl tiene que cerrar con los fragmentos del peronismo que fueron derrotados en la interna.
Mientras tanto, Varisco prosiguió sumando dirigentes peronistas, que no es lo mismo que sumar sus votos. Prosiguió su campaña de ambigüedad en relación al gobierno nacional, mostrándose más bien como un opositor. Seguramente confiado en que el voto macrista, por puro gorilismo, se irá con él para no votar un peronista. Pero a la vez, en el votante peronista, buscando el corte de boleta ante la topadora electoral de Bordet. Un línea muy finita, donde lo que sume puede restarle en otro sector.
Bahl, que también tendrá que caminar una línea finita, la tiene más cómoda.
El gran dilema es:
¿Les funcionará?