Bordet vs Benedetti



Pablo Mori-. El duelo de fondo para la provincia comienza este domingo, con unas deslucidas PASO que, sin embargo, servirán para saber quién es quién y dónde están parados en relación a la sociedad.



Las Primarias a la que se someten cuatro partidos de alcance provincial, aunque cada uno de ellos o de la columna vertebral de las alianzas que conformaron son partidos de raigambre nacional, no disputan candidaturas a gobernador internamente.
Los aparatos estatales, que pesan más que en otras campañas por la recesión agravada, instan a la polarización entre quienes manejan poder estatal. Esto es, la UCR y el PJ. Por lo tanto, el duelo de fondo que se comenzará a dirimir este domingo será entre el actual gobernador, Gustavo Bordet y la principal figura local de Cambiemos, Atillio Benedetti.

La contienda servirá para saber cómo está parado cada uno. Aunque todo indica que la mayor fuerza de ambos provendrá de las internas locales en los municipios y en la capacidad que luego ambos tengan para retener ese voto o aumentarlo, si fuera posible.

Por ahora, la ciudadanía se muestra apática y alejada del bullicio electoral. Es la previa con mayor indiferencia que se recuerde, desde que están vigentes las PASO.
En los cierres de listas, no hubo grandes sorpresas.
El adelantamiento de las elecciones, al final no se sabe para qué se hizo: desde el PJ hablan de la cuestión nacional y en Cambiemos quieren provincializar y en algunos casos, como el de Varisco en Paraná, municipalizar. Al revés de lo que se preveía.
Pero la tendencia en comicios provinciales realizados en este año muestra una tendencia hacia los oficialismos. Habrá que ver si Entre Ríos acentúa, mantiene o contraviene esa tendencia.

La llegada de Macri a Concordia, todo parece indicar, perjudicó más de lo que le sumó a Benedetti y sobre todo a los dirigentes concordienses de Cambiemos.
Por el lado del peronismo, ni Cristina Kirchner ni Massa o Urtubey, otrora cercanos a Bordet, vinieron a prestarle su apoyo. Posiblemente, porque el gobernador no lo quiso. Y en el caso de Cristina, porque como se vio en Río Negro aprendió la lección de Neuquén: mejor no jugársela demasiado en comicios inciertos. Mejor no dejarse llevar por encuestadores con poco rigor científico, que dicen lo que el que les paga quiere escuchar.

Sin mayores expectativas, porque los resultados de las PASO no van a ser determinantes -aunque sí muy importantes para reveer eventualmente, las estrategias- estos comicios amagan con tener un bajo porcentaje de votantes. Nada drástico. Solo algunos puntos por debajo del padrón de los que habitualmente votan, que ronda el 80%.
Las fuerzas más pequeñas tendrán votos que les ayudarán a pasar el umbral del 1% que exige la ley, pero habrá que ver si luego retienen ese voto. Sin candidatos expectantes o carismáticos para gobernador, el MST se puede aferrar a la ortodoxia ideológica y el Partido Socialista a la sumatoria de las internas que siempre destrozan ese partido en esta provincia.
Nada que logre conmover el duelo de fondo, en unas elecciones polarizadas, pero sin la lógica porteña de K vs antiK o Macri vs Antimacristas, sino con una lógica autónoma, con dos candidatos parecidos hasta en las formas.