¿Sirven las PASO?

Eduardo M Romero-. Una vez más los entrerrianos, a raíz del desdoblamiento de las elecciones, viviremos una jornada cívica de características de interna partidaria ya que el próximo 14 de Abril se llevarán a cabo las PASO, donde los partidos políticos elegirán sus candidatos para que compitan de frente a las elecciones provinciales venideras, tanto para elegir cargos municipales como provinciales.

En realidad se trata de elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias, de allí su designación como PASO, que en realidad fueron establecida con el mensaje que señalaba que permitían el ejercicio democrático dentro de los partidos políticos y que por ello resultarían fortalecidos y con ello se fortalecería la democracia ya que, los partidos, son uno de los sostenes de la vida democrática en lo que a elecciones se refiere.

Sin embargo, se ha demostrado a través del tiempo de su utilización que este sistema poco aporta a la democratización de las candidaturas de los partidos políticos, sobre todo por la constitución de nuevos partidos para evitar en muchos casos la confrontación interna o para propiciar frente electorales en negociaciones una vez sorteadas las PASO; y lo que es más aún la creación de nuevos partidos o frentes en defensa de alguna candidaturas genera la atomización de las fuerzas políticas tendiendo a su debilitamiento, lo que sin dudas no hace al fortalecimiento democrático.

Quizás el primer dato crítico de las PASO es el abultado gasto, ya que se piensa que insumirán 3.081 millones de pesos: la más cara de las elecciones, ya que la primera vuelta será un gasto de 2.765 millones y el balotaje insumiría 1.975 millones, siempre de pesos, lo que demuestra lo significativo del gasto de las PASO; pero si fuera necesario para el fortalecimiento de los partidos y consecuentemente de la democracia en buena hora, lo que ocurre es que muchos pensamos que esto no ocurre y por ende el gasto además de abultado resulta innecesario.

El otro inconveniente de las PASO es que al resultar obligatorias terminan imponiendo de esta obligación a personas que no tienen ningún conocimiento de las internas partidarias y por ende de quien resulta el candidato más connivente para llevar adelante los objetivos ideológicos de los distintos partidos políticos y en algunos casos los extrapartidarios terminan decidiendo candidaturas por encima de los partidarios agravando aún más la falta de propuesta ideológica.
Esto ha motivado que en algunos supuestos militantes de un partido y sabedores de que su candidato ganaba las PASO con tranquilidad votaron a otro partido buscando imponer el candidato al que más fácil se le pueda ganar en las generales. Leído así, parece una construcción difícil de lograr en la práctica, sin embargo puedo señalar que mucho de esto ocurrió en el 2015; esto en lugar de cimentar la democracia partidaria genera precisamente lo contrario ya que las fuerzas políticas salen en la búsqueda de electores no partidarios solo para lograr la mejor combinación en las PASO.-
Se decía que las PASO permitirían las apariciones de candidaturas que en muchos casos las cúpulas partidarias no permitían, sin embargo esta cuestión aun con las PASO subsiste y debemos comprender que los candidatos con aceptación popular o partidaria antes de su nominación no tienen problemas para encontrar el camino para su propuesta ya que sin dudas su caudal de votos o de aceptación beneficia el éxito partidario; quienes tienen más inconvenientes para materializar su candidatura son aquellos que aún no cuentan con el caudal de votos necesarios o que luego de una larga trayectoria en cargos políticos pierde algún grado de aceptación, ya que el ejercicio de la función pública también desgasta o genera conflictos con muchos.

Por otra parte estas PASO exigen que, aun los partidos que tengan una sola lista, deben concurrir a las mismas con sus únicos candidatos y para poder acceder a las generales deberán obtener los votos que representen al menos el 1,5% de los votos del padrón electoral del cargo en que se proponen. Entre Ríos que tiene un padrón de un poco más de 1.000.000 de electores, los partidos chicos con una solo lista se ven obligados a buscar electores para alcanzar 15.000 votos que si bien parecen pocos no es fácil de obtener por fuerzas que en algunos casos no cuentan con fiscales o con representación en la mayoría de las ciudades de nuestra provincia y por ellos en lugar de ser democrática las PASO se transforman en el impedimento para algunas candidaturas.

Pero quizás lo más grave es que toda contienda electoral en la actualidad se ha transformado no en una elección de propuestas, programas, plataformas o ideologías sino que se ha transformado en la mera elección de personas o sea candidatos: es cierto que desde hace mucho tiempo. Lo fue el caso más particular el de los conservadores que representaban al sector de los más influyentes hasta la aparición de la UCR que representó a los sectores medios y luego del Peronismo que representó a los sectores obreros pero estas representaciones eran por grupos sociales, es decir los influyentes votan a los conservadores más allá de cómo les fuera, así los de clase media votaban al radicalismo también más allá de cómo les fuera y los Peronistas votaban en masa más allá de su situación personal.

Hoy se vota no como sector sino pensando qué beneficios me trae este candidato en “lo personal”, por ello poco importa lo ideológico y es una cuestión de personas.

Por ello las PASO solo sirven para instalar intrigas, acuerdos que benefician más a candidatos que a ciudades, regiones, provincias mientras los mortales continuaremos paso a paso.