A los lectores:

El proyecto de Juicio Por Jurados presentado por el gobierno provincial, nos parece de suma importancia. Aunque la línea editorial -antes de que se presentara el proyecto, incluso- era, a grandes rasgos, a favor, estamos tratando de reflejar todas las opiniones en torno a un tema complejo pero que hace a la vida de las personas comunes y corrientes.
Para tal efecto, vamos a abrir el debate a los ciudadanos que, sin ser necesariamente expertos en el tema, quieran opinar.
El único requisito es que las opiniones estén fundadas, firmadas y den por descontado que alguien puede confrontarlas o tener derecho a réplica.
Los artículos de opinión deben enviarse a la dirección de mail de Noticias Entre Ríos y serán publicados, de ser aprobados, en cuanto corresponda de acuerdo a la edición de cada día.
Muchas gracias por leernos.


Lecciones de las elecciones en Neuquén



Gerardo Pressman-. Las elecciones en Neuquén encierran varias claves del porvenir.



El triunfo del actual gobernador del Movimiento Popular Neuquino, Omar Gutiérrez, en la primer elección provincial del año, fue por un margen amplio contra su principal contrincante del kirchnerismo, Ramón Rioseco, dejando muy atrás al candidato de Cambiemos.
Sin embargo, el triunfo de Oscar Gutiérrez, si bien fue por un amplio margen, tocó los mínimos históricos de votos del siempre triunfante Movimiento Popular Neuquino.

Por un lado, tenemos la campaña del miedo, esta vez versión Cambiemos, de que un triunfo kirchnerista -en Neuquén o en cualquier lado- frenarían las inversiones que nunca llegaron. Lo vienen diciendo desde 2016. Cristina Kirchner perdió en 2017 y las inversiones tampoco llegaron, el país se endeudó más y nadie sabe qué se hizo con esa plata.
Por otro lado, en Neuquén se bifurca en el análisis: hay que incluir la cuestión económica estratégica de Vaca Muerta, que un buen gerenciamiento, no como el desastre del gobierno nacional actual, podría redundar en grandes beneficios para el país.
Por el otro lado, está la política. Neuquén es una de las pocas provincias que desde 1983, con la vuelta de la democracia, es gobernada por un mismo partido político. Con la diferencia de que, por ejemplo a diferencia del peronismo formoseño que gobierna también desde 1983, en el Movimiento Popular Neuquino hay alternancia y democracia interna (aunque en estas elecciones, el ala más conservadora, representada por el fracasado candidato presidencial Jorge Sobisch, se presentó por otro partido como candidato a gobernador, restándole votos al MPN: sacó alrededor de un 10%) y es un partido de mero alcance provincial como su propio nombre lo indica.
Formado durante los breves lapsos en que las dictaduras militares permitían elecciones pero con la proscripción del peronismo, el Movimiento Popular Neuquino nace del peronismo camuflado. Por diversas razones, continuó como partido provincial, a diferencia de otras escuderías similares que se formaron en la época de la proscripción. A su vez, ha ganado todas las elecciones desde los años sesenta hasta acá.

Horacio Pechi Quiroga es intendente de la capital neuquina. Fue radical K, luego se pasó a Cambiemos.  Hizo una elección mala, que seguramente acentuará las internas en Cambiemos, que ya venían bastante ardientes entre los radicales y el PRO. Su tercer lugar y baja performance, llevará a que esta elección tenga repercusiones en la interna de Cambiemos en la provincia estratégica de Córdoba.

Rioseco, secundado por un kirchnerista, fue intendente de Cutral Co durante varios mandatos, donde fue un dirigente fogonero, que es el antecedente de los piqueteros. Cuando los ex empleados de YPF, como Ramón Rioseco, cortaron la primer ruta en protestas por el desempleo. Ahí nacieron los planes Trabajar. Gobernaba el país Carlos Menem. Según la prensa macrista, tenía serias posibilidades de triunfar. La prensa kirchnerista se prendió al carro y hasta Cristina grabó un spot apoyando a los candidatos. Hizo una mala elección, perdió por más de diez puntos. Alcanzó alrededor de un cuarto del padrón. Que es lo mínimo que la propia Cristina tiene cuando está en su piso.

Más allá de las realidades particulares de cada provincia, habíamos señalado que el gran dato político en las sucesivas elecciones de este año que, todo indica, concluirán recién en noviembre con un balotage para elegir Presidente de la Nación, sería si hay una tendencia generalizada (aunque una tendencia no quiere decir que no haya excepciones) a la continuidad de los gobiernos o a su recambio. Las elecciones en Neuquén, desde esta óptica no dejan las cosas claras, por la baja performance del siempre triunfador MPN pero a la vez, porque volvió a alcanzarse con el triunfo y con un candidato a la reelección.
Por el lado del peronismo, el dato es que la unidad entre kirchneristas y "federales" o los restos de lo que queda de este sector, no garantiza una victoria. El peronismo hizo mejores elecciones en otras circunstancias en Neuquén, incluso yendo separado.
Por otro lado, es indudable que esta elección no ayudará a consolidar el liderazgo de Cristina Kirchner en la totalidad del peronismo.