La unidad peronista NO suma



Gerardo Pressman-. Lo veníamos alertando: la unidad peronista, no solo no suma, sino que puede restar. El caso de Neuquén es emblemático.



Rioseco, el candidato a gobernador, se presentó a las elecciones legislativas de 2017 por el Frente Neuquino -peronistas que no quieren saber nada con el piantavotos de Oscar Parrilli, que siempre coloca sus familiares en las listas-. No entró como diputado nacional porque le sacó un décima exacta David Martínez por Unidad Ciudadana: 18,36 el Frente Neuquino, 19,36 Unidad Ciudadana.

Ambos frentes se juntaron para las elecciones a gobernador con un nombre poco original: Frente Neuquino-Unidad Ciudadana. Ambos, dos años antes, habían sacado el 37% por separado. Se esperaba que peleen palmo a palmo con Omar Guitierrez, quien fue reelecto por el 40% de los votos, sobre todo porque Jorge Sobisch iba por fuera, con el sello de alquiler Democracia Cristiana y se suponía que le sacaba votos al MPN. Sosbich hizo una buena elección, arañó el diez por ciento de los votos.

Rioseco-Martínez sacaron el 26%, 11 puntos menos que dos años atrás, cuando la economía del país y de Neuquén en particular, estaba muchísimo mejor.
En varias notas publicamos que la unidad peronista no necesariamente sumaba. Menos en el contexto entrerriano donde la agresión de Bordet a Urribarri fue muy fuerte, hasta el punto de mandar presos sin condena -práctica habitual de la Patricia Bulrrich Clase B, Rosario Romero- a los colaboradores y hasta parientes del exgobernador, que lo hizo gobernador a Bordet.
Desde la prensa oficialista, le refutaron causas a Julio Solanas y Romero mandó a imputar a José Cáceres. Ambos se cambiaron de bando inmediatamente. El Poder Judicial fue el líder la unidad peronista.
Pero eso no garantiza el triunfo.
Más si se tiene en cuenta el desastre que fue para el peronismo la elección de 2017, con el gobernador omnipresente en la campaña. Y pretendiendo insistir con esa estrategia fracasada.