Ética

 
Manuel Langsam-. J.S. y E.F. eran el River-Boca en las carreras de la zona. Ambos eran “compositores” y siempre trataban de superarse el uno al otro. Y el ganar una carrera era la gloria para uno y la humillación para el otro. Lo mismo sucedía con los numerosos seguidores de ambos bandos.



J.S. vino a verme por una carrera pactada para dentro de veinte días y a pedirme que mejorara su caballo con un tratamiento ya que venía bastante golpeado al perder las últimas que había corrido. Fui a ver a su caballo, lo encontré bien y empezamos un tratamiento de vitamínicos y fortificantes. El caballo mejoraba notablemente.

No paso mucho tiempo sin que se enterara E.F., y temiendo por su prestigio, vino a verme. Le expliqué que ya estaba tratando el caballo de J.S. y, por una cuestión de ética, no podía tratar los dos caballos a la vez. Entonces me dice: "Está bien, yo entiendo lo de la ética y los dos caballos a la vez. Pero no trate el mio, yo le pago para que trate solamente el de él, pero...debilítelo un poco”.