El fracaso del peronismo federal



Gerardo Pressman  y Lucas Carrasco-. Si Bordet pierde, se suma a La Cámpora con una remera de 678. Excepto que crea que Macri puede reelegir, ahí nombra a Alfredo Casero rector de la UADER y baila Gilda con un globo amarillo.



Con un par de fotos, Lavagna mostró que los reyes del peronismo federal estaban desnudos. Pescan en la misma pecera, con el agravante de que los peces les esquivan.

El dato sobresaliente del discurso de Macri fue la presencia de un solo gobernador peronista: el entrerriano Gustavo Bordet, que a su vez faltó a la última cumbrecita del peronismo federal. Mandó un video saludando, como cuando te está por dejar una novia.
Mientras tanto, el kirchnerismo entrerriano se comió la fantasía de que a Cristina le preocupa algo más que blindarse a sí misma, su familia y sus bienes (no necesariamente en ese orden). Lo cual se traduce en tener legisladores nacionales, más allá de si finalmente es candidata o no. Por ahora, eso es secundario para el Instituto Patria, tanto como las elecciones desdobladas en las provincias, que pueden resultar un tiro en el pie de los gobernadores que desdoblaron, dado que si hay una tendencia, como en La Pampa, a votar contra los oficialismos, la gente se descargará contra las autoridades actuales de todos los partidos y luego de esas elecciones comarcales, el peronismo en su mayoría militará por Cristina, abandonando a su suerte a los Urtubey, Massa, Pichetto. Seguramente, si pierde, Bordet se sume a La Cámpora o a Resistiendo con Aguante vestido con una remera de 678. Si gana y cree que Macri tiene chances de reelegir, nombrará a Alfredo Casero rector de la UADER y bailará canciones de Gilda con un globo amarillo.



Por supuesto, que la elección de La Pampa no alcanza para dar por sentada una tendencia política nacional, sobre todo teniendo en cuenta que el principal conflicto político en esa provincia es una discusión con la provincia de Mendoza en torno a un río que los separa.
Pero el dato de que todos los oficialismos perdieron, debe encender las alarmas.

En medio de este clima de fracaso del peronismo federal, como nunca antes en la vida política democrática de la Argentina, la política pasó a ser un ir y venir de operaciones de inteligencia, que unen a los grandes medios con mafiosos excomisarios del conurbano, jueces y fiscales de la servilleta de Menem convertidos en héroes republicanos y una tropa de kirchneristas arrepentidos que revelan tropelías por todos lados. Difícilmente salga algo bueno de este paisaje.