El aporte silencioso de Bordet a la educación



Irene Palermo-. Arranca marzo, y con el mes arrancan también las clases. Seguramente los gremios docentes harán paro y plantearan que desde el gobierno no se hace nada por la educación pública, sin embargo, en Entre Ríos, miles de gurises y jóvenes pueden acceder a los estudios gracias al aporte que el estado entrerriano otorga a través del sistema becario.

Las becas, a pesar de lo que opine cierta parte rancia de la sociedad y mas allá del monto monetario, contribuyen realmente a mejorar la calidad del sistema educativo y a aumentar el rendimiento académico por parte de los estudiantes permitiendo que pueda existir la denominada cultura del esfuerzo. No es un capricho personal, pensar que el sistema de becas fortalece a la educación pública, ya que si no hay un buen sistema de becas, mucha gente no puede estudiar en condiciones, tiene que trabajar y estudiar al mismo tiempo, sintiendo agobio. Por lo tanto, con las becas nos quitamos de un plumazo una multitud de variables que influyen negativamente en el rendimiento académico.
Y para quienes piensen que desde el estado no se debería otorgar becas de estudio porque fortalece el clientelismo, hay que decirle que todos los estudios nacionales e internacionales -por ejemplo las prueba PISA- constatan que las calificaciones obtenidas por los alumnos se correlaciona con el estatus socio-económico y cultural de sus familiares.

En Entre Ríos, este sistema de becas es único a nivel nacional, ya que las becas son otorgadas por un ente autárquico - el INAUBEPRO- donde el estado junto a todos los colegios profesionales brindan oportunidades a los estudiantes.
El INAUBEPRO adquirió autonomía en el año 1991, y al igual que la Universidad Autónoma o la tarjeta de crédito provincial se sostuvo a pesar del cambio de signo político de distintos gobiernos, de funcionarios más o menos eficientes, e incluso de la época en que los legisladores provinciales se habían convertido en el canal de acceso para el beneficio.
En sus inicios, se sostenía que los profesionales liberales, que en su gran mayoría realizaron sus estudios en la universidad pública, convirtieran el pago del impuesto de Ingresos Brutos en un aporte solidario del 1,5 % de sus ingresos con un mínimo de 10 pesos, que iría a conformar un ente especializado en otorgar ayudas económicas para estudiantes con escasas posibilidades. Hoy el aporte es del 2% y un piso mínimo de 25 pesos. Por los propios datos que maneja el INAUBEPRO se puede sostener que realmente el aporte realizado por el gobierno de Bordet a la educación es loable, porque ha logrado crecer en la recaudación del importe que se le cobra a los profesionales para financiar las becas, logrando que año a año, crezca la cantidad de jóvenes y niños beneficiados. 
Fue durante esta gestión que se dividieron las instancias de nivel medio y superior, para agilizar el ingreso, evaluación y adjudicación de las solicitudes secundarias en concordancia con el inicio de clases. 
Y a su vez, los alumnos de nivel terciario y universitario tienen un llamado más de exámenes para buscar alcanzar el rendimiento académico exigido, para luego a fines de mayo iniciar el proceso institucional que, hoy, recibe el secundario.

Según se informó, hasta el 28 de febrero, más de 18.000 estudiantes secundarios presentaron su formulario en las distintas oficinas del Instituto y calculan que han atendido a un promedio de 1.000 alumnos por día. Pero a su vez, además de las becas programadas y ya asignadas, por primera vez en la historia el INAUBEPRO sumará 10.000 nuevas becas, ya que Bordet decidió otorgarle becas a aquellos alumnos que utilizan colectivo o combi para dirigirse a su escuela rural (en reemplazo del Transporte Escolar Rural), garantizando de esta manera, que el acceso a la educación sea una realidad y no solo una consigna política.