¿Adónde van los decepcionados de Cambiemos?



Osvaldo Quinteros-. A diferencia de Entre Ríos, donde el peronismo necesita ganarle votos a Cambiemos (que sacó el 53% en 2017), Macri sacó en primera vuelta un 24% y en el balogate ganó por dos puntos.


Mes a mes cae la intención de voto de Cambiemos, aunque como ya explicamos extensamente, desde la sociología, las encuestas son relativas y en muchos casos, inútiles o como parte de operaciones políticas de los medios, empresarios y políticos.

Mitos y verdades de las encuestas (1)






Hay muchos datos de la realidad, incluida la nota que el politólogo Pablo Mori y el periodista y escritor Lucas Carrasco, escribieron en conjunto marcando la posibilidad de que las elecciones internas en La Pampa estén marcando una tendencia nacional. Ellos mismos admiten los riesgos de esta hipótesis. Pero no se puede desconocer que el peronismo se unificó en el Congreso para rechazar tres decretos de Macri, uno de los cuales es su caballito de batalla electoral, que la Unión Industrial tomó distancia, que Techint impulsa una candidatura alternativa, la del respetable economista Roberto Lavagna y que la UCR de Santa Fe fue intervenida porque en su Convención votó por abandonar Cambiemos, al tiempo que la UCR en su conjunto impulsa al Borocotó Simpático, Martín Lousteau en una interna contra el propio Macri y que la detención de un sobrino motochorro del Borocotó Simpático fue minimizada por el Grupo Clarín, que es ultraoficialista, lo que no hirió de muerte su potencial candidatura. Entre muchos otros datos, como el que recoge acá Lucas Carrasco del faltazo del Presidente de la UCR y gobernador de Mendoza, Gustavo Cornejo, a las Sesiones de Apertura del Congreso Nacional con un exaltado discurso de Macri. 

Sin embargo, en este panorama, Cristina Kirchner ha sumado muy poco. Y básicamente, sumó a quienes la acompañaron cuando sacó el 45% de los votos en 2017, con una oposición dividida en dos -Lavagna por la UCR, Carrió por su microemprendimiento, la Coalición Cívica, que en ese entonces como es habitual en la egocéntrica actriz de TN, tenía otro nombre. Es decir, que estuvo al borde del balotage, a pesar de tener a Clarín a favor, a la UCR con votos (recordemos que su compañero de fórmula fue Cobos, en representación de los cinco gobernadores radicales que tenía la UCR en ese momento), al Partido Justicialista y a los pequeños partidos de centroizquierda (incluido Binner), los partidos provinciales, además del campo, la industria, y las grandes potencias (su promesa de campaña fue "ser como Alemania").
Lo que Cristina ha juntado es a su ex Jefe de Gabinete, Alberto Fernández, al ex presidente que puso en ese lugar a su marido Néstor Kirchner, Eduardo Duhalde, su ex gobernador en provincia de Buenos Aires, Felipe Solá, y algunos gobernadores del peronismo federal que fueron a otorgarle concesiones a cambio de nada, como Gustavo Bordet, que sin embargo le sigue pegando a Cristina a través de los medios ultraoficialistas de Entre Ríos, como se puede ver en la difusión de la escucha ilegal al diputado Pedro Báez. Lo único que Cristina ha ganado y no tenía durante su gobierno pues eran férreos opositores (con acusaciones gravísimas) son quienes dicen ser voceros del Papa Francisco, como el oscuro diputado Gustavo Vera y el yuppie Juan Grabois. Ninguno de los cuales tiene votos. Además, grupos marginales cercanos a la SIDE como Quebracho y el Movimiento Piquetero Revolucionario, que espantan más de lo que suman. Por eso son invitados permanentes a los canales macristas.
Pero nadie significativo del oficialismo macrista ha saltado el cerco hacia la ex Presidente. Dato no menor, porque acá no están en juego solamente ideologías, sino el poder. Para darse una idea, basta repasar el pasado inmediato de todos quienes rodean el grave caso de Marcelo Dalesio para darse cuenta que fueron todos importantes kirchneristas en su momento. Y el rechazo a Cristina se mantiene alto, hasta el punto que, al igual que Macri, no puede caminar por la calle. Como le pasa a las principales figuras del kirchnerismo, que son unánimemente abucheadas, cuando concurren a los lujosos restoranes y centros comerciales que pueden pagar por su férrea defensa de los pobres y trabajadores, que jamás "van de shopping", viajan en primera clase, veranean en el exterior o concurren a restoranes de Puerto Madero.

¿Dónde van esos votos extraviados de Cambiemos? Algo ya escribimos al respecto, pero en vísperas de elecciones, la situación será distinta. 
En una próxima nota, ya que ésta se ha extendido demasiado, trataremos de acercar hipótesis sobre esta pregunta crucial en un año electoral.