Dos frentes electorales, un mismo relato

Joakito-. Se vienen las elecciones primarias en Entre Ríos, y a simple viste, más allá de las obviedades, lo que se visualiza es una falta absoluta de proyectos o relatos culturales en pugna, mas bien, se trata de recurrir -de uno u otro lado- a escenas de menemismo implícito.
Esta nota no tiene intención de tomar partido por ninguna de las opciones electorales que vamos a encontrar en el cuarto oscuro -mi voto es secreto- sino que busca indagar si las hubiera en las propuestas, actividades y proyectos que hacen a la construcción de un relato.

Empecemos por los oficialismos, es decir, por quienes aspiran a retener su cuota de poder e inmunidad judicial, el Gobernador Bordet y el Intendente de Paraná Sergio Varisco.
Ambos se esforzaron desde un punto de vista cultural para diferenciarse fuertemente del relato nacional y popular construido por el kirchnerismo. Paradójicamente, este esfuerzo se visibilizó más en Bordet que procede del mismo frente electoral que la ex presidente Cristina Fernández: primero en lo discursivamente, como bien lo demuestra Gerardo Pressman en su libro La Otra Verdad, al señalar que en este esfuerzo por diferenciarse del relato cultural anterior en los actos de gobierno ya no tocan las Bandas Infanto Juveniles sino que lo hace la Banda de Música la Policía o peor aún, Los Palmeras.



Bordet, para diferenciarse eligió llevar adelante escenas y obras de macrismo implícito, tales como una plaza seca en el atrio de la  Casa de Gobierno o la reforma y embellecimiento de edificios públicos. Tal vez como era demasiado obvio su macrismo cultural, despidió al Secretario de Cultura Faustino Schiavoni para designar a Carolina Galliard -que viene del urribarrismo kirchnerista (nota al paso: Schiavoni fue intendente de la ciudad de Nogoyá y el único intendente en la provincia que puso una editorial municipal reeditando clásicos entrerrianos y a autores locales).
Es cierto que Carolina Gaillard, marcó una ruptura generacional en cuanto al manejo de la administración pública  pero en los hechos no es más que una continuidad de actos y proyectos culturales copiados del modelo macrista. Festivales dedicados a la clase media y reivindicando el emprendedurismo (sobre todo de las cervezas artesanales).
En su momento, al iniciar su gestión, la Secretaria quiso darle otra impronta al escuchar a los y las actores del quehacer cultural, pero el único logro de esas escuchas, fue nombrar jefe de la Editorial de Entre Ríos, a un escritor proveniente del mainstream. Si bien es cierto, que está bien nombrar a un escritor en la editorial, eso no significa que el escritor sepa sobre el manejo de la cosa pública y más aún, no garantiza la amplitud que se debe tener cuando se está al frente de un espacio estatal.

Por el lado del Intendente de Paraná, el relato cultural no es tan diferente que el de Bordet aunque con algunos matices que valen la pena rescatar. En principio habría que recordar que Varisco comienza su gestión con una fuerte oposición del arco artístico y cultural de Paraná debido al nepotismo utilizado al nombrar a su madre al frente de la Secretaria de Cultura, si bien no reemplazó nunca en el cargo a su madre, fue rápido y hábil al aplicar las medidas que exigía la Asamblea en defensa de la Cultura . ¿Por qué es explícitamente macrista la política cultural de Sergio Varisco? Porque la política cultural que llevó -y que  aún continua-  tiene la misma impronta que la del  gobierno nacional: ser amplio a la hora de las convocatorias y no encerrarse solamente en quienes piensan igual que ellos y llevar adelante políticas culturales "nacionales": el entrecomillado es porque solemos llamar "nacional" a todas las producciones realizadas en Buenos Aires, pero que salen a recorrer el resto de las provincias (Tecnópolis Federal, la muestra itinerante del Museo Nacional de Bellas Artes, son algunos ejemplos)
Algo debo reconocerles a los oficialismos provincial y municipal: la puesta en valor, y construcción de nuevos espacios destinados a la actividad cultural, lástima que los mismos muchas veces no son ofrecidos a quienes trabajan del arte o incluso son desconocidos por los artistas. (Sala Mayo, Museo Municipal de Arte -en el caso de Paraná- Sala Antequeda, Museo de Casa de Gobierno, en el caso provincial).

Cambiando de veredas y ubicándonos en la oposición, en Paraná el vicegobernador Adán Bahl -que se da por hecho que saldrá a competir contra Varisco- no ha emitido declaraciones públicas en cuanto a cual sería su política cultural como intendente- sin embargo, en su rol de vice gobernador llevó adelante durante su gestión actividades tendientes a valorizar a los artistas entrerrianos en diversas disciplinas- y si se me permite el autobombo - cuando lo entrevisté sobre la cultura en Paraná sostuvo que a"hay que buscar a la gente que sabe de cultura y darles oportunidades para que traigan ideas y llevarlas a la práctica. Tenemos lugares muy lindos; sin embargo uno pasa los fines de semanas y está todo apagado, no hay nada".
A nivel provincial, se especula que el candidato de la oposición con mas chances es Atilio Benedetti, de quien no hay muchas referencias en términos culturales, pero sin embargo, es parte no del PRO sino de la UCR que en Entre Ríos tiene una basta trayectoria cultural y a su vez, quien fue su representante en la Cámara de Diputados, Sergio Knetteman, es alguien vinculado al quehacer artístico, sobre todo al teatro y la dramaturgia.
Por último, está la "izquierda", representada en el espacio Nueva Izquierda que tiene al MST como principal partido. Ojalá realice una buena elección y demuestren su posibilidad de crecimiento partidario o por lo menos que se escuchen voces disidentes en la legislatura, sin embargo, poco y nada han expresado en términos culturales a pesar de que muchos de sus votantes son músicas, bailarinas o trabajadores del arte.