Todos los gatos van al cielo



Lucas Carrasco-. Un poco de ciencia. Un poco de conjeturas alocadas. Y algunos datos.




Conjetura: los primeros seres de los cuales descendemos no solo todos los seres humanos (homo sapiens) sino también Alfredo De Ángelli, no tenían los elementos conceptuales e intelectuales para diferenciar el sueño de la vigilia. Ésta es una conjetura.
Está científicamente probado que el sueño tiene la función biológica de eliminar residuos celulares del cerebro.
No está del todo probado que el sueño (el acto de imaginar cosas mientras dormimos), pero se cree en parte de la comunidad científica que el sueño obedece a procesos neurológicos que recogen fragmentos de la memoria pero sin la correlación lógica de tiempo y espacio; es decir, sin el uso de la razón.



Sigamos con la conjetura: si los primeros mamíferos de la especie humana no tenían los recursos lógicos para separar la vigilia del sueño y asociaban a éste con la noche y a la vez, cabe suponer que no dormían tranquilos porque no tenían cama ni almohada ni aire acondicionado ni puertas y ventanas y tal vez los atacara un animal o un insecto y poseían (sin saberlo) alguna alergia y no tenían curitas ni vendas ni decadron, no es un sueño muy tranquilo que digamos. Ni siquiera en el caso de que esa noche les hubiera tocado cenar porque lograron recoger frutos, semillas o cazar un animalito de esos que hacen llorar a los que nos acusan de genocidas por comer asado.
Si no podían distinguir sueño de vigilia, quizás si soñaban con un oso, se despertaban creyendo que el oso era real y los estaba por atacar. O si cazaban un oso, lo iban comiendo -hagamos cálculos: un oso de 100 kilos para 5 personas del clan son 20k per cápita, comiendo 1k por día, tenían para 20 días- y al día 15 ya estaba podrido, lleno de moscas y gusanos y ratas y buitres y banqueros y un olor putrefacto y la piel reseca con el barro y así, tirado, el señor oso era literalmente un asco. Pero el hombre soñaba con el oso vivo y, por qué no, hablándole. Y luego interpretaba que el oso se le había aparecido desde otro mundo y le había dado un mensaje. Puede ser. La fe mueve montañas, sobre todo antes de que se inventaran las empresas constructoras.

Ciencia: el origen de todas las festividades religiosas está asociado a los ciclos de las estaciones y la suerte de la caza y la cosecha.
Ciencia: los primeros humanos eran nómades, fundamentalmente, en busca de climas amigables y alimentos. Así fue hasta por lo menos la revolución agrícola, que domesticó las primeras plantas.
Hipótesis científica: los lobos, de los cuales descienden los perros, acompañaron a los primeros humanos para cazar, para calentarse, para hacerles compañía. ¿Hasta que punto no antropomorfizaban a los lobos?

(Antropomorfizaban: tercera persona del plural del pretérito imperfecto indicativo de antropomorfizar. Antropomorfizar: otorgarle cualidades propias de los humanos a los animales)

Conjetura: los dioses se fueron creando en esta etapa donde no se distinguía el sueño de la vigilia, las alucinaciones normales -también las psicóticas- que todos tenemos sobre todo al despertar, o al tener mucho calor o al estar muy cansados y con hambre.

Ciencia: está probado que todos los mamíferos tienen las mismas etapas del sueño que el hombre (que también es un mamífero).
Ciencia: el gato duerme 16 horas diarias y ha medida que envejece, duerme más.

Conjetura: ¿creerán en dios, en algún dios, o en un mundo mágico, los gatos? ¿Se lo comunicarán entre sí y, en ese caso, habrán creado, como el hombre, un dios a su imagen y semejanza y al compartirlo, una religión gatuna?