¿Quién le habla a los millennials entrerrianos?

Alexis Gravier-. Qué medios de comunicación entrerrianos llegan a los millennials. Cuál es su influencia real, cuál su penetración, cuál su estrategia periodística y por qué la mayoría no funciona.



Esta breve nota sobre un tema profundo, es resultado de una charla con un amigo periodista (yo me dedico al Marketing Político) especializado en redes sociales y periodismo digital, muy famoso, que vive en Entre Ríos.


Obviemos los datos demográficos, las definiciones y las cuantificaciones, estrictamente necesarias para elaborar una estrategia concreta de Marketing Político, que no es la intención de esta nota. Vayamos al grano. Hablemos de periodismo digital y millennials entrerrianos. ¿Quién les habla a ellos? ¿Qué medios, con qué temáticas, cuál es la influencia real?

La definición de mi amigo es categórica aunque muy teórica: la deslocalización semiótica. Me explica su concepto, basado en muchos años de estudio en Semiótica, Psicoanálisis (al que califica de "supercherías" en el plano clínico, pero válidas para la Teoría Literaria) y Escritura Creativa. Él sostiene que existe una doble percepción, que se funde en una unidad simbólica precaria y cambiante, no totalizadora: por un lado, hay noticias que pueden ser irrelevantes nacional e internacionalmente, pero llaman la atención por su cercanía. Me pone como ejemplo el deporte paranaense: dice que, para hablar de Patronato, un medio digital entrerriano tiene que competir contra los monstruos del periodismo digital nacional e incluso internacional, pero que para hablar de softbol internacional o básquet local, la cuestión de la cercanía le da valor a los medios locales. Eso sí, son medios de nichos y no es comparable la expectativa informativa que genera Patronato con la de deportes menos populares. Y agrega otro dato: los deportes menos populares o populares pero de ligas locales, reciben menos de la torta publicitaria. Por lo tanto, tarde o temprano tienen recursos humanos menos calificados.
En este punto, hace una larga disgregación en tres partes. Por un lado, lo que en periodismo digital se llama "contenido duplicado" y es el vulgar y conocido plagio. Por otro lado, la desconexión mayoritaria del periodismo entrerriano con las redes globales de publicidad (insiste en el papel vital que desarrolla Google y en especial Adsense, pero eso daría para otra nota completa). En tercer lugar, el rol del Estado, que él considera nefasto en materia publicitaria digital, porque es el propio Estado el que maniobra ilegalmente -por ejemplo, legitima el fraude y el plagio periodístico y hasta lo impulsa- y sus mecanismos de asignación publicitaria son, además de arbitrarios, con criterios viejos de medición y certificación. Insiste que él es parte de ese sistema y resulta beneficiado, pero no por su producción de contenidos, que él considera central, sino por su influencia.
Por otra parte, menciona que noticias nacionales o internacionales, que no necesariamente son noticias (pone como ejemplo los videos graciosos, los casos policiales curiosos ocurridos en remotas partes del planeta, etc) son consumidas bajo la misma lógica que las noticias locales. Que no se da el efecto antagónico al de las noticias locales -el efecto cercanía- que sería el efecto lejanía. Se consumen en el mismo combo, a través de una multiplicidad de medios y sobre todo, en las redes sociales. Las cuales, a su vez, tienen un altísimo grado de descreimiento. Al igual que los medios convencionales como la TV, la radio, los periódicos.
Paradójicamente, señala, las publicidades son más creíbles que las noticias, si las publicidades incluyen sorteos, descuentos, cuotas, etc: beneficios concretos. Son más creíbles incluso que los anuncios de gobiernos que favorecen al público que las lee con escepticismo.

¿Quién le habla a los millennials entrerrianos?

Le pregunto por este tema, ya en el aspecto político. Piensa la respuesta. Me muestra los gráficos estadísticos de Noticias Entre Ríos, donde efectivamente el público millennials es amplia mayoría, pero con la salvedad de que ahora ese medio es de nicho, cuando era masivo -hecho, me explica, para y por las redes sociales- los millennials no eran la mayoría de los lectores ni se dirigían a ellos, sino a los empleados públicos de la provincia y a las minorías intensas del país.
Luego, me explica, cambiaron de estrategia para sobrevivir en la jungla de internet, por un hecho simple. Facebook y Twitter comenzaron a cambiar los algoritmos porque ya habían conquistado el mercado de contenidos de calidad, que ahora dependía de ellos, tal como hizo Google hace una década con los blogs y sus propios algoritmos. Vale la pena destacar que estos algoritmos no son públicos y los ingenieros de estas empresas, entre las cuales incluye a Amazon y Wahtsapp, dan a conocer solo una parte de los algoritmos, la que está orientada a su estrategia comercial.
Según él, los medios digitales de nicho son los únicos que tienen futuro en la era de la posviralización. Da para otro artículo lo que llama "era de la posviralización" que, según dice, está comenzando y será determinante para el periodismo y la comunicación digital en los próximos años, porque los usuarios comenzarán a desconfiar de las viralizaciones, y pone como ejemplo las quejas de los youtubers más importantes del mundo sobre el cambio en las políticas publicitarias, que también impactó en sitios generalistas.
Volviendo a la cuestión de los millennials, sostiene que hay tres o cuatro medios -que me pide no mencionar, porque en el fondo, son la competencia- que disputan el mismo nicho que Noticias Entre Ríos, pero que luego hay otros nichos donde sí hay quién le habla a los millennials pero en las secciones menos importantes y que no generan dividendos (y ahí es dónde, sostiene, el Estado juega sucio: se refiere al gobierno nacional, provincial y las diversas municipalidades y no desde estas nuevas administraciones, sino también las anteriores) como son las secciones de sensacionalismo: las destinadas al morbo. Ahí incluye varios delitos, tiroteos, accidentes trágicos, etc.
Por otro lado, insiste en que el deporte local sí tiene buena acogida entre los millennials por parte de los periodistas entrerrianos, pero que se equivocan al trabajar en medios generalistas y no armar sus propios medios de nicho, porque los medios generalistas están destinados a desaparecer. Insiste que el periodismo digital se tiene que encaminar hacia "el nicho del nicho del nicho" para poder sobrevivir sin el Estado.

En resumidas cuentas

La mayoría de los medios, dice, "se hablan entre sí, para el que paga el operativo de prensa y para la víctima de esa calumnia". Agrega que un dato sintomático es "la falta de humor, mordacidad y descreimiento"que caracterizan a los millennials y lo que llama "la demagogia del click" que es el sensacionalismo de noticias basado casi siempre en mentiras comprobables.
Pero, sostiene que en general, los medios digitales basan su agenda en el interés de los auspiciantes y por eso "le hablan a 300 personas en cada noticia" y que quien se anime a romper la agenda o plantear algo contrahegemónico de agendas instaladas, construirá una comunidad de lectores fieles y estables.
Por último, agrega, "en esta etapa, hacer periodismo es ir contra las redes sociales" y calcula, que sin el empuje estatal al plagio y el robo, el 90% de los sitios entrerrianos "cerraría al otro día".

Mi opinión: hay muchas verdades en este experto en el tema, también, por su personalidad, tiende a exagerar sus afirmaciones para hacerlas más comprensibles.
Los datos estadísticos, las encuestas cualitativas y los focus groups avalan lo que dice. Sus predicciones, sin embargo, me parecen demasiado catastrofistas.