¿Qué se juega en las próximas elecciones?



Lucas Carrasco-. Bordet versus Urribarri, Benedetti (si se anima) contra Frigerio (si lo dejan) son batallitas intrascendentes, que alimentan la Industria del Chamuyo.



La Industria del Chamuyo vive de puteríos entre personajes planos, instrascendentes. Lo curioso es que el único punto en disputa, más allá de la pelea del poder personal por el poder en sí mismo, es en la relación de la provincia con la Nación. Urribarri, o más concretamente Pedro Báez, le pone otros ingredientes, vinculados al colapso del sistema carcelario y el fracaso de la reforma del Código Procesal Penal. No lo dice en los términos -ni con la contundencia- con que lo acabo de narrar. Lo esboza, lo sugiere. Con sensualidad, para decirlo de manera misteriosa. Pero igual, centra el sujeto de la enunciación -el adversativo dramatúrgico- en la relación del próximo gobierno con la Nación. UIgual, Urribarri no puede ser candidato a gobernador así que quien sea el candidato de su espacio, seguramente borre hasta esos matices, sobre todo si es Julio Solanas, cuya formación política es bastante elemental.
Frigerio no habla y cuando habla no dice nada importante. El Ministro de Interior y Obras Públicas sin Interior ni Obras Públicas no tiene la más puta idea de los problemas de la provincia donde accidentalmente nació. Su padre (el único funcionario que renunció al gobierno de Macri por el incumplido decreto contra el nepotismo) sí, tiene una visión desarrollista e interesante sobre los problemas de Entre Ríos más allá de las cosas coyunturales. Pero el potencial candidato es su hijo. El funcionario es su hijo. Y su hijo, aunque tiene la amabilidad de no hablar guionado con lenguaje de preescolar como hace el Presidente de la Nación, no ha dicho nada relevante en 3 años de constante propaganda en Entre Ríos: no mencionó la cuestión de fondo en lo hidroeléctrico, la privatización de los puertos, la Unidad de Negocios que es la Fiscalía de Estado (y no desde ahora, precisamente) la fundición de bancos municipales como el de Paraná, la oscurísima privatización del BERSA y el rol de Eskenazi, la ausencia de una prensa que no sea paraestatal, el crecimiento de los suicidios en jóvenes, la trágica situación de la fauna ictícola, la profundizada regresividad fiscal, la patética falta de calidad científica de escuelitas terciarias con nombres universitarios, la masividad de fallecimientos por tragedias viales, la ley de fomento al Narcotráfico, la inconstitucionalidad de privatizar la ludopatía, la correlación entre ausencia de hospitales y aumento del cáncer en ciudades puntuales, el fracaso de la guerrilla de fiscales que comanda el puntero Amílcar García y así. Ningún candidato a gobernador conoce, siquiera al boleo, de estos temas, más que la parte del entramado de los negocios porque son esos empresarios de la nada los que financian sus campañas.
Atillio Benedetti, que agarra algún pasquín oficialista, lee el título y emite un comunicado de prensa opinando, nunca tarda ni 24 horas en emitir otro panfleto arrepintiéndose del anterior. El Hombre que No dijo Lo Que Dijo, Atillio Benedetti, está como Cristina Kirchner o Lucas Carrasco: cuando se callan les va mejor.
Como diría el antropólogo sartreano Carlitos Balá: "lo que pasa es que no pasa lo que pasa, y si pasa yo no sé qué pasará". Frase que, de paso, sintetiza a Leonardo Simons, el gobernador en situación de playa.

El puterío vende. Genera clicks. No te trae problemas como periodista. Uno puede hacerse el valiente humillando a algún político (y cobrándole al adversario) y todas las boludeces que a diario conforman el menú de "noticias" sensacionalistas que el 99% de los entrerrianos, con buen criterio, no les da ni cinco de pelota. La vida tienen mil cosas que son hermosas y no se ven.
Si total, estamos dándoles órdenes -morales, éticas y republicanas, con cara de preocupados- al perro Angueto.




Ok, entonces, Lucas, volvé al título y decime qué se juega en estas elecciones.
Ah. Cierto.
Bue, nada importante.
Si lo único en discusión es la relación con la Nación, lo importante serán las elecciones nacionales. Es casi obvio el axioma.