La crisis en las pequeñas localidades



Eduardo Martín Romero-. No sé qué ocurre en otros países, pero al menos en el nuestro, una regla indica que ante una crisis económica o política primero se resienten los grandes centros urbanos y la cuestión impacta con rapidez mientras que en el interior las localidades con menos población demoran en sufrir los efectos de estas crisis ya que a pesar de conocerlas impacta luego de algún tiempo.-



No sé a qué se debe esta disparidad en sentir los efectos de la crisis, quizás sea porque la tasa de desempleo es mayor en las pequeñas ciudades, donde la gente vive de changas y existe mucho cuentapropismo y la mayoría del empleo es el estatal sea nacional, provincial y municipal y estos puestos de trabajo en su mayoría se mantienen a pesar de las crisis cosa que no ocurre en la actividad privada.
También en el interior menos poblado la gente es más solidaria, incluso mantiene algunas costumbres como la de compartir viviendas o desarrollar habitaciones independientes en un mismo inmueble; comparten el cuidado de niños, las tareas del hogar como la cocina, comparten sus electrodomésticos, los servicios públicos y muchas otras cosas que alivian de alguna manera la carga de estos gastos o permiten que quien disminuya sus ingresos o los pierda pueda mitigar las consecuencias en parte por compartir con su grupo familiar los gastos hasta tanto surja alguna solución.

Como es muy fácil imaginar, en los grandes centros urbanos si bien existen más accesos a más servicios; lo real es que para poder vivir en dichos lugares hacen falta ingresos de los cuales no se pueden prescindir mientras que en las pequeñas ciudades si bien carecemos de muchos servicios, lo real es que como decimos “acá se puede vivir sin nada”: no hay trenes ni subterráneos pero lo real es que no tienes plata y vas caminando, y si tu viaje es más largo hasta podes hacer dedo que alguien te llevará.
Pienso que por estas cuestiones y muchas más, que harían muy largo el desarrollo, si bien en las pequeñas ciudades tomamos conocimiento de las distintas crisis que ocurren en el país el impacto de las mismas demora en manifestarse un poco más allá de los momentos en que ocurre en las grandes ciudades.

Hace ya largo tiempo que se viene manifestando una crisis económica en nuestro país cuyo principal efecto es alta inflación con fuerte caída del consumo con un atraso salarial y una fuerte suba de los servicios públicos agravado por el cierre de algunos puestos de trabajo, sin embargo a pesar de la preocupación en nuestra ciudades por salir de dicha crisis hasta hace algún tiempo veníamos sobrellevando los efectos de estos impactos.

Han llegado otros tiempos, ya la crisis se está sintiendo también en las pequeñas localidades, lo que demuestra la profundidad de la misma, esto sin discutir las causas u orígenes de la misma, la realidad es que ahora también la sentimos en localidades como la nuestra a pesar de la contención que podemos encontrar en lugares más pequeños.

Los costos han aumentado considerablemente, sobre todo los servicios públicos que para algunos comercios y pequeñas industrias se han transformando en impagables sino se logra trasladar a precios; y como el consumo se ha retraído por la caída de salarios entre otras cosas, en algunos casos resulta imposible trasladar estos incrementos a precios; algunos pequeños emprendimientos han disminuido horarios de trabajo para evitar despidos; otros evitan consumir servicios públicos o en su caso disminuir fuertemente el consumo.

El sector prestador de servicios de turismo como hoteles o gastronomía no llega a recaudar para afrontar sus costos y está a la espera de una reactivación que solo sería posible si mejora la situación de la economía a nivel nacional y resistirán algún tiempo pero lamentablemente los que tengan menos resto para afrontar los costos deberán dejar la actividad.

El sector de la construcción también encuentra dificultades para sostenerse sobre todo los pequeños empresarios y ni hablar de los albañiles que trabajan por cuenta propia, es por esta razón que ha mermado el ingreso para este sector.

El comercio está comprometido y cuando uno habla con sus propietarios dan cuenta de lo alto de los costos fijos como alquiler, luz, empleados, impuestos que los obliga a montos de venta que no logran de manera alguna.

Llegaron otros tiempos y la crisis golpea los pequeños lugares como los nuestros y sin que nos demos cuenta nos está empobreciendo fuertemente. Son menos quienes pintan sus frentes, arreglan sus casas, sus veredas, mantienen sus edificios, poco a poco y sin que nos demos cuenta o cuando naturalizamos el dejar de gastar en algunas cosas vamos cada vez más adquiriendo las formas, actitudes y cultura de una ciudad empobrecida.

Sin dudas aún seguirá un tiempo más esta situación de crisis y por ello seguiremos en este camino de empobrecernos, pero los más optimistas indican que para Mayo o Junio se observará una detención de las consecuencias negativas de la crisis y si bien no indican que creceremos al menos dejaremos de caer.

En realidad aun cuando sea una visión optimista no deja de ser alarmante sobre todo por lo que falta recorrer pero además así como las crisis demoran en llegar a las pequeñas localidades también demora en llegar la reactivación ya que primero se observa en los grandes conglomerados y como siempre los olvidados o los últimos somos los de las pequeñas localidades.

La verdad es que “llegaron otros tiempos”. Veremos hasta cuando.