El obsequio



Manuel Langsam-. Esta historia reciente, tiene su inicio hace alrededor de treinta años atrás.

En ese entonces, estaba volviendo de un viaje de turismo por el norte junto a mi familia, cuando en cercanías de la ciudad de Resistencia, me paró una seria avería en mi auto. Tuve que recurrir a la ayuda de un colega, compañero de facultad, radicado en esa ciudad, que me brindó apoyo recomendándome a su mecánico y me asistió económicamente ya que el trabajo resultó bastante caro. Al llegar a mi casa le giré de inmediato el importe adeudado, pero siempre me quedé con el recuerdo de su gran gesto.

Pasó el tiempo. Hacia octubre del año pasado llegó a mi casa una persona que me mostró una tarjeta de aquel colega de Resistencia, diciéndome que me recomendaba al portador y si podría darle una mano  en lo que él mismo me explicaría. Resultó que ese señor, fuerte comerciante chaqueño , había  heredado un campo en el Departamento Villaguay y quería iniciarse en la explotación ganadera, necesitando orientación al respecto. Lo acompañé a inscribirse en SENASA  para obtener el RENSPA, hicimos las gestiones en rentas para adjudicación de una marca, abrió una cuenta corriente en el banco, lo presenté ante las dos firmas consignatarias de ganado más importantes de la ciudad, recorrimos su campo orientándolo en lo que sería más acertado para su explotación y le recomendé una persona de confianza para encargado de su establecimiento.

Finalizados todos estos trámites y cuando quiso pagarme, le dije que no me debía nada. Que todo había sido hecho con gusto para pagar una vieja deuda de gratitud que tenía pendiente con el colega que me lo había recomendado.

El personaje en cuestión quedó sumamente agradecido y me prometió que para fin de año tendría noticias de él ya que quería hacerme un buen obsequio por las molestias ocasionadas.

Y así fue. Para fines del último diciembre, recibí un sobre con un hermoso membrete y dentro de él, el obsequio prometido: ¡seis almanaques de bolsillo con la publicidad de su comercio en Resistencia!