Dejen de hacer el ridículo



Daniela Sánchez,-. "El Ministerio de Salud elaboró y promueve una serie de recomendaciones para evitar caer en situaciones de ansiedad y estrés, teniendo en cuenta que si bien las vacaciones aparecen como la mejor opción, hay personas a las cuales el tiempo libre les ocasiona más cansancio" dice un comunicado oficial del Ministerio de Salud de Entre Ríos, al que se le escapó que quizás la inflación más alta desde la hiperinflación de 1991, el aumento de la desocupación, la pobreza de la mitad de los niños y la indigencia creciente, también incidan un poquito en el hecho de no poderse tomar vacaciones. No por falta de tiempo, sino porque les sobra el tiempo.

El comunicado de prensa, que parece escrito en joda, se titula ¿"Cómo evitar el estrés durante el tiempo libre?". Y continúa así:
"El estrés y la ansiedad son dos fenómenos frecuentes en el ser humano, asociados a diversas preocupaciones que se presentan en la vida cotidiana y que, generalmente, se relacionan con problemas personales o laborales. En tal sentido, las vacaciones aparecen como la primer opción para relajarse y disfrutar del tiempo de ocio, aunque también pueden generar desorganización en el sistema vital si las cosas no salen tal cual lo programado". Por ejemplo, si la inflación es del 50%, o no tenés vacaciones, entre otras cosas porque la mitad de los trabajadores del ámbito privado trabajan en negro. Pero son pequeños detalles. Lo que más ansiedad te genera, es cierto, si las cosas no salen como estaban planeadas: lluvias en Punta del Este, mucha nieve en New York, los chalecos amarillos en París, la guerra civil en Sudán que complica los zafaris, lo sospechoso que puede resultar andar por las islas del caribe. Todo muy estresante.



"Visto desde esta perspectiva (¿cuál?), el tiempo libre es un momento de recuperación del esfuerzo realizado durante el año y los momentos de angustia aparecen cuando una persona tiene que adecuarse a una situación nueva (ah, claro, quedar desocupado, por ejemplo). El director de Salud Mental, Carlos Berbara, afirma que: “Las coyunturas dentro de las cuales se desarrolla el proceso de descanso suelen cambiar y la adaptación a esas modificaciones suele generar los estados de ansiedad y estrés”. Muy profundo lo dicho por este señor: abarca más o menos el 90% de las situaciones cotidianas diarias de la vida en sí. Continuemos con esta disertación oficial:

"Durante las vacaciones, estas situaciones suelen manifestarse cuando no se alcanzan los objetivos propuestos. Por tal motivo, el funcionario aseguró que “el ser humano tiene un gran problema con respecto a las expectativas (y sí, yo quería ser Shakira). Muchas veces, la confianza que se deposita en un receso está por encima de los fenómenos reales (tal cual, yo querría estar en Diseneylandia pero capaz que voy a la pileta del Parque Berduc). La situación económica en Argentina no pasa por su mejor momento, los deseos de viajar no se concretan y eso provoca una frustración”. Impresionante el diagnóstico. Cómo no va a ser "Jefe de Salud Mental" un tipo que capta con tanta precisión algo que nadie se dio cuenta. Sino me lo dice el gobierno, yo ni me enteraba que "La situación económica en Argentina no pasa por su mejor momento"

"Para evitar los fenómenos de ansiedad y estrés, es importante llevar adelante una adecuada comunicación con los afectos (¿qué?¿no sería mejor un salario digno?). “Aceptar que este tipo de percepciones (ah, hay una sensación de recesión) que desorganizan el organismo están aconteciendo es el primer paso, y comunicarlo con nuestro círculo íntimo el siguiente. A partir de ahí es importante proponerse una visión que intente mirar desde una perspectiva diferente la realidad que nos toca sobrellevar”, manifestó Berbara. Este señor está para escribir artículos de autoayuda en la revista Para Tí.

"Con respecto a las vacaciones, el funcionario recomienda valorar nuestro entorno más cercano y participar de las actividades recreativas que se proponen (buena recomendación, ni se me había ocurrido!!!), para aprovechar la instancia de vínculo con otras personas. Además, convocar familiares y promover amistades para poner en funcionamiento relaciones saludables y no vivir situaciones de frustración en soledad".

"Es importante destacar que el estrés tiene un impacto adaptativo en el organismo. Cuando este fenómeno se sostiene en el tiempo y no se resuelve, comienzan a manifestarse estados de temor y pánico, que afectan el sistema nervioso central y el paciente (epa, ya pasamos de veraneantes gasoleros a PACIENTES, ¿no es un poco exagerado?) presenta aumento de la frecuencia cardíaca, alteraciones en la respiración y contracturas musculares. Esto genera un desequilibrio en el cuerpo y predispone a la persona a padecer otras enfermedades.

Para Berbara, el gran desafío pasa por interpretar la realidad y no generar problemas en torno a situaciones insignificantes (bueno, hasta ahora el que generó problemas por situaciones insignificantes fue el propio Berbara, pero ya se está lavando las manos: nos convirtió en pacientes y culpables de sus propias taras). “A veces consideramos el hecho de no poder viajar como algo crítico, cuando en realidad abrir la heladera y tener comida o gozar de buena salud (militando el ajuste, ya parecen clarín), son cuestiones mucho más fundamentales. Debemos poner eso en la lupa de análisis para evitar frustraciones”, cerró el funcionario. Sí, cerró y tiró la llave.