¿Qué quedó de la Asamblea de la Cultura?



Joakito-. A principios del 2017 en Paraná se conformó una Asamblea de Trabajadores de la Cultura de la cual quien escribe formó parte. La misma, en principio, se constituyó en contra del nepotismo que significaba que se nombre a la mamá del intendente como secretaria de cultura. A su vez, una de las discusiones fuertes, tenía que ver con que las políticas públicas en términos culturales no deberían ser utilizadas -valga la redundancia-  "políticamente". La Asamblea dejó de funcionar ¿Fue acertada la política cultural del municipio de Paraná? ¿Qué cambió realmente entre una y otra gestión?
Si bien, es cierto que desde que Cambiemos asumió la presidencia del país hubo recortes importantes a la cartera de cultura -recortes en el INCAA, reducción de ministerio a secretaria, entre otras- no menos cierto, es que se amplió el nivel y la cantidad de convocatorias a planes y políticas culturales. Nadie puede negar, por ejemplo, que los incentivos económicos otorgados por el Fondo Nacional de las Artes, tuvo con esta gestión, pluralidad y ecuanimidad a la hora de ser entregados. A su vez, estos incentivos durante muchos años solo eran entregados a editores, curadores y productores amigos del gobierno de turno.
A nivel municipal, ocurrió algo similar: uno de los puntos de reclamo de la Asamblea era que se continúe con el otorgamiento del Fondo Económico de Incentivo a las Ciencias, las Artes y las Culturas de la Municipalidad de Paraná (FEICAC) que sólo se dejó de otorgar durante el año 2016, primer año de gestión Cambietista en Paraná. Sin embargo, con el correr del tiempo, el Fondo no solo se restituyó sino que también se amplió la base de convocatoria y no fue otorgado solamente a los amigos del poder como se venía haciendo: el incentivo otorgado a la Biblioteca Popular de Paraná para que pueda seguir realizando la Noche de los Pijamas, o el apoyo al "Proyecto Trama" que colocará baldosas con código QR conmemorativa a artistas destacados de la ciudad, son un ejemplo de ello.

Otro de los aspectos importantes de cambio entre una y otra gestión, fue el trato que se le dio a los espacios culturales dependientes del municipio, ya que no solo se amplió la oferta (creación del Museo del Deporte, Sala Mayo), se refaccionaron y pusieron en condiciones los existentes como el Juan L. Ortiz, el Teatro 3 de Febrero, el Gloria Montoya, el Anfiteatro, sino que a su vez no se mezquinoó a la hora de poder acceder a estos lugares para realizar actividades. Recuerdo que en gestiones anteriores, uno debía presentar miles de requisitos para poder acceder a utilizar estos espacios. Recordemos que este era uno de los puntos centrales del reclamo de la Asamblea.

Durante muchos años, las políticas culturales que el municipio de Paraná llevó adelante se focalizó siempre en el mismo lugar, pagando a determinados talleristas para que enseñen determinada disciplina artística en las instalaciones de los centros culturales del municipio. Este año, por lo que se vio en la muestra anual de los talleres, no solo se amplió la oferta de disciplinas que van desde el tango hasta el Hip-Hop sino que a su vez son innumerables los puntos de la ciudad en donde se desarrollaron, destacándose que muchas sedes de comisiones vecinales con signo político diferente a la actual gestión recibieron dinero para pagarles a los talleristas.

No es un dato menor, que esta gestión municipal haya continuado con las políticas culturales llevadas adelante por la gestión anterior e incluso ampliándolas, como es el caso de la Feria del Libro y el de la Editorial Municipal (ideada en el gobierno de Blanca Osuna, pero llevada adelante por Varisco). Destaco este punto, ya que la Asamblea en defensa de la cultura al poco de haber realizado una exitosa movilización, dejó de funcionar, en parte porque desde el Municipio se oyeron las demandas y en parte -esto hay que señalarlo- porque muchos de los que la motorizaban pasaron a ser parte del staff de gobierno provincial, casualmente, de un signo político contrario al del intendente. 

El desarrollo de las políticas municipales de cultura en coordinación con el gobierno provincial no solo pudieron llevar adelante políticas en conjunto sino que entre ambas carteras -la municipal y la provincial- lograron avances importantes en materia cultural para que desde la nación se vuelva a tener presente a Paraná en el mapa de las decisiones culturales, lo que posibilitó por ejemplo, que la Muestra Permanente del Museo Nacional de Bellas Artes, o Tecnópolis Federal, tengan como primer destino fuera de Buenos Aires a la capital de Entre Ríos.

Nosotros leemos ésto: