Los liderazgos democráticos de Ballestena y Sione



Lucas Carrasco-. Durante la gobernación de Aldo Ballestena y la intendente de Paraná, Ana Sione, no hubo saqueos ni despidos ni se eliminaron ministerios ni se metieron presos a opositores: Entre Ríos dejó de parecer África durante estas gestiones.



En ocasión de la demorada operación de Sergio Varisco y por encontrarse Violencia Rivas, la viceintendente de Paraná, en situación de calle o hable para siempre, la concejal Ana Sione (creo que se escribe así) asumió como encargada de tasas, adornos en baches y llevar la basura al volcadero en la capital entrerriana. El juez Leandro Ríos, al cierre de este despacho, no la mandó a ningún campo de concentración ni la acusó de ningún grave delito. Se presume que Su Señoría está, por supuesto, de vacaciones. Aunque antes fue a la clínica privada donde se atendió el defensor de lo público a pedir papeles que pudiera usar contra Varisco porque sabemos que es muy fácil fingir una enfermedad coronaria, claro. Así que el juez mandó a pedir todos los análisis porque no es solo cuestión de investigar con la policía a los medios de comunicación que no le reproducen sus difamaciones, sino también joder a su enemigo hasta cuando está internado.
El intendente se tenía que atender en serio, por lo tanto, salir de Entre Ríos. El juez debía firmar una autorización para que pueda salir de la provincia y recibir atención médica. Como si viviera en otro planeta, la Ministra de Salud de Entre Ríos convocó a su gabinete a trabajar en la campaña electoral. Porque estos asuntos menores como la Salud Pública no se tratan en Entre Ríos.
Mientras tanto, las postergadas vacaciones de Leonardo Simons, el exgobernador en funciones, finalmente se pudieron concretar. Bordet había pasado casi todo un fin de semana en Argentina durante diciembre porque tenía que hacer un acto de campaña por su futuro laboral, donde prometió renovar a Mario Moine, Augusto Alasino y otros próceres de la transparencia y la decencia. El vicegobernador, el Pibe Bazooka Adán Bahl, también tuvo que partir al exterior para hacerse una operación y adquirir una nueva ideología. Los médicos le indicaron que debe ser progresista los años pares y acomodarse como pueda los años impares. Ha cumplido puntualmente.

Mostrando un gran olfato político, Roberto Schunk lanzó su candidatura a intendente mientras su potencial rival se encontraba en terapia intensiva. No logró una cosechadora de apoyos. Pero es que entre Roberto y las cosechadoras hay ciertas dificultades.

El Oficialista Eterno Amílcar García mandó presos a unos cuantos de sus ex admirados urribarristas antes de partir de vacaciones. La jugada tenía cierta maldad colateral que violaba todos los códigos éticos y turísticos de la familia judicial: hacer que la Reina de los Viajes se tenga que quedar en Argentina a explicarles la ley a los parientes de Nina Aragonés de Halle, cuya mesa navideña es conocida también como Asociación de Fiscales de Entre Ríos.

Con el Iletrado que preside la Nación de vacaciones constantes, el gobierno nacional quedó a cargo de la Jefatura de Trolls, cuyo gerente es el optimista incomprendido Marcos Peña.
Para que el gobierno no parezca paralizado, renunciaron nuevos funcionarios y anunciaron otra psicopateada a favor de las empresas privatizadas de servicios públicos.

Por esta cadena de singularidades, de pronto la ciudad de Paraná comenzó a vivir una especie de estado de derecho y algo parecido a la democracia. El notable liderazgo del gobernador Aldo Ballestena y la intendente Ana Sione ha producido resultados extraordinarios: ningún suicidado en los campos de concentración, no hay nuevos presos políticos, no hubo saqueos, la Ley de Fomento al Narcotráfico se suspendió un tiempito (lo que hizo aumentar el precio de las drogas, pero todo tiene sus pro y sus contras).
¿Es un presagio de que el año que comienza será mejor?

Nunca hay que perder las esperanzas. O sí, pero hay que saber dónde ir a buscarlas nuevamente. Y jamás parar de reírse de uno mismo y de la tosca realidad.
Mientras tanto, feliz año y a brindar. Todo el año. Toda la década. Por el resto de tus días.