Inseguridad y economía en tiempos electorales



Eduardo M Romero-. Sin dudas cuando se aproximan los tiempos electorales, mas con un calendario desdoblado que obligará a varias instancias electorales en el 2019, surgen los temas electorales y los políticos deben ir dirigiendo su mensaje conforme el tema que más lo favorezca.



Sin dudas el gobierno nacional no puede demostrar un éxito en lo económico ya que los indicadores de la economía no lo ayudan y lo que es mas, muchos son los que perjudican su imagen electoral a la luz de los resultados.

Por ello muchos analistas políticos pensaron que el gobierno debía tener un fuerte discurso que haga comprender al electorado que todo este esfuerzo y este recorte tiene por finalidad llegar a una situación que nos permita vivir mucho mejor en un futuro, no mas allá del próximo período de gobierno.

Esto significa que el gobierno debería seguir señalando que el ajuste es un consecuencia del desmanejo kirchnerista, pero que luego de tres años de gestión y en un acto eleccionario donde se pretende la reelección el gobierno debió, o debería, señalar a qué futuro nos lleva este brutal ajuste y cuál es el futuro que nos espera si continúan siendo gobierno. Sin embargo, el gobierno en estos últimos tiempos ha optado por no hacer más augurios económicos sobre el futuro de nuestro país; tal como lo señaló incluso el Presidente Macri, que acabada la reunión del G20, a una requisitoria periodística respondió que no hablaría más sobre anuncios de futuro económico.

Es por ello que el gobierno debe obtener un tema que lo posicione electoralmente y luego instalarlo en la sociedad como una sentida necesidad para poder, ofreciéndose como quien solucionaría dicho tema, transformarse en una garantía electoral para quienes opten por acompañarlos.

Recordemos que en las elecciones que llevó a Macri al triunfo fueron todas promesas económicas, ya que se indicó que: era muy fácil dominar la inflación, que las inversiones lloverían, que no devaluarían, que irían hacia pobreza cero; hoy todos estos indicadores impiden volver a efectuar promesas en este tipo de medidas.

Así las cosas, pareciera que el gobierno ha optado por enarbolar el tema de la inseguridad y por ello un tema como la inseguridad, que hasta hace muy poco tiempo atrás se encontraba muy por debajo del reclamo popular que estaba preocupada por resolver los problemas económicos en primer término, hoy es el principal.

Hoy pareciera que se ha instalado en la agenda el tema de la inseguridad dejándose de  lado los problemas económicos, esto según indican los medios de comunicación, fundamentalmente por la propuesta de un protocolo para la policía y las fuerzas de seguridad, donde se permitiría “abatir” al delincuente.

La aparición de Trump y más próximo Bolsonaro dan cuenta de un éxito electoral de la mano de la mano dura; o contra la inmigración o contra la delincuencia, y muchos piensan que esta propuesta electoral es la que encontrará éxito en la próxima campaña.

Desde mi visión, absolutamente subjetiva, pienso que la gente está muy preocupada por la inseguridad ya hace algún tiempo; pero me parece que más preocupada está porque no alcanza a consumir lo que hace algún tiempo consumía, esto dentro de las clases pobres pero también en la clase media baja y algún sector de la clase alta. Lo que pareciera que ocurre es que una mejora económica en los próximos años no será posible para volver al consumo de otros tiempos, independientemente de quién gane las próximas elecciones, sobre todo a la luz de la altísima deuda que compromete el crecimiento de los próximos 4 años solo pudiendo, como éxito, lograr que el consumo no siga cayendo. Y esta visión le saca la posibilidad de prometer electoralmente la mejora que la población necesita; es allí donde surge la inseguridad, ya que en este tópico sí se puede prometer mejoras más rápidas o sí se quiere más propuestas electorales.
De la mano de Patricia Bullrich, la Ministra de Seguridad, se promete un protocolo con el aval presidencial, lo cual ha instalado un nueva grieta: los que están a favor de matar delincuentes, si fuera necesario, y los que se oponen. Y quizás por estos temas caminará la próxima campaña electoral.

Muchos analistas políticos son los que señalan que se está analizando que Patricia Bullrich acompañe la fórmula presidencial, ya que el tema electoral está formulado desde su cartera ministerial.

El tema de la delincuencia, que genera inseguridad, es un tema que divide incluso a los pensadores, sean sociólogos o filósofos, entre otros, pero dos son las corriente más significativas.

Uno que consigna que las personas no nacen delincuentes sino que la marginalidad, la pobreza, el atraso educativo, la falta de metas, etc. genera grupos delincuenciales que desesperanzados atacan a la sociedad, la que entienden que los está castigando; para estos pensadores hay que mejorar la situación económica, laboral, educativa, romper la marginalidad, disminuir la pobreza, etc, como instrumentos de mejora de la inseguridad.

Otro pensamiento consigna que el ser humano desde sus orígenes tuvo conductas delictivas y que solo el castigo y consecuentemente el temor a la acción represiva del Estado es la que actúa como freno inhibitorio para que el ser humano se reprima por miedo a delinquir y no por un reconocimiento moral; para este pensamiento el Estado debe reprimir y si la inseguridad aumente la represión debe ser mayor para evitar que la misma aumente.

Quizás estas lecturas serán las que tendremos que revivir en los próximos tiempos electorales y por ello seguiremos esperando que el nuevo gobierno soluciones lo económico y ahora la inseguridad.