A 35 años de la Recuperación Democrática en Argentina



Fernando Adrián Zapata-. Nací en septiembre del año 1975,en Concordia,Entre Ríos,Argentina,en el seno de una familia de clase trabajadora,como la inmensa mayoría de mis compatriotas,hermanos,amigos y vecinos.
Haber nacido en vísperas de la última dictadura cívico-militar en Argentina y crecido durante esos casi 8 nefastos años,guerra de Malvinas mediante,y la naciente esperanza en pos de una democracia plena y equitativa,marcó las bases de mi generación.



La Recuperación Democrática significó el retorno del pensamiento,de la pluralidad de ideas y de voces,del testimonio,de la crítica y de la propuesta ciudadana,tanto en lo individual como en lo colectivo,de toda una sociedad,de toda una población,de todo un país.
Recuerdo aquellos momentos de infancia con la lejanía y la neblina de los años,remarcando unos detalles y opacando otros,pero hay imágenes que no podré olvidar jamás: la contínua presencia de uniformados,la vigilancia y el terror,los comentarios "en secreto" que circulaban en cualquier conversación,en público o en privado,por parte de los "grandes",de los mayores,de los adultos.

La guerra de Malvinas marcó,evidentemente,un quiebre en esa situación;de un fanatismo "ciego",nacionalista y antiimperialista,se pasó a un clima de hartazgo y de furia creciente,la derrota impactó severamente en la conciencia de mi gente y,obviamente,inició el comienzo del fin de esa larga noche de persecuciones y de masacres,de exilios y de proscripciones,de odios y de desaparciones,de represiones y de violencias extremas.

Las experiencias de la Multipartidaria,de la Unión de Juventudes Políticas,la vuelta a la palestra por parte de casi todos los organismos de Derechos Humanos,la militancia de una enorme juventud diezmada pero no derrotada ni vencida,como elementos de verdadera resistencia antifascista,mediante el triunfo electoral de Raúl Ricardo Alfonsín,agilizó el "deshielo" de tan horrorosa pesadilla y abrió el camino hacia una Democracia plena y equitativa,tan reclamada y tan soñada.

Duró muy poco el idilio de ese sueño.
Las intentonas golpistas se sucedieron,una tras otra,varias veces y en diferentes zonas del país,los Juicios a las Juntas mostraron las crueles evidencias de un crimen organizado mediante los recursos del Estado,de un plan sistemático de exterminio,enmarcado en el período brutal de la "Guerra Fría" a nivel mundial y del "Plan Cóndor" a nivel continental y regional,así como también,las secuelas del vaciamiento económico y laboral,la destrucción de los lazos sociales,la decadencia política y cultural y el atraso estructural,en todos los ámbitos de la vida comunitaria.
Tal es la deuda moral que padece nuestra amada pero sufrida Argentina,de cuyas sangrientas heridas aún no nos hemos podido recuperar en nuestra totalidad.

Las deudas de nuestra Recuperación Democrática son numerosas,son reales,exigen una concientización y un compromiso cada vez mayor,en lo cualitativo y en lo cuantitativo,por la totalidad de nuestra población.
Ninguna Democracia es perfecta ni lo será jamás,porque,de hecho,ningún ser humano ni ninguna sociedad son perfectos.
Sin embargo,lo que sí puede ser,lo que sí podemos anhelar y soñar,cultivar y construir,cosechar y construir,compartir y repartir es una Democracia perfectible,plena,equitativa,superadora,progresista,plural,esencialmente revolucionaria.

Una Democracia que sea,en esencia,integradora y,a la vez,integral;es decir,íntegra,con total integridad de todos y de cada uno de sus miembros.Eso sí es posible.
Pero,para que podamos lograrlo,es preciso,en principio,una concientización y un compromiso creciente,participativo,honesto,amplio,firme en las ideas,flexible en la acción,basado en acuerdos máximos,con todo el respeto a las diferencias,priorizando coincidencias.

En mi caso personal,lo planteo desde el Socialismo,desde la Izquierda Democrática;hay muchísimos otros que también lo plantean desde el Peronismo,desde el Radicalismo,desde varias otras fuerzas políticas de la Izquierda,de la Centroizquierda y del Progresismo,así como también desde lo más extenso y desde lo más abarcativo de los Nuevos Movimientos Sociales y casi todas las fuerzas Democráticas.
Este uno de los mayores desafíos que nos plantea el presente,en una situación de inminente guerra mundial,de crisis inconmensurables y de riesgos reales que atraviesan,en lo ambiental y en lo humanitario,por igual,a todas las ideologías,a los credos,a los cultos,a las nacionalidades y a las diferentes situaciones de clase social,en todos los espacios de la vida humana.
En Argentina,en Latinoamérica y en todo el mundo.
Empecemos,entonces,desde cada uno,desde hoy y desde acá,desde lo individual,hacia lo colectivo,hacia lo plural,hacia lo integral.