¿Tiene chances Varisco?



Pablo Mori-. Desde cierto periodismo, lo dan por muerto y no hay día que no le tiren operaciones de prensa en contra. Qué dicen los números. Cuáles podrían ser los rivales.
En primer lugar, una aclaración. Cuando uno consulta a los allegados o los potenciales candidatos del peronismo opositor o del peronismo de derecha que apoya a Macri, si van a ser candidatos a intendente, todos responden que sí. Porque lo ven como un favor del medio hacia sus negociaciones en pos de lugares en el Concejo Deliberante o en la lista sábana de diputados, sea con el kirchnerismo o con el peronismo de derecha, cuyos nombres más notorios para una eventual candidatura a Intendente son Rosario Romero y Adán Bahl.
Romero tiene el problema que no hay espacio para una aventura a lo Bolsonaro en Paraná y además su marido, José Carlos Halle, hizo una de las peores intendencias desde el retorno democrático. Por si fuera poco estigma, Romero ha pasado por todos los partidos políticos y eso en sí mismo, es un enorme problema a la hora de presentarse como outsider a lo Bolsonaro. Además, la mano dura sirve como promesa, pero no soluciona el problema de la droga y la inseguridad. Ese es el problema de ejercer el cargo de Ministro de Justicia y Gobierno con ese tipo de discursos y prácticas tan discutidas: la falta de resultados reales. Por más que en los medios se invente una realidad paralela, la gente que sufre por el avance del narcotráfico y la ola de robos, no se cree para nada que el combate a estos flagelos haya avanzados.
Del lado del kirchnerismo, José Cáceres se muestra oscilante y sus intentos por ser candidato a intendente de Paraná no han prosperado en el pasado, ni cuando estaba en su mejor momento. Por las dudas, lo embarraron en una causa judicial, al igual que Bahl (con lo cual, su pertenencia al peronismo de derecha está en dudas: podría pegar el salto y es el candidato más competitivo). Julio Solanas sueña más bien con encabezar una propuesta a gobernador, así sea para perder y tener un lugar expectante en una eventual nueva presidencia de Cristina Kirchner.  Básicamente, porque lee los mismos números que encarga Bordet y Rogelio Frigerio, que por supuesto no son los mismos que se publicitan en los medios oficialistas.



Una fuente cercana al Ministro del Interior y Obras Públicas de la Nación, niega rotundamente que la causa contra Varisco haya sido promovida por ellos a través de la viceintendenta Josefina Etienot y su amigo el Juez Leandro Ríos pero reconocen que no tuvo el impacto electoral deseado: Varisco encabeza cómodo los números para la reelección, tanto de Julio Aurelio como de Jaime Durán Barba. Aunque en el caso de Julio Aurelio, casualmente los números reales de su encuesta con coinciden con los que se publicaron, de acuerdo al Ministerio del Interior.
Además, se encuentran en un callejón sin salida porque los abogados de Varisco quieren que el juicio se celebre cuanto antes. El Juez ya no puede escapar de elevar la causa a juicio porque detuvo un concejal, alterando la composición del voto popular. Un hecho inédito en la historia entrerriana, que un Juez decida que no le gusta cómo votaron los ciudadanos y le de la mayoría a la oposición.
El caso impactó especialmente en el núcleo duro del voto radical que son las cuatro seccionales del centro de Paraná, donde conocen a la familia Varisco desde por lo menos tres generaciones. Nadie se cree que sea narcotraficante. Atentos a este clima social, es que no surgieron competidores internos en la UCR para la intendencia de Paraná, especialmente de quien más lo necesita: el sector de Atilio Benedetti. En el PRO, donde Etienot soñaba con desplazar ilegalmente al Intendente y después buscar una reelección, los números de imagen de la  desbocada dirigente son catastróficos y hundiría cualquier candidato de Cambiemos en el principal bastión electoral de Cambiemos y el distrito con un 30% de los electores. Etienot ya negocia con Rosario Romero un lugar en el Poder Judicial. Sus aspiraciones son altísimas: quiere que el peronismo la ponga en el Superior Tribunal de Justicia. No tengo acceso a fuentes cercanas a Rosario Romero y por lo tanto no tengo información al respecto.

No es casualidad que el PRO haya hecho una sesión de autoayuda en San Benito, donde gobierna un policía electo por el Frente Renovador, que acomodó a toda su familia y tiene serias chances de ser derrotado en la búsqueda de su reelección. Su pase al PRO más sus tareas como agente de narcotráfico, lo blindaron de cualquier investigación sobre varias irregularidades que denuncian pública y penalmente sus propios concejales. En ese evento minoritario, Rogelio Frigerio buscó sacarse una foto con Varisco, que tiene el problema para su reelección que tendrá que cargar con la mala imagen del gobierno nacional.

Fuera de las cuatro seccionales céntricas, que aumentaron su porcentaje total de votantes por las nuevas edificaciones, en los barrios, Varisco es el único radical con votos. Además, amante de la política tradicional, Varisco ha cerrado con muchas agrupaciones peronistas y se ha quedado con toda la militancia territorial de lo que fue el Frente Renovador. Bordet se quedó con los dirigentes.
Este anclaje territorial lo vuelve imbatible en una interna.

Cerca de Frigerio explican que según sus números, Varisco tiene la reelección asegurada, pero ahora les preocupa que al haber promovido la imagen de que el intendente es un narcotraficante, sienten que esto puede tener un efecto negativo en el electorado porteño y bonaerense. Aunque no lo reconocen, lograron el objetivo de bajarle la candidatura a gobernador, que es lo que realmente buscaban para allanarle el camino a las ambiciones de Frigerio, que tiene emprendimientos comerciales en Islas del Ibicuy y quiere ser gobernador, aunque al inicio de su gestión soñaba con ser Presidente de la Nación.
Lo necesitan a Varisco para una eventual aventura electoral del porteño Frigerio en Entre Ríos, que de perder su primera elección terminaría con su carrera política, pero a la vez temen el efecto que la imagen con Varisco genere en el electorado porteño, de donde son los cabecillas del PRO.
En otro momento, el problema se hubiera modificado con el método clásico de Frigerio: con plata. pero ya lo ahogaron financieramente, no se hizo ninguna obra pública desde Nación, aunque se anunciaron proyectos facinerosos como el puente a Santa Fe y un aeropuerto internacional y a pesar de la abrupta caída de la imagen de Macri, Varisco es el favorito para reelegir.
Claro que no es lo que Varisco soñaba al principio. Desde que asumió se preparó para encabezar una campaña a gobernador.
El juego sucio con el que lo embarraron, más la mediocre gestión municipal, le bajaron los humos. Ahora apuesta a un segundo mandato y, aunque no lo dicen en voz alta, con un gobierno nacional diferente que logre remontar la economía y un segundo mandato de Bordet, con quien mantiene buenas relaciones y trabajan juntos en varios proyectos para la capital entrerriana, aún en el marco de la escasez de recursos.