Peregrinación Hasenkamp- Paraná ¿Por qué crece año tras año?


El Arquitecto-. Casi todas las religiones del mundo, tienen a la peregrinación como uno de los fenómenos más comunes. Este año, la Argentina en general y Entre Ríos en particular, se vio sorprendido por la gran cantidad de fieles que participaron de las peregrinaciones a San Cayetano (Liniers), a la Basílica de Luján y la peregrinación de los pueblos (Hasenkamp-Paraná) ¿Qué motiva a los seres humanos a pasar calor, frío o lluvias a la intemperie y caminando? ¿Tienen algo que ver los penares económicos?
La civilización se construyó básicamente a través del manejo de los miedos y carencias, siempre insatisfechos de los seres humanos. Los rituales religiosos -en este caso una peregrinación- nacen con el imperativo natural de cubrir múltiples necesidades de diversa índole, tanto material como sentimental y espiritual.
Peregrinus es un término latino que significa extranjero, forastero por extensión, el “que está de
paso” o “el que anda por tierras ajenas”, ya que el peregrino será un extraño allá donde vaya y
deberá romper antes de su partida con su rutina y el contexto familiar de su vida, para
meterse -espiritual y físicamente- en un espacio y en un tiempo nuevo y distinto. Al entrar en
este nuevo entorno, el peregrino pasa por una experiencia, que en cierto modo lo cambia. De ahí
que la peregrinación se considere un “rito de paso”, rito que acompaña todo cambio de lugar, estado y posición social. Entonces, para explicar el sostenimiento en el tiempo de ritos milenarios o medievales y a su vez el crecimiento en cuanto a cantidad de peregrinos, es necesario fijarse en los factores sociales, es decir, a qué clase o sector social pertenecen quienes peregrinan, qué tipo de peregrinación realiza y a quiénes deciden veneran.



El peregrino desea vivir su fe aproximándose y estando lo más cerca posible del lugar en el que la divinidad se ha manifestado, ya sea viendo o tocando tanto lugares u objetos ligados a este componente sacro; es decir  que la fe sería el elemento a través del cual el viajero corriente se transforma en peregrino. Pero también los peregrinos lo hacen para "agradecer". La gratitud es un sentimiento plasmado en acto que consiste en dar las gracias por una merced recibida por cumplir una promesa realizada en circunstancias difíciles o en un alarde de generosidad
¿Por qué agradecerle a la Virgen o a San Cayetano? Para lograr compensación o esperanza de alcanzar un bien concreto y lograr también consolación  ligada a la búsqueda del bienestar espiritual. 

Existen a su vez explicaciones en el campo del pensamiento no teológico que grafican por qué estas manifestaciones crecen año tras año.
Sigmund Freud en su obra "Psicología de las masas", resalta la tendencia de la humanidad a no actuar individualmente. En sus definiciones se puede encontrar una explicación de porqué cada vez más personas se suman a este tipo de ritual que lleva más de 500 años. "Si los individuos que forman parte de una multitud se hallan fundidos en una unidad, tiene que existir algo que los enlace unos a otros y este podría bien ser aquello que caracteriza a las masas", es decir, las masas necesitan de "rituales" y de "ídolos" que los contengan.
En tiempos de crisis se suele provocar en las personas una mayor conciencia en cuanto a no vivir de una manera consumista, fortaleciendo los lazos con las religiones -principalmente la cristiana.
Cabe destacar el crecimiento de devotos a imágenes y "santos" paganos, como el caso del santuario del Gauchito Gil en Corrientes, o las visitas multitudinarias al "santuario" que se levantó en el lugar donde falleció la cantante tropical Gilda. La desesperanza y la exclusión llevan muchas veces a encontrar en las experiencias religiosas lo que no se encuentra en lo social. Si a esto, le sumamos el oportunismo de cierta clase dirigencial que se avala en la imagen del Papa Francisco, encontramos una de las respuestas a por qué por estos días a la gente le gusta más peregrinar a Luján que marchar a Plaza de Mayo.