La cerveza artesanal Entrerriana



Joakito-. Es conocida por ser una de las bebidas alcohólicas más antiguas de la humanidad. En los últimos años han surgido en la región no solo muchos consumidores de cervezas de tipo artesanal sino también productores locales de un mercado que siempre fue dominado por grandes empresas industriales. ¿Se trata de una moda pasajera, o es un modelo nuevo de producción y consumo que llegó para quedarse?
Se dice que ya hace 10.000 años la cerveza era consumida. Se sabe que en la Mesopotamia y en  Egipto era una bebida muy popular consumida por casi todos los sectores sociales. En Europa, los restos más antiguos se han encontrado al lado de Barcelona, en la Cova de Can Sadurní, con mas de 6000 años de antigüedad.
La cerveza se realiza con cuatro ingredientes: agua, malta, lúpulo y levadura. Según el tiempo de tostado de la malta, la cerveza resulta mas oscura y mas cremosa. Es el lúpulo el ingrediente personal al que se le agrega un ingrediente que no es medible: el tiempo.
¿Cómo se diferencian las cervezas entre sí? De acuerdo a una catalogación realizada en la década del setenta, las cervezas se tipifican de acuerdo a la procedencia, a los ingredientes, y a la  impresión que se produce al tomarla. A su vez esta impresión se divide convencionalmente en varios elementos: aroma, apariencia, sabor y sensación en la boca.

Ha crecido tanto el consumo y -en menor medida, la producción- que se formó una Cámara Argentina de Productores de Cerveza Artesanal en el año 2014 en la ciudad de Mar del Plata. Según esta Cámara, se calcula que hay en total cerca de 350 microcervecerias en todo el país, con un mínimo de cinco variedades por productor. A ese número se suman los “homebrewers” (término que procede del inglés y que se puede traducir como “elaboración casera de cerveza”, es decir, los aficionados que elaboran su propia "birra") los cuales no se pueden medir, porque son aquellos que elaboran cerveza dentro de sus hogares, en el mismo local o fábrica cercana. Pero el fenómeno no se reduce solamente a la Argentina. Existe hasta una Copa Mundial para Cerveceros Artesanales que se realiza en Costa Rica en la que en su última edición participaron 11 países, incluida Argentina.
Los defensores del consumo de cerveza artesanal destacan que la cerveza artesanal -a diferencia de las producidas industrialmente- tiene mayor variedad y un mejor sabor debido a que la selección de los insumos utilizados corre por cuenta de quien la produce y no manera estandarizada. Y sobre todo destacan que al consumir cerveza artesanal se apoya la economía y la producción local.

Un dato poco conocido es que el consumo de cerveza artesanal conlleva beneficios para la salud, ya que el lúpulo (ingrediente principal de cualquier cerveza) contiene polifenoles -un tipo de antioxidante- que ayuda a reducir el colesterol y combatir ciertos tipos de cáncer. Siempre que esta bebida se consuma con moderación, se obtienen estos beneficios para la salud. Las cervezas artesanales tienen hasta 30 veces más lúpulo que la cerveza producida a mansalva.
Según Fabricio, que se dedica al contacto directo con el consumidor en Russel Beer Pub, de la ciudad de Paraná, el crecimiento de consumidores se debe a "cambios en la pautas de consumos de la gente, donde ya no existe una fidelizacion a las marcas. Antes la gente tomaba una marca de cerveza y rara vez la cambiaba, ahora la gente va probando cosas nuevas, pasa con los vinos también por eso hay tantos en góndola, la gente va probando y cambiando constantemente. En ese cambio de pautas las cervezas industriales no ofrecían nada, esencialmente todas eran iguales, pilsen lagers, a lo sumo perdida en el fondo de la góndola, había alguna cerveza negra, ahí es donde las cervezas artesanales hicieron la irrupción ofreciendo sabores nuevos, complejidad".
Una de las empresas familiares que ha crecido en Entre Ríos es 2 Bröder de María Grande que se especializan en la elaboración de cervezas Lager. Raúl y Carlos Palacios, son hermanos y socios, bautizaron su empresa como 2 Bröder, que significa "dos hermanos" en sueco. Carlos tiene una rica historia como maestro cervecero, con más de 21 años en la industria cervecera y capacitaciones en USA (Budweiser) y Holanda (Heineken). Su experiencia, supervisando durante más de dos décadas
la calidad de las marcas más importantes del mundo, hace que hoy elabore una de las cervezas artesanales más consumidas de la región. La empresa de los hermanos ha crecido al punto de que en su carta tienen en forma permanente cuatro estilos: Helles, Märzen, Munich Dunkel y Bock. Además elaboran esporádicamente IPA, Bock Roble, Red Indian Pale Lager, entre otros estilos.
En Entre Ríos la demanda de estas cervezas a crecido a pasos gigantes incluso dejando pequeño el mercado productor. Si bien son muchas los emprendedores que han decidido dedicarse a la producción de cerveza, aún no son lo suficientes para cubrir el amplio mercado. Sin embargo, a pesar de estos avatares, los productores locales se destacan por el esfuerzo y -al ser tan pocos en el rubro- la creatividad a la hora de crear una buena cerveza artesanal. Tal es así, que en la Feria "Caminos y Sabores" que se realiza anualmente en la ciudad de Buenos Aires, una marca entrerriana fue elegida como la mejor cerveza artesanal del país.
Uno de los factores que llevaron a que se destaque la cerveza artesanal entrerriana es la calidad del agua, que es una de las mejores del país.