G20: Argentina y Entre Ríos



O. Rivarola Salduna-. La irrelevancia internacional de Argentina, se agravó porque Macri llevó al país a la condición de paria. Qué puede ganar y qué puede perder Entre Ríos.
El esquema fiscal entrerriano es simple: los más ricos no pagan impuestos, y dentro de los más ricos,
los productores de productos primarios, además reciben subsidios.

Al Estado provincial lo financian los trabajadores, los comerciantes y la desidia, dado que la pobreza y desocupación estructural no se abordan. El Estado ausente no cumple con los derechos que le asigna la Constitución Nacional, los Tratados Internacionales con rango constitucional y la Constitución Provincial.
El Poder Judicial, como es manifiesto, no hace cumplir la Constitución. En estos momentos, está más preocupado en sobrevivir y defender sus privilegios e impunidad, por lo cual comenzó una demagógica guerra contra los poderes democráticos, en especial si no son macristas o aliados de Macri.
En este marco, un posible acuerdo entre China y Estados Unidos, que cartelice el precio de la soja, que está inmersa en la guerra arancelaria y posibilitó un suba importante del poroto sin valor agregado, hoy no es probable ese acuerdo. Pero tanto el dictador chino como el impresentable Trump  se caracterizan por su imprevisibilidad. De cualquier manera, la cartelización de la soja ya es un hecho: está en manos de un puñado de empresas multinacionales, ninguna de la cual es Argentina. Aunque lo parece, por el ánimo destemplado que la Sociedad Rural y la Federación Agraria defienden a estos pulpos multinacionales.
Un eventual acuerdo EEUU-China sobre el precio de la soja frenaría el precio de la soja.
En Entre Ríos, los privilegiados del "campo" que son a su vez los principales actores políticos, se llevan en su mayoría sus ganancias extraordinarias a paraísos fiscales y si hacen alguna inversión es financiera y en Buenos Aires.
Es decir, que a los entrerrianos no nos cambia la vida pase lo que pase en esta cumbre.

A contramano del mundo, la Argentina de Macri abrió selectivamente las importaciones. Solo pone  aranceles a ciertos productos importados para proteger los precios altos de las empresas de sus funcionarios de gobierno.
Este proceso de apertura inútil así como la reprimarización de la economía continuarán profundizándose.
Los próximos gobiernos heredarán este descalabro. Con las respectivas consecuencias sociales de niños malnutridos, generaciones perdidas, agravamiento de la salud por la malnutrición, destrucción de fábricas, extranjerización de las mismas, pérdida de riqueza nacional, etc.

La mejor noticia que puede recibir el país y la provincia, es que como sucedió con el presidente de Canadá, que la vicepresidenta llegó tarde a recibirlo, Macri se ausente. En la medida en que no esté presente, el daño que puede hacer es menor.
No hay ninguna chance de que surjan buenas noticias tras esta cumbre del G-20 más España para la Argentina.
Aunque es de esperar que los voceros oficialistas en la prensa militante nos vendan cuentos de hadas sobre inversiones extranjeras y demás. La famosa lluvia de inversiones que vendría en el segundo semestre.

Mientras tanto, el mundo seguirá perdiendo calidad institucional, debilitando con estas cumbres el rol de las Naciones Unidas y la Corte Penal Internacional de La Haya,  y potenciando el guerrero y antidemocrático Consejo de Seguridad de la ONU.