En defensa de Artigas



Santiago Zorrilla-. Joakito, escribió unas críticas sobre José Artigas que si bien tienen respaldo histórico real, está cargada de contenido ideológico muy fuerte. Con la intención de polemizar escribo esta nota remarcando cómo José Gervasio Artigas llevó adelante las ideas de avanzada luego derrotadas por el centralismo porteño.
Joakito sostiene que la "Liga de los pueblos libres" fue solamente un acuerdo político con Buenos Aires con la Banda Oriental y las provincias litoraleñas, sin embargo, el proyecto político que encabezaba Artigas era mucho más que un mero acuerdo. De hecho, la Liga de los pueblos libres fue una de las alternativas políticas más consistente frente al centralismo que ejercían los porteños.
Cuando Artigas debe darle instrucciones a los representantes que iban a la Asamblea del Año 13, les plantea la necesidad de declarar la independencia, de organizar las provincias bajo el sistema de confederación y los gobiernos bajo la forma republicana, estableciendo -y a esto lo subrayan- por parte de las provincias, de toda facultad no expresamente delegada, fundamentalmente, la de dictar sus constituciones y mantener ejércitos propios.

Por otra parte, exige que se traslade la sede del gobierno fuera de la ciudad de Buenos Aires y otorgando igualdad en el comercio exterior a todos los puertos de la Cuenca del Río de La Plata.
Incluso, aunque los representantes de la Banda Oriental no fueron escuchados por la Asamblea dos años después, Artigas decreta la imposición de una política aduanera común en toda la Cuenca para proteger las artesanías y manufacturas locales.



También lo que Joakito omite es que con el "Reglamento Provisorio de la Provincia Oriental para el Fomento de la Campaña y Seguridad de sus Hacendados” buscaba una real distribución democrática de las tierras entre los que menos tenían para de esta manera incentivar la agricultura y poder incorporar a los pueblos "indios" al tejido político y social de la organización estatal naciente. Está bien que en la nota nombre a Andresito, ya que es el ejemplo concreto de cómo Artigas incorporó a los indígenas.
Artigas pretendía con su proyecto de la "Liga de los pueblos libres" que en estos territorios se reuniera el poder suficiente para incorporarse a la nueva economía mundial de manera soberana, promoviendo una actividad agrícola socialmente equitativa que eliminara el latifundio y la protección y desarrollo de las producciones manufactureras locales. De hecho una vez dictado el "Reglamento..." en muchos departamentos fueron los pobres los que empezaron a repartir tierras de connotados terratenientes, produciendo terror entre las clases propietarias orientales, en particular de aquellas que manejaban el Cabildo de Montevideo. Fueron éstas las que intentaron todo lo posible para trabar la aplicación del reparto de tierras y ganado y quienes conspiraron activamente a favor de la invasión portuguesa y recibieron alborozados la toma de Montevideo por los invasores en enero de 1817.
Ante esta conspiración, la respuesta de Artigas fue inmediata y decidió llevar la guerra al  territorio portugués impulsando mediante las tropas comandadas por Andresito, el ataque directo de poblaciones de Brasil así como la unificación como pueblo de las tribus guaraníes, independientemente que habitaran territorio brasileño, de las Provincias Unidas o del Paraguay.

La pelea antimperialista de Artigas no pudo llevarse a cabo debido al Tratado del Pilar donde no mencionaba para nada una declaración de guerra a Portugal, abandonando a Artigas y previendo entre sus cláusulas secretas su aniquilamiento.
¿Qué hubiese sucedido si Ramírez no firmaba el tratado? Eso es otro cantar.
Nobleza obliga, en defensa de Joakito, hay que resaltar que a Francisco Ramírez, los historiadores, principalmente los unitarios porteños y del interior, lo ubicaron el el lugar de "traidor", lo mismo que pretendieron hacer con Artigas: Se dijo luego del segundo sitio de Montevideo que Artigas estaba en negociaciones secretas con los realistas de la plaza de Montevideo e incluso con el virrey del Perú, Joaquín de la Pezuela, quien incluso llegó a remitir una carta a Artigas ofreciéndole su ayuda para luchar contra los porteños, “para defender a su rey”. Es el propio Artigas quien le responde que “han engañado a VS y ofendido mi carácter, cuando le han informado que yo defiendo a su rey. Y si las desavenencias domésticas han lisonjeado el deseo de los que claman por restablecer el dominio español en estos países con teorías, para alimentar sus deseos, la sangre y la desolación de América han sido causadas por la ambición española con derecho supuesto …yo no soy vendible, ni quiero más premio por mi empeño, que ver libre mi Nación del poderío español…”