Educación para el siglo XXI



Joakito-. Desde la creación de las Escuelas NINA que en Entre Ríos no se llevaban adelante políticas educativas que apunten a la innovación y a la adaptación de las escuelas secundarias a los desafíos que implica el siglo XXI. Mediante el Plan "Secundaria se Mueve", el gobierno provincial buscará a través de 40 escuelas muestrales transformar las prácticas educativas.

Es importante que en Entre Ríos se empiecen a repensar y a debatir los modelos de enseñanza, ya que la mayoría de las escuelas siguen un modelo viejo, rígido y que respondía a necesidades del siglo pasado, dejando de lado incluso, las realidades locales en las que están insertas las escuelas. Debemos tener en cuenta que un nuevo modelo educativo no se realiza de un día para el otro, y en este sentido, los objetivos que se plantea el Plan "Secundaría se Mueve" de "fortalecer la identidad educativa entrerriana, ampliar el sentido de la escolarización, revalorizar a la escuela como institución donde se ejercen los derechos de aprender y de enseñar, profundizar la profesionalización y consolidar los derechos de nuestros docentes y promover el afianzamiento entre las escuelas y sus contextos" es una buena señal en pos de lograr una enseñanza acorde al siglo XXI.



En la Cumbre Mundial para la Innovación en Educación de 2015, en Qatar, se destacaba que los sistemas educativos de todo el mundo sufrirán grandes modificaciones hasta 2030 y que en estas modificaciones, las nuevas tecnologías e internet irrumpirán de manera revolucionaria en la forma de aprender y enseñar. También señalaban que la globalización no ha hecho más que impulsar esa transformación. Por eso, el Plan impulsado por el gobernador Bordet, en función de revalorar la identidad entrerriana es un paso importante en la construcción de una nueva forma educativa.

¿Cómo debería ser el modelo de enseñanza ideal?
No hay recetas definitivas, pero en primera instancia hay que pensarlo de manera flexible y lo más alejada posible de modelos rígidos, ya que el mundo cambia constantemente y es preciso que los jóvenes se adapten a nuevos contextos y circunstancias. Nada es definitivo.
Por otra parte es necesario que promueva valores sociales como la igualdad, la justicia, y la cooperación como ejes formadores de cualquier ciudadano.
El modelo de enseñanza secundaría debería insistir en pensar un modelo de desarrollo sostenible como una meta a la que todos debemos contribuir: hay que tener en cuenta que quienes van a acceder a la escuela secundaria son los mismos que en unos años van a guiar el destino de Entre Ríos, en este sentido no se puede dejar de lado la sostenibilidad de la tierra ni el cuidado de los recursos naturales.

Por último, debemos pensar en que la importancia de la escuela secundaria en este nuevo siglo que corre radica en su capacidad para transmitir valores que nos ayuden a construir una sociedad más justa, igualitaria, dinámica y diversa, acudiendo a los diversos recursos tecnológicos que nos proporciona el mismo contexto.
Habrá que ver qué lugar ocupan los alumnos en este programa, sobre todo teniendo en cuenta que los cambios operados a nivel global demuestran que las escuelas del siglo XX, donde el centro era el profesor, son remplazadas por escuelas del siglo XXI, donde el centro son los alumnos.

Tengamos en cuenta que hoy por hoy, la escuela secundaria no permite desarrollar al máximo las habilidades y las capacidades de los alumnos y que la utilización de nuevas formas de aprendizaje podrían mejorar rápidamente los resultados del alumnado.
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