Cómo ser feliz en el siglo XXI



Manuel Ibiza y Lucas Carrasco-. ( ACLARACIÓN: No todos los colaboradores de este sitio coinciden con este artículo) 
En algún lado florece un limonero. Mientras un asesino serial se divierte con su víctima. Y un gato saltarín se viraliza en Youtube. Un mundo insensible, precioso, estúpido. Como la vida. Contra la vida: proponemos la esperanza.

Bienvenidos a la nueva Edad Media.



Pasaremos toda la vida aprendiendo. Estupideces. Que con suerte, alguna vez, tendrán alguna utilidad. No tendremos amigos para toda la vida. No tendremos toda la vida. La vida serán fragmentos. No habrá amores eternos. La melancolía pasará de moda. Lo siento por el tango. Pasajero y pajero. Toda creatividad será castigada. Toda rebeldía sofocada. Todos buscarán su minuto de gloria. Todos serán provocadores. Los provocadores profesionales del arte se afiliarán al Partido Conservador. A Borges le hubiera encantado. Tanta estupidez. Tan masiva.
Los Sin Talentos se subirán al palco. Al Gran Palco. Para aburrirnos. Las sectas se premiarán. Las tribus se disolverán, en homenaje a la física cuántica. Para armar tribus más puras y más chicas. Hasta que se aburran.
Se perdonarán todos los crímenes menos el nuevo crimen de Lesa Humanidad: ser aburrido.

Bienvenidos a la nueva Edad Media.

Se aburrirán los púberes padres de púberes. La pubertad durará 80 años. Se aburrirán de buscar daños que afecten lo que, creen, estaba predestinado a ser y hacer una gran vida. que nadie sufra. Que nadie se sienta humillado. Que nadie tenga doloritos emocionales. Juicios, condenas express, fascismo fugaz y por doquier. Y un muro. Enorme. Los excluidos quedarán fuera de esta sofisticación de la paranoia. No habrá. No hay. Código Penal. Las paranoias de moda serán la ley. Millones de marginados no tendrán jamás el sublime placer de ser Hashtag como víctimas de nada. Son demasiado víctimas para ser víctimas de verdad. Las profesiones de riesgo serán ser maestra de jardín de infantes, entrenador de aerobic y seminarista. Los sádicos y psicópatas serán terroristas. Por sus millones de Me Gusta, héroes del showbizness en el Instagram del Asesinato. Un Pac-Man progre, tu moderno Prometeo. Porque a los terroristas hay que comprenderlos, abrazarlos como a un gatito mutilado, hacerle terapia eterna como un alcohólico en las garras de los católicos o sus parientes drogadictos, los psicoanalistas. Hasta la prostitución será aburrida. Porque no será una profesión de riesgo, excepto y como siempre entre los pobres, entre lo incluidos será la habitual moneda de cambio para el ascenso social. Pero con la carga del dramón cachivachero si las cosas salen mal. Una especie de Televisa dando Certificados de Señoritas a las Menopáusicas. Mientras los rugbiers adolescentes llaman a sus papis porque se les olvidó un cadáver en el baúl en la última tierna comedia del Tercer Tiempo. Los papis, abogados tratando de vender su imagen de no/aburridos, no quieren ser despertados a la madrugada. En sus madrigueras. De muros y alarmas. Y cámaras y patovicas tan bobos como musculosos. Excepto que el cadáver sea una muchacha blanca. Nadie se va a andar levantando por una negrita.
Los cuervos del periodismo aguardan. Ansiosos. Tiemblan. De emoción. Hay rumores. La muerta tendría un diseño genético con marca. La fábrica de bebés solo produce niñas blancas. ¡GENIAL!
No. La autopsia. Aparentemente. El cadáver no tiene marca. Nació de un parto normal. Sin diseño genético. Podría no ser blanca. Ni rubia. Natural. Hasta podría tener mamaderas, en vez de tetas. Porque las tetas traen firma de autor.
Mierda. Otra noche al pedo.
¿Y si nos hacemos los izquierdozos?

Bienvenidos a la nueva Edad Media.

El arte dejará de tener sentido. Cualquier estúpido creerá que puede ser artista. El artista no querrá tener un trabajo mundano. Ni trabajar para mecenas, como cuando nació el arte. Se debatirá la existencia del arte. Nadie querrá leer sobre estos debates. No sea cosa que se pongan engorrosos.
Si todos saben sobre filosofía estética, quién mierda es uno para cuestionar la opinión del otro. Si todas las opiniones valen igual. Excepto que uno quiera alargarse el pene: por lo general, uno no llama a un coach emocional para hacer esa cirugía. Llaman a un cirujano. Un hijo de puta del montón que odia la salud del pueblo pero usa la medicina científica para enriquecerse.  Lo demuestran las series escritas por mujeres donde el sexo con el marido o su habitual falta de, pasan a ser un...Argumento. Porque las señoras son fieles. Los hombres se vuelven locos si no cogen. Ah. Bue. Todo. Todo. Tan. Pero Tan. Todo Tan Pero Tan Dramatico: ¿no es un papelón?

Noooo. Claro que no. Si hay algo que el siglo no perdona, luego de la eugenesia de los aburridos, es el papelón. Hoguera. Horca. Escarnio. Lapidación.
Necesitamos sentirnos mejores.
Nada mejor que lapidar al Otro.

Bienvenidos a la nueva Edad Media.

Todos serán controlados por la psicología. La hechicería renacerá con jerigonza de Freud. Un Freud pasado por los rezos y azotes en Libertador San Martín. El primer y único merquero recuperado en Puiggari: Sigmund Freud. Cinco estrellas del dealer en la Guía Michelin para estos adventistas. Se privatizará la felicidad. Hasta límites socialistas. Absolutos. Se creerá que la felicidad es un derecho. Por lo tanto, conculcado por los culpables de turno. Se harán pogroms digitales contra los culpables de que no seas feliz. Y si la víctima del pogrom se suicida, se escribirán necrológicas culpándolos, citando la parafernalia del progreboludismo de ocasión. Las clases altas se impondrán por izquierda. Instalarán dictaduras libertarias, donde todos tendrán la libertad de elogiar la hegemonía cultural. Se premiarán. Por cuántas piedras arrojaron sobre los impíos.

Bienvenidos a la nueva Edad Media.

Ser feliz es lo único que importa. Hay que respetar tu cultura. ¿Tus tataranietos eran felices degollando quinceañeras? ¡Hacelo¡ Hasta que cambie la moda. ¿Tus tataranietos degollaron a mi tatarabuelo? Sos culpable de mi infelicidad. Sos culpable por haber nacido. Pagame una indemnización.
Pagar, es un intermedio. Una propina. Entre Matar y Morir. Que igual. Son cosas irrelevantes. El resto del mundo es irrelevante, para empezar. En realidad, el resto del mundo es culpable de que yo no sea feliz hasta que demuestren lo contrario.

Bienvenidos a la nueva Edad Media.

Quien no rece por las víctimas instaladas por el último algoritmo. Quien no sea víctima según el último algoritmo. Será sacrificado. Como una cabra. En el altar de la pureza. La pureprogresía hará su holocausto fogoso, con sus ideas sacrificiales de los otros, con su moral de cachivache. El poder. El Poder. Se les rendirá a sus pies. Total. Que importa uno o dos holocaustos más con tal de conservar el poder.


Bienvenidos a la nueva Edad Media.