Cómo hacerse el boludo


Lucas Carrasco-. El nacionalismo popular, la izquierda, la Patria Grande, pero también el progresismo verbal, el nacionalismo de derecha y la política que antepone la identidad diminuta por sobre el sujeto político no tienen respuestas para esa herida narcisista que es la marcha de los hambrientos que arrancó con cientos de desplazados en Honduras, se engordó por los enflaquecidos harapientos que soportan la dictadura de izquierda del Frente Sandinista en Nicaragua, huyen de la ultraderecha nacionalista y militar de Guatemala y no piensan ni por un segundo en quedarse a disfrutar del Socialismo Bolivariano de López Obrador en México: quieren llegar a La Meca del capitalismo, donde gobierna un chiflado que la prensa bienpensante odia en todo el mundo.

Es el triunfo del capitalismo. Es el fracaso del retorno de las ideologías, o peor aún, su cara más berreta: este retorno de los ideologismos (o ideología, en el sentido marxista peyorativo del término) muestra su precariedad. La pobreza estructural, los desclasados, buscan, con desesperación:

-Ser triplemente explotados. O cuádruple. Por la explotación del capital. Por la explotación racial existente en Estados Unidos. Por la explotación de los inmigrantes ilegales. Por la explotación de género. 
¿Cuál es, acá, señores, la contradicción principal?
Ciertamente, no es entre capital y trabajo. Aunque ésta, como se ve, no desaparece. 

- Llegar al imperio, que los gobernantes de sus países dicen o dijeron combatir. 

-Huir del nacionalismo militarista de sus países pobres hacia el nacionalismo militarista del imperio.

-Llegar a los Estados Unidos durante la mayor campaña de agresión a los inmigrantes en décadas. 

-No prestando atención al mainstream del periodismo progresista mundial, que pinta el Estados Unidos de Trump como si fuera un campo de concentración. 

-Huir de los diversos fracasos "ideológicos" de sus países y las falsas esperanzas. Tanto de los políticos como de los pastores, los curas, los dealers, las misiones de la ONU, las ONG europeas y los vendedores de revoluciones. 

-Concretar una vida mejor, menos violenta, en el país con mayores tasas de homicidio de los países desarrollados y el país con mayores tasas de prisionalización (con un claro sentido racial) del mundo, incluyendo dictaduras y países paupérrimos. 

La caravana de los desesperados trastoca el debate teórico y político por abajo. Lo sedimenta como contracara del conjunto idiota de premisas y consignas huecas, que prefieren, como casi siempre, no darse por enterados de que la realidad existe o esconderse en teorías conspirativas remanidas.
Las condiciones de explotación en Estados Unidos, con todas las salvedades enumeradas sintéticamente (porque hay muchas más y porque apenas estamos hablando de trabajos honrados), son mejores que en sus países de origen.
Contraponer una esperanza es el dilema -ya no problema, ya menos dificultad: dilema- de una Latinoamérica a la que le se le han quemado todos los manuales.
¿Por qué no van a Perú, donde la economía vuela desde hace décadas? ¿Por qué ni piensan en Venezuela, Cuba o quedarse en Nicaragua? ¿Por qué huyen de los Bolsonaros que inadvertidos, pueblan los gobiernos de centroamérica? ¿Por qué no se quedan en México donde López Obrador les ofreció asilo?
¿Por qué se callan las ruidosas centroizquierdas patriagranderas de sudamérica? ¿Por qué se hacen los boludos los milicos metebala de la derecha tuitera que hoy están de moda? ¿Por qué hacen retroceder a la izquierda demócrata yanqui, al meterlos en un debate que los arrincona y para el que no tienen respuestas?
¿Por qué los declamantes de la política de identidades siguen en su frasquito buscando variaciones lacanianas en el lenguaje, como si el hambre, el frío, el sacrificio de caminar miles y miles de kilómetros sin nada, fuera apenas una postal más, un videíto viralizado? ¿Por qué el Papa Francisco, que quería influir en su clientela además de en sus enriquecidos "representantes" no puede hacer nada efectivo ni lo intenta?  ¿Por qué las mentes escandalizadas por cualquier discriminación acá no ven ninguna? ¿Por qué a lo sumo, lo que atinan a decir los que odian a Trump o al imperialismo, es que EEUU deben recibirlos?¿Por qué los rockstar del progresismo burgués yanqui, que se iban a mudar a Canadá si ganaba Trump, no se mudan a Canadá y les donan sus mansiones a los que vienen caminando desde el sur? ¿Por qué hago una enumeración de preguntas obvias para esconder que yo tampoco tengo una repuesta?