Se vienen tiempos complicados



Eduardo M Romero-. Ya conocemos el cronograma electoral para el año que viene, que comienza el 22 de Junio, cuando se deberán presentar las listas de candidatos a someterse en las PASO de cara a las generales que en su primera vuelta se realizarán el 27 de Octubre culminando, de ser necesario, en una segunda vuelta prevista para el 24 de Noviembre.

Esta apertura de las instancias electorales, a la vista del cronograma, recalienta las cuestiones políticas partidarias entre opositores pero además, dentro de cada fuerza política, en la búsqueda de mejores posicionamientos por parte de los potenciales candidatos
Mientras esto ocurre nuestro país se encuentra soportando una recesión muy grave y como todos sabemos, además, soportando un crecimiento inflacionario desmedido en un marco de tanta recesión.

Todo esto mezcla una realidad con un calendario electoral que se transforma en un cóctel por demás peligroso habida cuenta que las aspiraciones electorales conspiran contra las posibilidades de acuerdos y acciones conjuntas para sobrellevar, o superar en su caso, la crisis que nos golpea con dureza.



Recientemente se realizó una misa en Luján para rogar por “pan y trabajo”, originando una multitudinaria presencia, incluso de grupos evangélicos, dando a esta acción un carácter ecuménico; sin embargo la presencia en los primeros lugares de líderes sindicales, entre ellos Moyano, hasta hace poco hacedor del triunfo de Macri, hoy duramente enfrentado, inició una fuerte crítica a la iglesia por esta presencia llegando incluso a golpear al Papa Francisco.
Este debate de personas o personajes en realidad ocultó el verdadero motivo del acto de fuerte contenido de reclamo por la situación económica y los tiempos electorales complicaron la realidad económica.

Dentro de Cambiemos, las distinta fuerzas políticas, incluida el PRO, que conforma esta alianza, están soportando cuestiones internas de cara también a los posicionamientos electorales; quizás la única candidatura firme es la de Macri pero asimismo se efectúan lecturas para determinar el grado de aceptación de otras fórmulas; por su parte los radicales también están intentando posicionamientos tanto internos como también reclamando mayor participación en el espacio Cambiemos.

El más complicado es el Peronismo y el Kirchnerismo, ya que sigue siendo difícil el aglutinamiento completo de ambas propuestas, pero además en estos últimos tiempos algunos de los diputados (como Felipe Solá y Facundo Moyano) se alejaron del Frente Renovador y de Massa, creando un nuevo bloque, pareciera que junto a Donda y el bloque del Movimiento Evita, y es posible que el mismo camino seguirán los diputados del Frente Renovador Arroyo, Asencio y Taboada.
En el caso de Solá, ha dado cuenta de sus intenciones de ser candidato a presidente y muchos ya hablan de una fórmula con Cristina Kirchner.

Ocurre que esta cuestión, que es de política interna, afecta la realidad, ya que dificulta alcanzar algunos acuerdo en vista a la aprobación del Presupuesto de 2019, el cual incluye un fuerte ajuste en función de dar cumplimiento a los requerimientos del FMI, fruto del último acuerdo financiero con dicho organismo.

La justicia está avanzando en causas de investigación de hechos delictivos por quienes ejercen o ejercieron la función pública, lo cual es aceptable pero esta mezcla de almanaque electoral y realidad lleva a muchos a interrogarse si también esta acción no es fruto de este acortamiento de los plazos electorales.

La desconfianza es mayor aún ya que la justicia no avanzó, es más, desestimó investigaciones, en la búsqueda de acciones similares a las que ahora en plena etapa electoral los moviliza con mucha rapidez, siempre afectando los potenciales opositores y con sobreseimiento para los que en la actualidad ejercen el poder y esto ocurre tanto en la nación como en las provincias donde muchos políticos que llevan una larguísima trayectoria en la función pública hoy son investigados por contratos o enriquecimiento ilícito.

No es malo que esto ocurra: es el camino que la justicia debe transitar. Ocurre que la mezcla de instancias electorales y los largos tiempos sin investigaciones de este tipo, mueve a pensamientos suspicaces. Además es de considerar que algunas acciones como la pretensión de beneficiar una deuda que por el Correo Argentino mantiene la familia de Macri o el reciente sobreseimiento a Etchevehere por el bono de $500.000 que le dio la Sociedad Rural y otras cuestiones similares no hace más que sembrar dudas sobre el accionar de la justicia solo por la mezcla con instancias electorales.



El gobierno argentino ha decidido acordar con el FMI un programa de ajuste que impactará sobre muchos sectores pero que será más duro en el de los asalariados y la clase media baja y alta, lo cual como es lógico originará un descontento, cuando menos, y un reclamo casi seguro que complicará la posibilidad de acuerdos con la oposición; ante ello y ante la posibilidad de que la oposición se ponga al frente del reclamo por lograr un posicionamiento electoral, al gobierno solo le queda el camino de enfrentar a los opositores con la investigación de ilícitos, lo cual agravará aún más la posibilidad de diálogo político.

El almanaque electoral y la realidad de una economía en ajuste se oponen antagónicamente, por lo que serán tiempos complicados.