Patucho, un hombre noble




Lucas Carrasco-. Santiago Patucho Álvarez es el encargado de comunicación de Cristina Kirchner y, como tal, se destaca por comprender -a su manera- los procesos latinoamericanos y trabajar en la comunicación militante desde su perspectiva.

Hasta hace poco, el mejor cuadro intelectual de la camada joven de los tiempos de alzamiento golpista sojero, era desconocido. Yo integré esa camada joven, de los que fuimos jóvenes, y defendimos con uñas y dientes una visión antioligárquica del país. Es sabido, y si no, cuento al lector que luego me alejé del kirchnerismo porque no lo vi consecuente con la visión antioligárquica. Pero. A ver. La verdad: nunca coincidí con la visión de Cristina y Néstor en este tema. Pero sí, los apoyé y no me arrepiento, lo volvería a hacer, dadas las mismas circunstancias. Yo no quiero quedar bien ni con el Partido Clarín ni con la Mesa de Enlace.
Santiago Patucho Álvarez era el que dialogaba con los jóvenes que, sin ser funcionarios ni pretender serlo, teníamos una visión crítica. Decía. Patucho, en las altas esferas: "hay un montón de gente que nos banca en las redes, todos valen mucho, todos escriben a favor nuestro, pero hay dos que son escritores y destacan" en referencia al mejor poeta de mi generación, Martín Rodríguez y yo.

Estoy viajando, no tengo mucho tiempo para escribir como quisiera. Pero a la vez, me parece urgente: mi voz interior no me tolera, hace rato, mi silencio, ante la demonización de Patucho.

Puede que, dada mi nula credibilidad y tanto desprestigio, mis palabras urgentes lleguen tarde. Y mal. Pero necesito decirlo: Patucho, a quien he puteado con la desesperada tristeza de la decepción, es el hombre más noble que he conocido en la política, que son pocos, muy pocos. Un buen tipo. Una buena persona y, a mi modo de ver (por lo que vale) una persona honesta. Con un padre que me enseñó cosas que aún no olvido (sí, su padre, como lo van a googlear para descalificarme a mí o su hijo, sepan que sí, integra el Panteón de los Malos) sobre la visa del sobrevivir y la política, un buen hombre, su padre. Su hijo pensaba radicalmente diferente. Pero humanamente, se parecían.

Patucho es lo mejor que tiene el cristinismo, al que capaz vote (sabiendo que si los voto, voy preso, pero al país capaz le haga bien), pero con independencia de la coyuntura electoral, es un tipo talentoso en la comunicación, creativo, audaz, inteligente para moverse entre poderosos, hábil para la rosca, valiente para la política. Y buena persona.

Este artículo, que obviamente a Patucho, con quien no hablo hace 7 años, le joderá en su círculo íntimo, porque elaborarán las habituales teorías estúpidas de paranoia de ocasión. Pero yo, no solo yo, yo y mi multitud de desprestigio, que no es nada al lado de mi multitud de soledades, lo escribo para esos jóvenes K que a pesar de todo me leen. No se crean la demonización de Patucho. Es lo mejor que tiene Cristina.