¿Mariú Presidente? Consecuencias en Entre Ríos


Pablo Mori-. La potencial candidatura de María Eugenia Vidal tenía dos obstáculos que comienzan a superarse. Cuáles serían las repercusiones en Entre Ríos.
La candidatura presidencial en 2019 de María Eugenia Vidal en reemplazo de un Macri buscando su reelección, ya no es algo de lo que se hable en secreto en el bunker oficialista.
Los dos obstáculos principales que enfrentaba esa hipótesis están comenzando a removerse.


En primer lugar, la voluntad de continuar de Mauricio Macri. Esa voluntad, como la de cualquier político de nivel, está condicionada por sus apoyos. Son justamente sus principales apoyos los que están haciendo pública esta hipótesis de un eventual reemplazo de Vidal por Macri. Por ejemplo, el grupo Clarín. Ni más ni menos.
El segundo obstáculo es que el salto de la gobernación de la estratégica provincia de Buenos Aires a la Nación dejaría una vacante en la provincia, que podría ser aprovechada por Cristina Kirchner.
Una encuesta de la Universidad de San Andrés revela que el político de mejor imagen es el bonaerense Ricardo Alfonsín, un disidente de Cambiemos pero que tentado a competir por la gobernación acompañado de Vidal en la Presidencia, además de una candidatura a Diputada Nacional de Elisa Carrió, sería un esquema viable, sobre todo teniendo en cuenta que Horacio Rodríguez Larreta ganaría cómodo su reelección como alcalde porteño y, ya constituido Cambiemos en CABA, Lousteau podría encabezar la candidatura a Senador Nacional por el distrito porteño.
Esta combinación, sustentada en la candidatura de Alfonsín a gobernador, podría remover el obstáculo del vacío que dejaría que María Eugenia Vidal no se postule a la reelección como gobernadora bonaerense. Por lo menos en las mesas de arena.

Resta cerrar tres distritos de importancia estratégica por el lugar que ocupan en el padrón. Córdoba, Santa Fe y Mendoza. Empecemos por el último. El actual gobernador Alfredo Cornejo (presidente nacional de la UCR) no tiene reelección por mandato constitucional, pero el Senador Nacional Julio Cobos mide más que todo el resto junto. Se muestra tibiamente disidente de Cambiemos y una combinación de este tipo como la reseñada arriba, le resultaría tentadora.
En Santa Fe gobierna el socialista Miguel Lifschitz, que no tiene reelección y la Constitución obliga a que las elecciones sean separadas de las nacionales. Habitualmente se hacen antes. Esto aliviaría el frente nacional para Cambiemos.
En Córdoba las elecciones siempre son separadas por tradición. El actual gobernador, Juan Schiaretti, iría por la reelección, ante la fuerte amenaza de Cambiemos con varios candidatos, entre los que se destacan los radicales Mestre y Negri, enfrentados entre sí. La muerte de José Manual De La Sota no le deja mas opción a Schiaretti que ir por la reelección, por miedo a perder su bastión provincial en un distrito estratégico, que hizo Presidente a Macri.

El distrito que sigue, en cantidad nacional de electores, es Entre Ríos.
En este esquema, se vería fortalecido Rogelio Frigerio en desmedro de Atillio Benedetti y Sergio Varisco, aunque en este último caso es difícil que alguien le gane la interna al intendente de Paraná para ir por su reelección.
Benedetti se vería afectado porque en la negociación nacional, el radicalismo con Alfonsín y Cobos ya estarían "pagados". De ir a una interna con Frigerio, seguramente Benedetti ganaría, pero Frigerio tendría todo el apoyo de Vidal, por ende de la Nación y de la UCR nacional. Eso emparejaría la disputa.
Acá es donde Gustavo Bordet tendría que pensar seriamente si le conviene desdoblar las elecciones, porque ningún acuerdo anterior de no beligerancia con el gobierno nacional se cumpliría si Cambiemos puede anotarse un triunfo presidencial antes de las elecciones nacionales, para amortiguar las eventuales derrotas provinciales en Santa Fe y Córdoba.

Por otro lado, el eje macrismo-kirchnerismo ya no sería, por la presencia de Vidal y Alfonsín, tan determinante como hasta ahora, lo que podría forzar a una unidad del peronismo entrerriano, que vería esta nueva combinación como una amenaza mas potente que hará reorganizar el antimacrismo creciente, que hoy capitaliza en Entre Ríos, Sergio Urribarri.