La pandemia de los emoticones



Daniela Sánchez-. Un fantasma recorre los teléfonos: el fantasmas del uso de emoticones por parte de gente grande, culta, sofisticada 👊, que está para mejores cosas 👎y que bien podría usar el vocabulario para expresar emociones, ¿no?
Un señor con mucho tiempo libre y en un país rico como Australia, estudió este asunto porque cuando los alumnos le mandaban notas diciendo que no hicieron la tarea, cerraban el pedido de disculpas con este signo :) que viene a ser una carita feliz. En vez de ponerles un cero, Owen Churches, psicólogo investigador de la Universidad de Flinder, se propuso investigar el asunto. Y a la universidad le pareció bien. Estamos todos locos, ¿no?
El caso es que según sus investigaciones, publicadas en la revista científica Social Neuroscience, cuando las personas ven este signo :) de carita feliz, en su cerebro se activan las mismas partes del cerebro que cuando uno ve una cara feliz de una persona real. O sea, se activa la corteza occipital temporal. En cambio, cuando le ponemos una nariz al emoticón así (-: en el cerebro se activan las partes que se activan al ver signos de paréntesis, guión y dos puntos. O sea,volvemos a ser seres humanos normales, saliendo de la pelotudización a la que los emoticones someten nuestro cerebro.
Pero una carita sonriente 😉 puede querer decir muchas cosas. ¿Quién me asegura a mí que esa carita feliz no es la de un psicópata que acaba de masacrar a tiros a toda la escuela? ¿Por qué tengo que dar por sentado que esa carita es inocente? ¿Y si es la carita que puso el asesino de John F. Kennedy? No hay ninguna certeza. Las emociones son complejas. Para eso sirve mejor la escritura.


El filósofo esloveno Slavoj Zizek dijo (:- en una reciente entrevista:
"Le cuento mi sueño estalinista, en el que soy dictador personal de un país. Lo primero que haría sería prohibir Facebook y Twitter y que al que atrapen pasando más de un cuarto de hora al día en Twitter lo movilicen y deba limpiar inodoros. Me parece una pérdida de tiempo aterradora."
De hecho, hasta existe un sitio de internet que mide en tiempo real el uso en Twitter de cada emoticón. El sitio es éste . Al final de la página, los creadores del sitio piden donaciones. Dóneles algo, lector, lo merecen.
Volviendo a Zizek. Lo dice para provocar, a su manera👮. Aunque bien podría incluir a los adultos, es decir a quienes cumplen la mayoría de edad, e incluyen emoticones en sus mensajes.
El asunto no deja de ser controvertido 👀. No por los emoticones y emojis. En eso el Consejo Mundial de Elegancia 💗, reunido en secreto en un oscuro sótano de París, tiene un acuerdo claro: usar emoticones es un tremendo gesto de infantilismo. No de adolescencia, en cuyo caso, sería permisible para todos dado el efecto de lo que los estudiosos de la cultura occidental llaman "adolecentización de la sociedad" 😊. Sino por cuándo comienza la mayoría de edad, ya que en Argentina sos juzgada como adulta si cometés un crimen a partir de los 14 años, podés votar desde los 16 pero al parecer debés pedirle permiso a tus padres para mantener una relación sexual hasta los 21 años. Además de estar obligados a asistir a la escuela hasta, como mínimo y si no repites de grado, los 18 años. Todo eso es muy confuso. Sin embargo, donde no hay controversias es que usar emoticones es un gesto decididamente infantil.
Es justamente como no hay controversias sobre este tema (no las hay porque a nadie le importa, no porque alguien esté de acuerdo con lo que digo) es que avanza la pandemia de los emoticones.
Que empobrece el vocabulario y por lo tanto, empobrece el pensamiento. Aunque hay excepciones, como por ejemplo: (_8^(I)  ¿Ésa es una ecuación compleja de matemática o es la cara de Homero simson?