La (otra) esclavitud en Latinoamérica



Santiago Zorrilla-. Se conoce el devenir de los afrodescendientes, la explotación de los indígenas por conquistadores europeos, pero hay otra situación de esclavitud que permanece aún sin conocerse y debatirse.
Nos referimos a los pueblos aborígenes que sometían a la esclavitud a otros pueblos aborígenes.
Tal práctica fue común en toda Latinoamérica.
Es aún un tema tabú en el debate académico y en la divulgación histórica. En parte porque la situación de los aborígenes no integrados al resto de la sociedad, incluso en sociedades donde son amplia mayoría, ha generado la postergación de este estudio por la acuciante necesidad de mejorar las condiciones de vida de los descendientes de los aborígenes hoy en día.
Pero no se puede desconocer el extendido uso de esta práctica. Que no está tan documentada porque la mayoría de los aborígenes no tenían un lenguaje escrito y los que lo tenían, vieron destruidos sus documentos por las guerras prehispánicas y luego por los conquistadores.

La esclavitud africana en el continente americano en general, ha sido y sigue siendo ampliamente documentada. En su época, era "legal". En cambio, la corona española, por cuestiones religiosas, había prohibido la esclavitud de indígenas en América. Sin embargo, se la practicaba por parte de europeos ya desde la llegada de Colón, que mandó un buque con medio millar de indígenas para ser subastados como esclavos en Europa.
En algunas zonas, como centroamérica y Brasil, la esclavitud de indígenas fue tan brutal que descendió la población de los mismos, teniendo los europeos que traer esclavos africanos para explotar los recursos naturales. Por eso en esas zonas hoy en día es más fuerte la presencia de negros.
En los actuales Estados Unidos, se sumaron además la poco conocida esclavitud de chinos, que construyeron las carreteras y trenes del sur.
La fórmula legal para sortear el impedimiento de esclavizar indígenas, fue rápidamente aprobada por la corona española.
No todos los pueblos indígenas fueron fácilmente sometidos. Muchos, en cambio, sí, debido a que esta práctica -con otros nombres y parecidas formas- formaba parte del acerbo cotidiano de muchos pueblos indígenas, tanto en el rol de sometidos como en el de explotadores.
La corona española, que fue el primer imperio en abolir la esclavitud, introdujo legalmente tres excepciones: una de esas excepciones, eran justamente los "indios" ya esclavizados por otros indios. La segunda excepción eran los indios capturados en guerras que se consideraran justas, lo cual incluía toda guerra española sobre los pueblos indígenas que se resistían. El tercer elemento, eran los indígenas revelados contra el orden legal europeo. Lo cual abría paso a la arbitrariedad pero sobre todo, a las guerras contras esas poblaciones, normalmente de esclavistas. Es un círculo perfecto, pero que no nació de un Tabula Rasa.

Los casos más conocidos son los de los imperios Incas y Mayas, que explotaban enormes extensiones de campos con esclavos, fundamentalmente, de otros pueblos indígenas a los que habían sometidos.
En Argentina y Chile, los mapuches son también un ejemplo bastante documentado.
Pero estamos hablando de una práctica cultural extendida. A la vez, de grandes poblaciones unificadas conceptualmente con posterioridad, cuando en realidad, muchos eran clanes más o menos grandes, compuestos por pocas familias, nómades, que adoptaban un dialecto similar. Esa agrupación fonética -se da bastante en el caso del estudio de los indígenas de la mesapotamia y de Entre Ríos- suele malinterpretarse como una comunidad casi uniforme o aún como una especie de nación, la cual en los hechos no está documentada y hay fuertes indicios de que en realidad, la historia no fue así.

La esclavitud no fue un invento europeo que trajo Colón en la conquista. Esto ya está bastante claro, sin embargo, sigue siendo un tabú hablar de los indígenas esclavizando indígenas en sus guerras de montoneras.