Interna del PJ a los carpetazos

Gerardo Pressman-. A medida que se va terminando el gobierno de Bordet, sus ex aliados en la prensa empiezan a contar lo que se contó siempre en Noticias Entre Ríos. Esta guerra de carpetazos demuestra que se impuso el antiperiodismo y buchonear es el deporte preferido.



Hay maneras y tiempos para decir las cosas.  El descrédito de Macri ha llevado a que sus aliados, como el gobierno entrerriano, ya no pueda silenciar a la prensa. Pero el estilo que impuso desde el periodismo cercano al Ministerio de Gobierno del gobierno actual, es el que se usa para resolver la interna partidaria. Solo que ahora se le vuelve en contra.
Jamás se hubieran publicado los privilegios de Pedro Guastavino ni la fortuna que está haciendo a través de presuntos testaferros. No hacía falta. Bastaba con dejar de mentir que Guastavino no era lo que en la prensa dependiente del gobierno decían. Bastaba un breve recorrido por la página del Senado de la Nación para saber que el senador entrerriano era acomodaticio con el poder de turno y muy poco productivo en su tarea legislativa. Quedará en la historia por sus bochornosas propuestas de ley -que escandalizarían a Bolsonaro- y punto. Es sabido que no tiene destino como candidato.



La metodología de los carpetazos es vulgar. De una bajeza que habría que dejársela a quienes trabajan codo a codo con la policía y los jueces para una manera de hacer periodismo que es deleznable.
Pero Bordet está comenzando a ver un anticipo de lo que él y Rogelio Frigerio hicieron con su antecesor, Sergio Urribarri.
Sería deseable tener un Poder Judicial prestigioso para que la verdad y la mentira se puedan diferenciar claramente. No lo tenemos. Ese vacío lo ocupan los vivos de siempre para dirimir la interna con su metodología habitual, los carpetazos.
Seguramente, cuando Bordet termine su gobierno tendrá que pasar por Tribunales porque los mismos que incentivó a que le tiren carpetazos a sus adversarios, lo denunciarán para desmarcarse. Ya está pasando.

Mientras tanto, en el gobierno provincial hay un optimismo irreal que hace que sus segundas líneas ya estén tratando de congraciarse por lo bajo con Urribarri. El otro gran aliado de Bordet, Jorge Busti, hoy ya está alejadísimo. Su vuelta al PJ no le redituó como esperaba y si bien sus diputados se volvieron a ser la pata peronista del PRO, la astucia de Busti hace que él se despegue como sino tuviera nada que ver. Difícil de creer.
Pasa que dentro del Partido Justicialista ya no se barajan las dos hipótesis con que se manejaron durante los primeros años:

1) Que el acercamiento a Macri, a quien veían gobernando durante los próximos 10 años, impediría que la Justicia investigue sus actuaciones cuando eran kirchneristas de paladar negro. Hoy temen un regreso de Cristina y que tanto el Plan A (Bordet reelecto) como el Plan B (Frigerio gobernador) se desmoronen por el peso de la crisis económica. Como era de esperar, los operadores políticos en la Justicia ya están buscando despegarse del gobierno. 

2) Que el macriperonismo era la alternativa de reemplazo si fallaba el macrismo. Hoy se ve a un Pichetto casi opositor, al que los grandes medios ensalzan. Pero como ya se vio con Ernesto Sanz y sus varias candidaturas presidenciales fallidas, no basta con que te apoyen los poderosos para tener una intención de voto que, tanto en el caso de Pichetto como de Sanz, no supera el 2% .
Con el macriperonismo volviéndose opositor -la errática actitud de Massa, que hoy mide un 5% habla a las claras de lo que sucede al interior de ese microclima, donde Bordet ahora trata de no aparecer en ninguna foto con sus exaliados. 



Las nuevas hipótesis que se manejan son:

1) Una vuelta de Cristina a la presidencia. Con Urribarri en la provincia como el gran elector y, en caso de que el justicialismo pierda la provincia, como el jefe de la oposición y líder nuevamente del peronismo entrerriano.

2) La fuerte posibilidad de que el sector radical hoy enfrentado a Frigerio -Benedetti y Varisco- se queden con la provincia y las intendencias de las grandes ciudades. 

Ante estas hipótesis, en los próximos días se harán reuniones en el Partido Justicialista, que fue puesto en el frezzer por el gobernador, algo que es habitual durante los mandatos peronistas, para tratar de reactivarlo. El lanzamiento de candidaturas a intendente para lograr ingresar como diputados será moneda corriente.
Se teme que pueda existir una interna verdadera y que el gobierno provincial la pierda.
Se evalúan hasta las hipótesis más drásticas, como una derrota del peronismo en Concordia, que sería la catástrofe total.

Frente a este desconcierto, los carpetazos son casi una consecuencia natural y esperable. Se podían anticipar. De hecho, en Noticias Entre Ríos otros colegas lo vaticinaron hace años.
Está comenzando a suceder.

Lo insólito es que en realidad, Bordet tiene chances de ser reelecto, siempre y cuando comience a despegarse del macrismo y del lastre de Rogelio Frigerio. En el gobierno se evalúa esa alternativa pero se considera que no es el momento.