"Históricamente, Entre Ríos fue paradigma del país en educación"



María Celina Tosi Bagilet-. El diputado nacional y candidato a gobernador de Cambiemos, Atilio Benedetti, sale de las eternas charlas sobre la interna de la UCR y habla de educación, aborto, políticas juveniles y el controvertido tema de los pesticidas.

La interna lo devora todo. Hasta el punto que desconocemos qué piensan en profundidad los principales dirigentes entrerrianos sobre temas estratégicos de interés para la ciudadanía. Con esto en mente, entré al  Congreso Nacional, donde me esperaba Atilio Benedetti. Una de sus asesoras tiene una mochila con un pañuelo verde. Un mástil con la bandera de Entre Ríos es el único toque distintivo de una oficina que se caracteriza por su austeridad. No hay referencias partidarias ni fotos con Macri, por ejemplo (lo que no significa que no lo apoye, sino que proviene de otra tradición política, menos personalista, más institucional). Viste de camisa, pero jamás abandona una postura seria, centrada.
Presidió el Centro de Acopiadores de Granos, la Bolsa de Comercio de Entre Ríos y el Consejo Empresario de Entre Ríos, además de ser prosecretario de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires. También tuvo una activa participación en la UNER. Por lo tanto, un conocimiento del área educativa, su historia, sus falencias.
Atilio Francisco Salvador Benedetti, tal su nombre completo, es amante de la música y tiene una curiosidad dentro de la fauna política: es Licenciado en Bromatología. Por tanto, hay aspectos de esta entrevista donde se cuela su formación universitaria. Como es sabido, en la política en general, la mayoría son abogados.
Benedetti, tiene 63 años, integra la UCR, donde ocupó varios cargos de importancia desde su juventud, fue intendente de Larroque, ganó las elecciones legislativas de 2009 y fue candidato a gobernador en 2011. El año pasado, arrasó en la contienda electoral, primero venciendo a dos listas internas en las PASO, luego sacando una enorme ventaja al peronismo en la general. Como corolario, ganó por primera vez en la historia en la ciudad de Concordia, donde siempre ganó el peronismo.



-¿Cómo ve la situación de la provincia de Entre Ríos hoy?

-Podemos hablar de varios aspectos. podemos decir que hay un contexto de dificultades económicas en general que está sufriendo el país, que están soportando todos los ciudadanos de distintas provincias, y Entre Ríos no escapa a esta realidad. Esto dicho de manera global sobre el contexto en el que estamos atravesando, contexto en el cual hay enormes esfuerzos de ciudadanos, y del gobierno, por resolver de fondo estas crisis recurrentes que dificultan el desarrollo de la vida de los distintos ciudadanos. Esto dicho como contexto general.
Dentro de este contexto, donde están haciendo su aporte los ciudadanos a través de los impuestos, y los gobiernos poniendo en caja sus gastos, hay una situación relativa favorable para todas las provincias argentinas. Y esto es a partir de que Cambiemos toma el gobierno, empieza a establecer un mayor equilibrio en la distribución de recursos entre Nación y Provincias. Esto es en general. Entonces, en particular, esto también favorece a nuestra provincia porque por primera vez, en muchos años, en el cierre del primer trimestre del año, en el cierre de cuentas públicas que produce el mismo gobierno del gobernador Bordet, se ve a las claras esta situación porque tiene un superávit primario, es decir gastos contra ingresos, de más de 300 millones de pesos. Entonces, Entre Ríos en cuanto a sus cuentas públicas está mucho mejor hoy que cuando el Gobernador recibió la provincia de manos de Urribarri. Esto desde el plano fiscal.
Desde el plano del desarrollo de Entre Ríos, la verdad es que yo creo que hay muchas más cosas que hacer para no perder esta carrera relativa que tenemos con el resto de las provincias de la región centro. Están mucho más desarrolladas y generan muchos más lugares y puestos de trabajo, de calidad, Córdoba y Santa Fe, que Entre Ríos. Y la verdad es que geográficamente no tenemos grandes diferencias. Así que tenemos un enorme desafío para que Entre Ríos se suba a este tren del desarrollo.




-¿Cómo ve la situación de la educación en Entre Ríos?

-Históricamente, hemos sido paradigma del país. Desde Urquiza, cuando tuvo la visión de generar un Colegio Nacional como el de Concepción del Uruguay, que fue formador de muchas generaciones de dirigentes; trayendo educadores de Europa y bajo la férrea conducción docente de un educador como fue Alberto Larroque, que puso su impronta y un estilo en la educación secundaria en la provincia de Entre Ríos. Así que, históricamente, nosotros tenemos extraordinarios antecedentes.
También la primera Escuela Normal de Paraná, fundada bajo la presidencia de Sarmiento, es también motivo de orgullo. Y fue formadora de muchísimos docentes. Y quiero rescatar algo más que para mí es distintivo de Entre Ríos: la escuela de maestros rurales Alberdi, que cumplió hace pocos años más de cincuenta o sesenta años de su primera promoción. La verdad es que fue formadora de excelentes maestros rurales en la provincia de Entre Ríos. Así que tenemos toda la historia que nos obliga a reconocer a la docencia como generadora de superación y de posibilidades de crecimiento, y a trabajar para que los docentes puedan encontrar condiciones dignas de trabajo para llevar adelante una tarea que es tan noble. 

-¿Y hoy?

-Es una discusión de estos tiempos, que si los docentes son solamente trabajadores como cualquier otro...Yo creo que realmente son trabajadores del Estado, trabajadores públicos, pero también anhelo a que tengan la impronta de esos antecedentes históricos que tenemosm que realmente marcaron vocación de docencia en la provincia de Entre Ríos.

- Igualmente, por mi caso, que tengo 23 años e hizo toda la escuela en Paraná, sé luego de la crisis docente del 2002-2003, no hemos tenido un período escolar donde no haya habido conflicto docente. Entonces, frente a esta situación, ¿cómo responde el Estado?

-Esta es una enorme asignatura que tenemos los dirigentes entrerrianos.

- Comparando con la situación docente en Santa Fe, por ejemplo, es una provincia que en educación es...

- Están mejor considerados los docentes; tienen mejor educación y están mejor considerados. Estos son los desafíos de las dirigencias políticas, que excede también a las fuerzas políticas, más allá de que uno tiene su visión. Yo creo que tenemos que trabajar esto como política de Estado para resolver estos problemas, porque finalmente afectamos a las generaciones de entrerrianos, a los que su presente es ahora.
Por lo tanto, me parece que es uno de los temas centrales para ponernos de acuerdo en políticas públicas de Estado para mejorar integralmente nuestro sistema de enseñanza.


-Como productor agrario y dirigente político, qué opinión tenes sobre el uso de pesticidas, teniendo en cuenta el debate mundial que se generó en base a la sentencia estadounidense contra Monsanto. ¿Cuál es su postura frente al uso de glifosato en el territorio entrerriano?

-Me parece que hay que buscar el camino de convivencia entre todos aquellos que estén decididos a hacer una agricultura industrial, la que recurre al uso de fitosanitarios y de agroquímicos y todos aquellos que quieren encontrar su forma de vida realizando agricultura orgánica. Yo creo que pueden convivir las dos.
Pero antes que eso, quiero decirte algo, porque estoy profundamente convencido: Entre Ríos no es una provincia agrícola, en todo caso, es una provincia agrícola ganadera; que en los últimos años ha sido desbalanceada. Ha sido un uso agrícola demasiado intenso, que yo creo que tiene que encontrar su equilibrio.

- Es cierto, pero tiene que ver también con la relevancia que ha tomado la producción de soja como producto exportador.

- Si, pero el máximo esplendor en cuanto a superficie cosechadora de soja se alcanzó durante la década kirchnerista. Más allá de que fue fuertemente denostada, fue la que tenía mayores posibilidades comerciales y por eso hubo un desbalance, incluso en lo que son aspectos de rotación. 
Yo creo que este gobierno volvió a establecer algún esquema de alternancia en los cultivos que son imprescindibles para la sustentabilidad. De igual manera, el problema está sobre la mesa, hay un fuerte temor de muchos ciudadanos por el tema de los agroquímicos y creo que esto está generando muchísima movilización.
Yo creo que hay mucho para trabajar y para mejorar. Aún quienes hagan agricultura industrial o extensiva, hay que trabajar sobre su forma de hacerlo. Me parece que hay una imperiosa necesidad de buenas prácticas, de profesionalismo de quienes recetan y aplican agroquímicos.
Cito a Lino Barañao: "Los agroquímicos son a la agricultura como lo son los antibióticos a la salud humana". Ahora bien, quien recete y suministre antibióticos tiene que ser un profesional. Utilizando este ejemplo médico, a mi me parece que quien lleva adelante la aplicación, tiene que ser un profesional tan calificado como lo es un anestesista que durante el transcurso de una operación controla la anestesia en el cuerpo humano. Es decir, son procesos de cuidado que son beneficiosos y son inocuos. Hay que tener buenas prácticas para no afectar al ambiente, a los vecinos, para evitar derivas.

- Frente a esto, ¿qué rol cumple el Estado provincial?

-¡El Estado debe involucrarse! 
¡El Gobierno de Bordet no se involucra activamente con personal, con profesionales, en el control de las aplicaciones agropecuarias! 




-¿Qué pensas acerca de los accidentes viales y la tasa de mortalidad por esta causal, que además son mayormente de jóvenes ?

La verdad es alarmante la cantidad de accidentes fatales diarios. Tenemos más de un muerto cada dos días. He visto registros anuales de 200 personas fallecidas, sin contar los heridos. 
Creo que esto tiene que ver con dos aspectos; por un lado el Estado y la señalización de las rutas, es una cuestión indelegable del Estado provincial y nacional, dependiendo de cuál sea la jurisdicción. Y por el otro lado, es necesaria la educación y el control de velocidad, de conductores alcoholizados, etcétera.

- La educación en ámbitos escolares está. El problema también radica en el acceso a los registros de conducir.

Hay una concientización muchísimo mayor en la sociedad y creo que hay también un sistema de control que está funcionando considerablemente mejor. Un control preventivo como son los municipios. El municipio de mi pueblo ha establecido mecanismos importantes antes de otorgar una licencia de conducir. Y esto, creo que es un factor común en la mayoría de los municipios entrerrianos, porque además han adherido a la Ley Nacional de Tránsito y esto los obliga a pedir mayores requisitos. 
Luego, es fundamental el control en la ruta. Pero tienen que ser verdaderos controles y no puestos de coimas. Si yo soy gobernador, no dejaría cobrar un sólo peso en un puesto caminero. Éstos están para controlar, para sancionar si es necesario, pero de ninguna manera para manejar recursos ahí.




-¿Qué propone para ampliar el espectro de posibilidades académicas y laborales de la juventud entrerriana? Para que pueda formarse y desarrollarse en la provincia y no se vean en la obligación de emigrar. 

- Hoy tenemos más oferta educativa que laboral en la provincia de Entre Ríos. A mí me angustia la cantidad de jóvenes que me envían mensajes con sus CV, que han hecho capacitaciones, estudios universitarios y no consiguen trabajo. Por eso decía, cuando comenzábamos, que es un enorme desafío desarrollar a Entre Ríos, a través de la educación, de los emprendedores, de fomentar distintas actividades, para que haya trabajo de calidad. No solamente trabajo de la forma convencional, sino también brindando servicios turísticos; quiero decir que no solamente trabajando en una fábrica. 
Nosotros pensamos que tiene que haber más oportunidades laborales para nuestros jóvenes entrerrianos. 

- Pero ¿de qué manera se puede llegar a eso?

- Desde el Estado; fomentando y no siendo una carga para todos aquellos que quieran llevar adelante actividades comerciales. 
Cuando un Estado es una pesadísima carga en impuestos para quien quiere llevar adelante actividades comerciales, ocurre que, por ejemplo, alguna empresa o algún emprendedor se va a otra provincia, porque le ofrecen mejores condiciones. Si la energía es carísima, los impuestos son caros, los caminos son malos, la gente elige otro lugar.

- En cuanto al ámbito privado, sabemos que hay un gran sector trabajando de forma informal. ¿Qué control puede ejercer el Estado ahí?

- Hay que controlar; pero en el desafío de generar posibilidades, también hay que actuar positivamente para facilitar. 
En la misma provincia, hay algunas ciudades que brindan más y mejores posibilidades que otras. Y esto tiene que ver con los gobiernos locales, que entienden que un municipio no es sólo barrer, atender las cloacas, alumbrar y limpiar la calle. Los gobiernos locales deben involucrarse en el desarrollo también, y acompañar a los vecinos, a los emprendedores, para que puedan realmente vencer dificultades, obstáculos y producir el crecimiento económico que es multiplicador de bienestar.




-¿Qué sentiste al ganar en la ciudad de Concordia, bastión del peronismo entrerriano, las elecciones en 2017?

- La verdad es que sentí una gran satisfacción. Para mí fue una crónica de un triunfo anunciado, pero fue una satisfacción porque me di cuenta que una ciudad que tiene muchísimos problemas se animaba a permitirse cambiar, a buscar con su voto otros horizontes, más allá del resultado que finalmente pueda tener este gobierno. Pero me pareció un paso importante que una ciudad, que yo veo con muchísima dependencia y clientelismo, se haya permitido cambiar. Me parece que hay veces en que hacen falta cambios; sobre todo cuando lo que se ha llevado adelante no ha dado los resultados esperados. Y la verdad es que los gobiernos justicialistas, más allá de quien haya sido, no han dejado una buena situación en Concordia en general; esta ciudad tiene la particularidad de que desde el regreso de la democracia en el año 1983, no ha tenido una alternancia, y necesita un cambio político y lo expresó ya en las elecciones del año 2017.

-En cuanto a la votación del proyecto de interrupción voluntaria del embarazo: de los diputados nacionales de la UCR, el 80% votó en contra. ¿Tuvo consecuencias en el bloque por haber votado a favor? ¿Cree que esto puede generarle repercusiones negativas dentro del partido radical?  

- Primero, permitime que te corrija: los diputados radicales votamos mayoritariamente a favor, no ocurrió lo mismo en el Senado, por ahí puede estar la confusión. 
Por encima de lo que votamos cada diputado dentro del radicalismo, no ocasionó ningún inconveniente porque había libertad de acción, más allá de que orgánicamente el partido se ha expresado, desde la época de Raúl Alfonsín, a favor de otorgar este derecho a las mujeres que por distintas razones decidan interrumpir su embarazo. Porque esto no viene a generar un hecho nuevo, sino a reconocer una realidad. 
En mi caso personal, me ha resultado realmente costoso porque a muchas personas que me han tenido confianza, y creo que algunas todavía me tienen, les ha resultado difícil entender por qué he votado a favor. Yo creo que es reconocer una realidad, salvar a un montón de mujeres, sobre todo de los sectores de menores recursos que recurren a prácticas clandestinas y, por lo tanto, inseguras. Básicamente creo que es un tema de salud pública. Y personalmente creo que ninguna mujer, en la medida de lo que es posible, desea realizarse un aborto. Es una decisión y una medida extrema. Pero me parece que en el momento en que toma esa decisión tiene que tener la libertad y el acompañamiento necesario. No me parece que se tenga que negar el derecho a la decisión que tiene la mujer, y mucho menos penalizarlo. Estoy completamente en desacuerdo. 
La legalización del aborto no obliga ni incita a nadie a practicarlo, y la ley propuesta respetaba las firmes convicciones de las personas. Te aclaro que volvería a votar a favor de ese proyecto.