Feria del Libro Paraná



Joakito-. Hubo una gran cantidad de público, con ventas que cumplieron las expectativas de los libreros, editores y autores, a pesar de la crisis nacional. En su sexta edición, la Feria del Libro de Paraná se realizó en la Sala Mayo, con el río Paraná de escenario de fondo. Los paranaenses, así como los miles de visitantes que llegaron a la ciudad por el fin de semana largo acompañaron esta iniciativa.


Si bien los primeros días de la Feria el clima no acompañó, fueron muchos lo que se acercaron hasta el Puerto Nuevo a recorrer los distintos stands, y varios aprovecharon y se llevaron a sus casas algún libro.
Los stands, muy bien organizados: por un lado los stands de las librerías locales y por otro se ubicaron los stands pertenecientes a las editoriales y a los autores, así como también el stand de SUMAR Arte donde se encontraban los libros producidos por los talleres municipales de poesía.

La inauguración formal de la Feria estuvo a cargo del Intendente Sergio Varisco, quien además de anunciar que ya se se encuentra en imprenta el libro sobre la historia del Teatro "3 de Febrero" de la Editorial Municipal, anunció también importantes obras de reacondicionamiento de la Sala Mayo, tales como la instalación de puestos gastronómicos y la refrigeración del lugar mediante la instalación de un sistema de aire acondicionado, como así también la refacción del techo de la sala.
Varisco a su vez, resaltó la importancia de la Feria como instancia de intercambio de textos en el que se reinterpretan y recrean el trabajo de su propio hacer y el de sus pares. Es por ello que los concurrentes pudieron compartir paneles, presentación de libros, talleres con presencias destacadas de escritores, sostuvo Varisco.
Es para destacar el lugar elegido por el municipio para llevar adelante la feria, a pesar de las críticas que en su momento expresaron los libreros de la ciudad.
La Feria, en ocasiones anteriores se había realizado en la Plaza 1° de Mayo. No tiene sentido, realizar una Feria del Libro en el centro, ya que es el lugar donde están ubicadas todas las librerías, por eso la decisión de realizarlo junto al río, revitaliza este tipo de evento y agrega al sentido cultural el sentido de pertenencia, de ahí el lema: Paraná, un río, una mirada, un libro.



Durante el transcurso de la Feria se pudo disfrutar además del paseo por la Sala Mayo con vista al río, de un sin fin de actividades entre las que se destacaron las presentaciones de libros y de recitados de poemas y cuentos por parte de los propios autores. Desde la SADE (Sociedad Argentina de Escritores) que organizó un encuentro el primer día uniendo las dos orillas con escritores de Santa Fé y de Paraná, hasta la presentación de los talleres de narrativa y de poesía municipal, como así también la disertación de destacados escritores de renombre nacional, como lo fue el encuentro con la escritora marplatense Florencia Canale.
Hubo también espacio de homenaje a nuestros escritores.
Juan L. Ortiz fue el escritor elegido en esta oportunidad y quienes asistimos el sábado por la mañana a la feria, pudimos disfrutar del homenaje realizado por el asesor cultural de la provincia, Roberto Romani, un clásico en los encuentros que tengan a la palabra escrita y a los libros como protagonistas.
Las letras de Saraví y Saadi Grosso también se hicieron presentes en el cuerpo de los asistentes al taller municipal de poesía que presentó los libros producidos en el mismo durante el año, el último día de la feria.
En cuanto a las ventas, la mayoría de los stands, remarcaron que lo mas pedido y vendido fueron los libros destinados al público infantil, sobre todo los libros para colorear, pero también hubo una gran demanda de historias de terror destinadas al público adolescente, sumado a los libros policiales. También este año hubo un notable incremento en la venta de libros de literatura, ensayo y sociología feminista.

Algunas perlitas que dejó la feria: La notable ausencia y falta de acompañamiento por parte de la provincia. Esto quedó de manifiesto, en el pobre stand que tuvo la Editorial de Entre Ríos -a cargo de Fernando Kosiac- que solamente se limitó a la presentación de un libro, casualmente, el libro de quien es el actual director y último ganador del Premio Fray Mocho.
Otras de las cosas que dejó la feria, es las ganas de los escritores y escritoras locales en querer mostrar sus producciones. Este hecho estuvo reflejado, por un lado en los stands (hubo varios stands de escritores locales, destacándose el de la SADE, Caterva de Arte, Plumas del litoral, y SUMAR Arte), pero también en otros escritores que ofrecían sus textos (Fansines, revistas y libros) de mano en mano a todos los asistentes.

La falta de acompañamiento y de interés del resto de los artistas de la ciudad. Paraná es una ciudad que se caracteriza por tener infinidad de expresiones artísticas sin embargo se vio a muy pocos músicos, plásticos y teatreros dando vuelta por la feria. Sería interesante para próxima ediciones que desde la organización se los convoque y se les de espacio a otras manifestaciones.