Alberto Larroque: entre Rosas, Urquiza, Sarmiento y Roca



Santiago Zorrilla-. La paradoja de la educación pública argentina es quizás el hecho de que los principales pedagogos y directores de colegios provenían del extranjero. Alberto Larroque fue uno de esos fundadores participando en la creación con los jesuitas del Colegio Republicano Federal (actual Colegio Nacional de Buenos Aires), y con notable labor en el Colegio Nacional de Concepción del Uruguay.

 Alberto Larroque, nació en Francia, donde obligado por su familia inicia la carrera eclesiástica en el Seminario de Bayona, su ciudad natal. De mente abierta e inquieta, decide abandonar el Seminario y dedicarse al estudio del Derecho, obteniendo el título de Doctor en Jurisprudencia en la Universidad de París.
A inicios de la década del 40 del siglo XIX, cruza el océano y se instala en Montevideo, donde sin suerte incursiona en el comercio. Fue la mala experiencia como comerciante, lo que lo llevó a trasladarse a Buenos Aires, para una vez allí dedicarse a la docencia y al relacionarse con los jesuitas, toma la iniciativa de participar con éstos en la organización del Colegio Republicano Federal.
En realidad, los orígenes de este Colegio datan de ,muchísimos años antes, de cuando los Jesuitas impartían la educación en la Manzana de Las Luces en la ciudad de Buenos Aires, hasta que fueron expulsados por Carlos III, hasta que Juan Manuel de Rosas decide devolverles el colegio en 1836.
En el año 1942, el estado bonaerense se hace cargo y lo bautiza como Colegio Republicano Federal. El Colegio Republicano Federal que Larroque ayudó a organizar y en el que ejerció la docencia es el actual Colegio Nacional de Buenos Aires.
Cuando Juan Manuel de Rosas es derrocado, Larroque decide trasladarse nuevamente a Montevideo, donde da clases de "Derecho de Gentes" en la Universidad.  Instalado en la ciudad uruguaya, Larroque, de procedencia francesa, decide fundar un Centro de Estudios y un periódico en la capital uruguaya. El periódico se llamó Le Moniteur y era un diario destinado a la comunidad francesa, editado en español y francés. El nombre del diario era el mismo,del órgano oficial de la Revolución Francesa que había creado Charles Joseph Panckoucke en Francia. El primer número de Le Moniteur, impreso en la Imprenta Oriental, apareció en junio de 1942 y el último está fechado el 9 de agosto de ese mismo año, según el Indice Cronológico de la Prensa Periódica de Uruguay.

Estando en Montevideo es convocado por Urquiza, para hacerse cargo de la rectoría del Colegio Nacional en 1854. Retomando la paradoja inicial, hay que señalar que en este período, el rector del Colegio era francés (Larroque) y el vicerrector era de origen inglés (Jorge Clark). Larroque, además de conducir el Colegio, estaba al frente de diversas materias de Derecho, así como también de las cátedras de Filosofía, Literatura, Teología y Religión.

Luego de la Batalla de Pavón, el Colegio de Concepción del Uruguay entra en decadencia, y Larroque, que por su pasado de seminarista es enfrentado por los masones locales, decide volver a Buenos Aires en donde ya no ejercía la docencia y se dedica a la abogacía.

Larroque tuvo un papel destacado en la lucha contra la epidemia de la Fiebre Amarilla, que en en 1871 se cobró centenares de vidas en la ciudad porteña. La peste de fiebre amarilla fue vista con mucha preocupación por las elites porteñas de la época y desde el Diario "La Tribuna" se convoca a los vecinos a una Asamblea Popular para combatir la epidemia. Como consecuencia de esta Asamblea se organiza una Comisión Popular de lucha contra Fiebre Amarilla presidida por los masones Adolfo Argerich, Carlos Guido y Spano, el propio Larroque, Adolfo Alsina e incluso el poeta Evaristo Carriego, son algunos de los hombres que integraron esta Comisión.
Poco antes de su muerte, Roca, que había sido su alumno en el Colegio Nacional de Concepción del Uruguay, lo designa como parte del Consejo Nacional de Educación. Siendo parte del Consejo Nacional de Educación -que contaba, entre los funcionarios de mayor rango a Domingo F. Sarmiento- fallece el 8 de julio de 1881. A su entierro, asisten no solamente sus colegas del Consejo Nacional de Educación, sino también el propio Roca quien brinda las palabras de despedida.

En Entre Ríos hay una ciudad con su nombre (de donde son oriundos María Esther de Miguel y Alfredo Yabrán, por ejemplo) y en Buenos Aires hay grandes escuelas con su nombre.