Villa Paranacito: refugio de parias, Martín Fierros y bandidos



Santiago Zorrilla-. La curiosa historia de un pueblo inhóspito que se pobló gracias a desertores del ejército, delincuentes comunes, contrabandistas y gauchos con problemas con la ley.

La ciudad, es con lo primero que se cruza quien entra a la provincia en el sur entrerriano por el Puente Zárate Brazo Largo. Es la ciudad que nace donde se divide el camino en dos: para un lado la ruta 12 que viene a Paraná y sigue para el norte, y del otro la Autovía 14.
La ciudad no tiene fecha precisa de fundación, pero se sabe que sus primeros pobladores datan de fines de siglo XIX, provenientes de Europa, tal vez, inmigrantes que vinieron gracias al trabajo filantrópico del Barón de Hirsch que no consiguieron adecuadas tierras en San Antonio o Gualeguaychú y optaron habitar en las islas del sur entrerriano.
Antes de la llegada de los europeos a esta zona, el sur de la provincia era prácticamente inmune a los habitantes de Buenos Aires. La zona funcionaba como refugio de cazadores de nutrias y carpinchos que no se acercaban a la ciudad más que ocasionalmente para comerciar y varios de ellos tenían cuentas con la ley o eran desertores de los ejércitos patrios.

El contrabando de nutrias y carpinchos, operó luego como el organizador de la industria pesquera, convirtiéndose en el sector de la economía mas importante, hasta que mucho después se desarrolló y expandió el turismo como actividad rentable para la zona. Hoy en día, la actividad principal de una economía deprimida y olvidada.
Es la actividad principal de la economía "en blanco". Se sospecha que las pistas de aterrizaje clandestino y los yates que van a Tigre, en provincia de Buenos Aires, ya no contrabandean nutrias y carpinchos.



Es muy probable que la mayoría de los entrerrianos no sepa de dónde está Villa Paranacito y que tal vez crean que se trata de alguna playa cercana a la capital provincial, sin embargo, fuera de la provincia, la localidad es conocida por miles, que año tras año, se trasladan para venerar a "Santa Gilda", en el santuario que se construyó a la vera de la ruta alrededor del colectivo en el que viajaba la cantante Gilda junto a su familia y los músicos, que le costó la vida en septiembre de 1997.
En estos veinte años, la ciudad supo explotar este fenómeno.
Paradojas de la historia: Una ciudad donde hasta hace 20 años el transporte y la comunicación eran mediantes lanchas.



Tengamos en cuenta que los primeros transportes viales que hubo en la zona eran tractores para trabajar la tierra en la década del 30 del siglo XIX y la ciudad recién rompió su aislamiento geográfico con la inauguración del puente Zárate-Brazo Largo. Qué paradoja que la ciudad haya crecido y generado divisas gracias a la ruta y sus tragedias.

Si uno recorre Villa Paranacito durante la semana lo primero que se pregunta es ¿dónde está toda la gente (wikipedia dice que según el censo 2010 hay casi 5000 mil habitantes)?
La respuesta es sencilla, casi la mitad de la población no vive en el ejido urbano, sino que habita en la zona de las islas. Por eso es común que la mayoría en sus casas, tenga algún bote o embarcación náutica de cualquier tipo. Las casas están construidas sobre pilotes,  arriba del río.
Su pobladores saben, que no pueden confiar en el río y han aprendido de las grandes inundaciones, sobre todo la de principios de los 80 los más viejos, y la ocurrida en el 2013, más grande que la anterior, aunque el desarrollo, el crecimiento económico y pobladores ya curados de espanto, supieron cómo hacerle frente a la crecida. Tanto es así que actualmente cuenta con dos aserraderos que proveen a la ciudad.
Este año, el gobierno municipal, el provincial y el nacional firmaron un acuerdo para realizar obras contra las inundaciones que prevé construir un cerco poblacional e industrial y terraplenes de defensa; mejorar los desagües de la zona y evitar el ingreso de las creciente del río Paraná, principal causante de las inundaciones. Esto se debe, quizás, a que el Ministro del Interior y Obras Públicas, Rogelio frigerio, tiene intereses comerciales en el turismo de la zona, al igual que su socio, diputado provincial. Ojalá, por la razón que sea, la obra se concluya y no sea solo un anuncio y los mas de 200 millones presupuestados no vayan a parar a una lista escrita en un cuaderno.



La vida social de Villa Paranacito, uno la puede encontrar en "el cerro". Una construcción artificial, levantada dos metros mas que el río y es la zona que no se inunda, donde todos estacionan sus autos o la bici, cuando buscan a los hijos que regresan en lancha de la escuela.
Como toda ciudad entrerriana que se precie de tal, Villa Paranacito cuenta con su fiesta local. Se trata de una original idea de estudiantes secundarios que en la década del 80 querían festejar el día de la primavera como se festejaba en casi todas las ciudades, con la construcción de carrozas. Como las calles eran muy pocas, y a veces se inundaban, las carrozas se montaron en botes y lanchas. Nació así la Fiesta Provincial de las Carrozas Naúticas que durante mas de treinta años se realiza todos los años, sobre el río, decorado no sólo por las Carrozas sino también por la magnífica luz de la luna. Este desfile es único en la Argentina, y solo comparable con los carnavales de la ciudad italiana de Venecia.