¿Qué significa que salud ya no sea un ministerio?



Joakito-. En épocas de recesión económica, donde se pierden miles de puestos de trabajo y el poder adquisitivo cada vez es menor, tiene un significado importante la pérdida de rango de un área estratégica como salud, debido a que como consecuencia de las crisis, las personas dejan de tener obra social o prepagas y colapsan de esta manera el sistema sanitario.
En el año 2016, previendo de alguna manera estas consecuencias, el gobierno nacional puso en marcha un plan nacional de salud, ejecutado por el ministerio de salud denominado Cobertura Universal de Salud (CUS) financiado con 8000 millones del Fondo Solidario de Redistribución perteneciente a la seguridad social. ¿Cómo afectará a este y otros programas la reducción ministerial?

Si bien, son pocos los hospitales públicos que dependen -financiera y administrativamente- de la Nación, desde el estado nacional ademas de la CUS se llevan adelante 17 programas diferentes de salud con alcance nacional, cuya coordinación, complementación y articulación con las provincias y los municipios resulta poco probable que puedan implementarse sin la existencia de una ministerio nacional.
Desjerarquizar en un contexto de ajuste provoca el alejamiento del deber que tiene el estado de garantizar el acceso equitativo e igualitario a la salud. No se pueden tomar medidas administrativas que impliquen un recorte de gastos que afectan el derecho a la salud de todos los argentinos.

Actualmente, con el presupuesto que se destina según la ley vigente el ministerio de salud manejaba un 0,5% del PBI, por lo que bajar el rango en este sector no implica un ahorro significativo.
El hecho de que los funcionarios de salud pasen a depender de otro ministerio, al que hay que darle explicaciones, puede producir que se cambien direcciones, que se cambien secretarías y ese reacomodamiento va a producir un enlentecimiento de la llegada de los programas a provincias y municipios.

Lo mas importante de todo, es que si a la hora de reducir ministerios se pensó en Salud, Ciencia y Tecnología, Trabajo y Cultura, lo que demuestra es que desde el gobierno nacional, estos temas -fundamentales para el desarrollo de cualquier país- no son una prioridad.

Tengamos en cuenta que las funciones de cualquier ministro es la de formular, dirigir, orientar, adoptar y evaluar las políticas públicas de un determinado sector para aplicar los planes, programas y proyectos: al eliminar el ministerio de salud, el gobierno de Macri está dejando sin conductor de políticas públicas en materia de salud al estado nacional.

Si hacemos un repaso por la historia, podemos observar que Salud obtuvo rango constitucional durante el gobierno de Perón, a través de la figura de Ramón Carrillo.
Cuando se produce el derrocamiento de Perón, una de las primeras medidas de la dictadura de Aramburu fue la eliminación del ministerio de salud. Esta política la mantuvieron casi todos los gobiernos dictatoriales, hasta que recupera el estatus ministerial con el gobierno de Raúl Alfonsín (que crea el Ministerio de Salud y Acción Social). Ni siquiera el gobierno de Menen -el mismo que transfirió todos los servicios públicos a las provincias sin el correspondiente presupuesto- se atrevió a quitar el rango ministerial a un área tan sensible como es salud.