Los nazis de Gualeguay



Santiago Zorrilla-. Se conocen testimonios dispersos, algunos documentos y los esfuerzos de algunos historiadores. Pero aún no se reunido de manera sistemática una mirada sobre la actividad nazi en Entre Ríos.


Desde Villaguay, el doctor Manuel Langsam ha retratado de primera mano la incursión de los nazis entrerrianos durante mediados de siglo pasado desde el gobierno. La nota publicada por Noticias Entre Ríos es de un invalorable aporte.  Se refiere fundamentalmente al período de la intervención de Zavalla en Entre Ríos durante la llamada "revolución de los coroneles" de 1943. Abordaremos ese punto específico en otra nota.

En el apogeo del nazismo en Alemania, entre 1930 y 1945, hubo actividad nazi en Entre Ríos, así como probadas actividades de los servicios de inteligencia de Inglaterra para sobredimensionar el fenómeno, tanto en Entre Ríos, en menor medida en Corrientes, así como principalmente en Eldorado, provincia de Misiones. Estas actividades de los ingleses buscaban forzar la entrada de Argentina en la Segunda Guerra Mundial a favor del bando de los aliados. Argentina, como ante la Primer Guerra Mundial, se mantenía neutral. Por razones políticas pero también porque le vendía granos a todos los bandos en pugna.
La convivencia relativamente pacífica de las colonias entrerrianas tanto de alemanes del Volga (en realidad, rusos) e inmigrantes judíos, desmentía estas operaciones.
Sin embargo, la actividad nazi existió, se prolongó hasta 1945 (en ese entonces, las comunicaciones no eran lo que son ahora) y fue el momento de mayor apogeo en Entre Ríos de las siempre marginales -por suerte- corrientes antisemitas.

Algunos historiadores engloban todo el fenómeno de la ultraderecha entrerriana en conjunto con el nazismo. A mi criterio, esto es un error. 

La cuestión más conocida entre los especialistas es la de la Unión Germánica de Galarza, en la localidad entrerriana homónima, que tenía una bandera nazi en su puerta, con la inconfundible esvástica.
General Galarza es una pequeña localidad rural de Gualeguay. Galarza fue un soldado de Pancho Ramírez. Hasta 1948, este pueblo al costado de la estación del Ferrocarril era conocido como San Guillermo. Por decisión de sus habitantes, se adoptó el nombre de quien combatió con Ramírez, Urquiza e intervino en la Guerra de la Triple Alianza.

La Unión Germánica de Galarza no era un comité nazi, como pretendían algunos diarios vinculados a la UCR y permeables a la inteligencia británica del momento. De hecho, en las elecciones de 1948 donde el municipio fue conquistado por los peronistas (en realidad, radicales devenidos en peronistas) también ingresaron al prototipo de concejo deliberante una minoría de la UCR, que trabajó codo a codo con los peronistas.
La Unión Germánica de Galarza nucleaba a inmigrantes que se consideraban "germanos", algunos de los cuales no hablaban alemán. Sí estaba dirigida por ultraderechistas y antisemitas. Pero fue en la misma época donde se creó la primer escuela hebrea en Galarza, financiada con fondos que llegaban desde Basavilbaso, que era también según algunos diarios de la época, un "refugio secreto" de nazis entrerrianos. Otros diarios, como El Pampero (financiado con capitales alemanes y abiertamente pro Eje) defendían y ensalzaban a esta institución de Galarza, lo cual la hacía aún más sospechosa.

La Unión Germánica de Galarza recibía ayuda de empresas alemanas en Argentina y de la embajada de Alemania. Lucía con orgullo la entonces bandera nacional de Alemania, que tenía una esvástica. Y se autodenominaba "nacionalsocialista". Algo que, en la época y en muchas instituciones públicas del país, era frecuente lamentablemente. Pero hay que consignar que aún no se sabía sobre el Holocausto. Sí lo sabía parte del gobierno nacional por su embajador en Alemania. Pero no el gran público. No salía en los diarios ni radios y la Alemania de Hitler tenía un pacto con Francia, con la Unión Soviética y con Estados Unidos. En estos países sí se sabía del Holocausto y las primeras informaciones que se hicieron públicas no generaron más que protestas de sectores minoritarios de izquierda antisoviética y la comunidad judía. Estas protestas no pasaban de reclamar que el gobierno de cada país "pidiera" a Alemania que frenara la deportación de judíos.

Aunque hubo episodios aislados de ataques antisemitas, nunca se pudo establecer que estuvieran conectados a la Unión Germánica de Galarza y esta institución tampoco reivindicó tales ataques. Siempre se sospechó que la policía no puso mucho empeño en resolver los ataques producidos.

Finalizada la Segunda Guerra Mundial, la bandera nazi se sacó de la institución, la cual se terminó disolviendo. Sus integrantes, pasaron a militar en distintas facciones de la derecha. Algunas en el peronismo, otras en el antiperonismo.
Ninguna organización política, social o cultural reivindicó de manera pública los horrores del holocausto, una vez que se conocieron.
Es altamente probable que los nazis de la Unión Germánica de Galarza, se hayan reivindicado nacionalsocialistas y admiradores de Hitler pero sin conocer a fondo la naturaleza del régimen nazi.
La ultraderecha entrerriana, por lo general, no los toleraba, por la pelea de Hitler con la Iglesia Católica. Y porque la ultraderecha entrerriana era principalmente franquista. Es decir, reivindicaban la dictadura de Franco en España.
Franco, aunque simpatizaba con Mussollini y un poco menos con Hitler, se declaró neutral durante la Segunda Guerra Mundial.