Los guaraníes en Entre Ríos



Santiago Zorrilla-. Conocidos por ser una población de enorme expansión y desarrollo territorial, la comunidad Guaraní, fue vital para el desarrollo y crecimiento de la provincia de Entre Ríos como tal.
Fueron los guaraníes quienes cumplieron un destacado papel para poblar la provincia y defender esta parte del territorio de una posible invasión portuguesa.
Aportaron la mano de obra necesaria en la incipiente producción agropecuaria, como así también la explotación de las canteras cercanas al río, de donde se extraía la cal y el yeso necesario para las primeras grandes construcciones.
Los guaraníes no eran pobladores originarios de la provincia, sino que fueron poblando las Villas recién fundadas debido a su expulsión de las colonias jesuíticas. Aunque no eran un pueblo nómada sin referencia fija, eran conocidos por ser migrantes. Ellos se movían en búsqueda de la llamada "tierra sin mal" donde pudieran trabajar libremente, considerando como "tierra mala" a los sitios donde la tierra estuviera agotada y deje de ser apta para la agricultura, o donde se produzcan muchas enfermedades.
La búsqueda de esta "tierra sin mal" es el pilar de su cultura. Habitar la "tierra sin mal" era llegar a la inmortalidad, tal vez por eso, algunos eligieron Entre Ríos y asentándose a los márgenes del Río Uruguay y Paraná.



A pesar de ser una comunidad importante -según un listado que elabora Tomas de Rocamora los guaraníes cabeza de familia eran 273 dispersos en las Villas Arroyo de la China (actual Concepción del Uruguay), Gualeguay y Gualeguaychú- nunca fueron bien vistos por las autoridades reales.
Las autoridades reales de la época consideraban problemática la presencia de indios, al punto tal, que  Santiago de Liniers antes de ocupar el cargo de virrey, proponía cobrarles un arancel.

En uno de los primeros censos poblacionales realizado en 1804 -documento que aún se encuentra en el Archivo Histórico de la provincia de Entre Ríos- se señala que en estas tierras vivían 1987 habitantes que se asentaron en las Villas y 2224 personas que habitaban las áreas rurales, haciendo un total de 4211 personas, de las cuales, según el informe de Liniers, 3000 eran guaraníes, revelando de esta forma la importancia de esta población y el aporte invaluable que realizaron los guaraníes para el desarrollo de la economía, en un lapso de tiempo relativamente corto.  Este aporte de los guaraníes a la economía tiene mucho que ver por la enseñanza que habían recibido en las colonias jesuíticas. 

No hay datos precisos sobre la época en que los guaraníes poblaron la provincia, sin embargo, existen testimonios arquitectónicos, como la calera dentro del Parque Nacional el Palmar que data del año 1650.
Es difícil ponerse de acuerdo en establecer cómo eran las formas de vida de los guaraníes que se establecieron en Entre Ríos, ya que este pueblo no poseía lenguaje escrito; fueron los jesuitas quienes se encargaron de otorgarle una gramática y una sintaxis para convertirla en una de las principales “lenguas generales” que se  utilizaban para evangelizar el territorio. A pesar de no tener lengua escrita, la cultura guaraní hoy en día puede observarse en las diversas construcciones realizadas íntegramente por ellos, tales como las caleras y sus túneles que salían al río y también por el gran legado en el nombramiento de varias especies de plantas y los ríos y arroyos de la provincia, a tal punto que el guaraní ocupa el tercer lugar en el origen etimológico de los nombres científicos de las plantas locales, detrás del griego y del latín: Yatay, Ubajay, Pindó, Caranday, Caraguatá,  Mamboretá, son algunos de los ejemplos mas comunes, como también el nombre de los ríos Paraná y Uruguay o de algunos animales propios de nuestra región como el yaguarete, el surubí y la yarará. 

Hay un antes y un después de la Batalla de Pavón, para la influencia de los guaraníes en Entre Ríos. Los guaraníes eran conocidos no solamente por su vasta labor en la agricultura sino también por su experiencia en la construcción, y es sabido que nadie construye en tiempos de guerra. Este parate en la economía significó la falta de trabajo para poder subsistir, hecho que llevó a que muchos guaraníes -la mayoría- elijan nuevamente migrar e instalarse en el norte santafesino o en Corrientes.
A diferencia de Corrientes, Entre Ríos fue rápidamente culturizada por los europeos; tal vez por eso, es que no hay una presencia fuerte de la cultura guaraní en la provincia hoy en día